Mujer iroqués

lunes, 14 de octubre de 2019

¿DE QUÉ ME SUENA SU CARA? Drama amoroso en un acto



Esta majaronada fue una improvisación para la fiesta del 7º Aniversaurio. Se propuso que quienes quisiéramos hiciéramos algo a partir de la frase ¿De qué me suena tu cara? y me vino a la mente una canción del genial Juako Malavirgen llamada "El Caso Es Que Me suenas" . Con ese pie de partida, me monté la película.


Mi memoria, que en algunas cosas resulta prodigiosa, tiene algunos puntos flojos, entre ellos el de asociar caras y nombres. Me puede pasar estar hablando durante horas con alguien sin tener ni puñetera idea de como se llama pese a habernos encontrado media docena de veces. Pero hay ocasiones en las que el problema se pone realmente serio.

La cosa empezó en una fiesta. Risas, copas, música, perreo, algunas sustancias ilegales... lo normal. Entonces veo como se me acerca una chica y me digo, leches, yo a esa la conozco pero no logro ubicarla... ¿de qué me suena su cara?

Y de pronto la moza se planta delante de mí y me dice ¡hola! ¿te acuerdas de mí? y me planta dos besos. Claro, en esas circunstancias no vas a decirle, pues mira, la verdad es que no tengo ni puta idea de quién eres, así que sales del paso con un ¡hostia, cuanto tiempo, tía! ¡qué alegría verte! y empiezas una conversación que sería de lo más inofensiva de no ser porque A: la chica está francamente bien y b: se la ve muy pero que muy ilusionada de estar ahí hablando conmigo, así que en un momento decido lanzar un envite a ver si saco algún dato para recordar de qué me suena...

_ Oye ¿y sigues currando en lo mismo?


¡El comodín del trabajo nunca falla! Bueno, nunca falla salvo hoy porque me responde...

_ Na, eso era un rollo, ahora estoy tomándome las cosas con calma ¡No como tú, que veo que sigues con tus dibujos a tope!

Vale. Al menos ya sé que no se ha confundido de persona, así que, por seguir echando balones fuera le suelto...

_ Pues ya ves, siempre con los lápices. Y ya sabes que si algún día te apetece que te haga un retrato, me tienes a tu disposición

Un por quedar bien ¿no? pero claro, uno está preparado para un vale, un genial, un ... lo que sea menos...

_ Anda que no eres listo ni nada ¡tú lo que quieres es volver a desnudarme!

Para, para, para, ... volver a desnudarla... ¿VOLVER a desnudarla? ¿QUÉ YA LA HE DESNUDADO, Y NO LO RECUERDO? ... Decidido, hoy mismo dejo las drogas, está claro que me afectan más de lo que pensaba

Y ella que me ve la palidez y se parte de risa...

_ ¡No seas tonto, hombre, que estuvo genial, de verdad! Si no te volví a llamar fue porque se me jodió el móvil y no pude recuperar tu número

¡De pronto veo la luz al final del túnel!

_ Oye, pues eso se arregla en un momento, anota, 6, 9.... y hazme una perdida, no sea que también se me haya borrado

¡Dicho y hecho! y cuando me hace la perdida, sale el mensajito "¿desea añadir el número a contacto" ¡¡¡¡SÍ!!!! le damos al OK y el contacto pertenece a....

¿"Tetas"? ¿En serio? ¿Fui tan gilipollas que no puse Juani Tetas, MariPili Tetas, Carlota Tetas? Vale que sí, que la chica es bastante torácica pero ¿Cómo de pedo iba ese día? normal que no me acuerde de nada

A este paso tampoco me acordaré mucho del día de hoy porque en cuanto levanto la mirada del móvil me mete la lengua hasta el gañote y, no sé ustedes, pero a mí en esas circunstancias se me suelen desconectar muchas neuronas. Y entre morreos y magreos la fiesta acaba sin saber quién leches es la moza, pero al menos hemos quedado para el próximo finde, y digo yo que algo averiguaré entretanto.

Y vaya si averiguo cosas, porque el martes se viene a verme mi colega Carlos, a tomar unas cervezas, y me suelta que ya nos vió a la rubia y a mí (¿era rubia? leches, con tan poca luz no lo tengo claro), que ya sabía que la chica me tenía ganas, que lleva varias semanas apareciendo por el bar, preguntando cuando íbamos a quedar, haciéndose la encontradiza... vamos, que él le tiró un par