domingo, 28 de diciembre de 2014

DIARIO DE LA PATERNIDAD RESPONSABLE (XXI) Cerrando el año casi bien


Pues ya se acaba 2014 y... bueno... pues no se ha dado mal. O sea, altibajos, por supuesto, y en determinados momentos bajos muy, muy bajos.

Porque ha sido otro veranito que, en fin... no es que tenga nada en contra de que el chaval asuma las consecuencias de sus actos ¿no? te tomas el curso a la ligera, te tiran en junio y, lógicamente, te quedas sin verano ¿no? Causa y consecuencia.

PERO ME CAGÜEN LOS COJONES PORQUE TAMBIÉN NOSOTROS NOS QUEDAMOS SIN VERANO. 

Es evidente, no vamos a dejarle en casa encadenado a la mesa, con un saco de patatas,un cuenco con agua por si le entra sed y un orinal. Lógicamente apechugas y te quedas con él. Y vale, remontamos de nuevo durante el verano, como el año pasado, y pasamos de curso, pero las ganas de poner un anuncio en el segunda mano, por si alguien necesita un adolescente sanote para picar piedra en el Gobi, están ahí.

También hemos tenido nuestros bajos por comportamiento/actitud/ánimos. Protestas continuadas, gruñidos ante cualquier comentario, peticiones absurdas y afrentas comparativas. Lo que me recuerda, queridos padres dadivosos que le soltáis un aifón ultimo modelo a vuestros retoños/retoñas porque sí, porque hoy es hoy... os odio, sinceramente. Que sí, que estáis en vuestro derecho, pero la decimoctava vez que escucho pues a V su padre le ha comprado el aifón y yo sigo con esta birria de android deseo, con los puños muy apretados, que os sodomicen, os guste, y nadie quiera volver a petaros el culo nunca más.

Peeeeroooo... no hay noche que dure siempre, ni bajos sin sus altos, y a veces el adolescente pejiguero te sorprende para bien. Como cuando se dio cuenta de que le costaba seguir la asignatura de física/química y nos pidió clases extra para no quedarse atrás. Sin que se lo sugiriéramos. Por propia voluntad. Casi me lo como a besos.

Pero mejor que no, porque sigue siendo un vergonzoso y si su madre y yo nos damos un pico en publico se abochorna. No te digo ya si le doy yo un beso.

Idea para performance. Acudir a esperarle a la salida del insti, con una pancarta que diga, hola, D, querido hijo de nuestras entretelas, somos nosotros tu padre y tu madre y comernos la boca con fruición delante de toda su clase. Tengo que darle vueltas al vestuario ¿me quedará bien un corsé con plumas?

Otros altos muy gratificantes, son los de descubrir que le llaman la atención tus aficiones y, quizás sin darse cuenta, sigue tu ejemplo.Como el día que me pidió que le entrenara para correr #snif #lagrimitadepadre

Vale, se arrepintió la tercera vez que salimos, pero lo pidió él al comienzo, y aunque luego dejó caer que en realidad tampoco le apetecía tanto y quizás podríamos dejarlo para cuando no llueva ni haga frío, ha comprendido que es tarde para recular y se va a poner en forma, quiera o no. Aún le oigo mascullar entre dientes algo así como quienmemandaríaabrirlaboca pero el caso es que va cogiendo fondo...

... y esos instantes de entrenar juntos son ideales para las conversaciones padre-hijo. No, no esas que estáis pensando, que ya las tuvimos hace mucho y le aclaramos sin pelos en la lengua todas sus dudas, y algunas que no se atrevió a expresar. Sino otras mucho más concretas como las formas que puede tomar una relación, el respeto, la seguridad sexual... y esta última, igualmente, con pelos y señales

... pero papá, que no es necesario que te molestes, que los adolescentes no perdemos la virginidad hasta los 15, que aún me queda tiempo...

... pues te aguantas y escuchas, que un año pasa volando y quiero que estés bien familiarizado con el preservativo, que te lo pruebes, que te lo dejes puesto y te la m...

...*enrojece hasta las orejas...*se las tapa... LALALALALALALANOTEESCUCHO

... pero, si lo prefieres, puedes tener esta conversación con tu madre. Elige.

... *enrojece sobre lo enrojecido...*se destapa las orejas... vale, sigue....

Luego están esos momentos de madurez que te descolocan, como escucharle decir, viendo las noticias, que las mujeres lo tienen todo mucho más difícil, que no entiende como nadie puede creerse la sarta de mentiras que sueltan desde la moncloa, Génova o Ferraz, o a santo de qué hay que aguantar una familia real.

Y vuelta a las ganas de abrazarle. Pero te contienes, porque en ese preciso momento lo último que quieres es que se azore.

Nuestro pequeño rojete... que ganas de que coja ya fondo y estilo corriendo, para llevármelo de manifa...

En fin, que queda aún mucho camino por delante, y detrás de estos altos vendrán nuevos bajos. Pero ya tenemos las notas del primer trimestre y, sin ser perfectas, son mucho mejores que las del año pasado, y él se esfuerza sin que le insistamos. Bueno, sin que le insistamos demasiado, que de cuando en cuando hay que darle un toque. Pero no es lo mismo un ocasional ejem, ejem que estar todo el año con el látigo en la mano.

No veo la luz al final del túnel. Pero el túnel no está demasiado oscuro y parece que vemos por donde pisamos. Y este año, en vez de regalos chorras, quiere que le federemos en tiro con arco. Así que, con suerte, si llega un apocalipsis y la civilización colapsa, nuestro cachorro podrá cazar conejos y defenderse de los zombis, así que nuestros genes sobrevivirán.

Que es una pequeña esperanza, lo sé, pero oye, ¿y la ilusión que hace?

viernes, 5 de diciembre de 2014

YO HE VENIDO A HABLARLES DE MI LIBRO


Anteayer me llegó un correo de la editorial. Sólo unas pocas palabras, y podrían habérselas ahorrado: con decirme YA habría sido suficiente.

Apenas me lo creo. O sea, sí, me lo creía ¿no? el texto y las ilustraciones ya estaban revisados y enviados, firmé el contrato, el libro estaba en máquinas... pero no lo sentí como real hasta que me dijeron que sí, que ya empezaba la distribución. Y fue un subidón.

Me aceleré, se me quedo cara de tonto, me noté la cabeza caliente, y apenas logré dormir en toda la noche.

Empecé a escribir sobre la PanzerWaffe en 2007, sin un objetivo claro en mente, sólo el de investigar y escribir por puro placer. Dos años después, y tras una primera revisión mientras lo desarrollaba en el Foro Gran Capitán, empecé a pensar en darle a todo aquello una estructura de libro, con la idea de, en algún momento, subir a la red un pdf o algo así.

7 años. Buscar la documentación, localizar las fuentes, localizar otras fuentes para cotejar las primeras... todo eso lleva mucho tiempo, pero yo no tenía ninguna prisa.. Rematé el texto durante el pasado invierno, a falta de corregir los últimos capítulos y di por cerrado el trabajo en la red este mes de mayo. Pensaba dejar pasar unos meses, para tomar un poco de distancia antes de darle la forma definitiva, cuando la editorial HRM se puso en contacto conmigo para sacarlo en papel.

O_O

Así me quedé, en efecto. No sabía si tomármelo en serio, pero me dije ¿porqué no? ¡vamos adelante con ello!.

Hubo que ajustar muchas cosas, empezando por la extensión. No era consciente de cuánto había escrito. Al final se eligió la solución salomónica, dividir el trabajo en dos volúmenes. Aún así tuve que meter tijera a mansalva. Me lo releí entero, recortando párrafo a párrafo, suprimiendo redundancias, abreviando, concentrando. Si en vez de seis palabras puedo usar cinco ¿por qué no? y quizás con cuatro, incluso tres...

Entre medias, escribir otro texto, ya que la editorial me pidió una colaboración en otro volumen, porque uno de los autores no podía hacerse cargo, así que Tanquistas ha sido mi primer trabajo editado, pero no puedo considerarlo mío, o sólo en un 20%

Revisión de la documentación gráfica, para buscar las fuentes de las fotos y ver cuales podían utilizarse sin menoscabo de los derechos de autor. Dibujar, ya que había unos cuantas ilustraciones técnicas y me pareció que lo mejor sería rehacerlas yo mismo y unificar el estilo. Y lo mismo con los mapas, siguiendo las pautas de la propia editorial, a fin de ofrecer un resultado coherente.

Consultas sobre la cubierta, sobre el título definitivo, y los nervios empezando a aflorar. Sobre todo a partir del momento en que, por mi parte, quedó todo cerrado y ya solo me quedaba esperar, y comerme las uñas.

Me las he dejado mondas, ahí ya no queda nada que roer.

Y al fin. Publicado. Y yo en una nube.

Bueno, y si ahora estoy en una nube, cuando reciba mis ejemplares la semana que viene me voy a tener que dar de collejas hasta que mis pies vuelvan a tocar el suelo. Y, cuando coja de nuevo aliento, volver al tajo, porque hay que revisar la segunda parte de cara a su publicación, que ahí queda mucha tarea.

No ha sido sin ayuda. Por una parte, los compañeros de Gran Capitán me han ayudado mucho a la hora de buscar y analizar la documentación, y por otra, hay dos personas que han influido (aunque ellas crean que no es así) en el resultado final

Ana, Molinosme aconsejó un estilo más austero y directo. Revisando las primeras versiones compruebo, en efecto, que lo mío no era florido, sino floripóndico.

Teresa, HonkyMiss, me enseñó cómo construir frases más legibles, evitando parrafadas inacabables y poniéndole un (muy necesario) freno a mi verborrea. Cuando revisé mi texto con los criterios que me sugirió, saqué paja como para llenar un henil.

Gracias. No podría haber contado con mejores editoras/consejeras. Demasiada gente cree que no debe decir nada más que cosas buenas, pero quien te ayuda a mejorar es quien te señala las malas.

Y, ya de paso, gracias también a Ignacio, de HRM, por su amabilidad y paciencia.

He disfrutado escribiendo, he disfrutado editando, y he disfrutado (como un indio en primavera) al saber que mi libro ya estaba impreso. Ahora solo espero que, si alguno lo leéis, sea para disfrutarlo y no para aburriros. Así que, salvo que me tengáis mucho, mucho aprecio, sólo puedo recomendaros su lectura si os interesa la Historia con mayusculas y...

... qué leches COMPRADLO Y YA SE VERÁ.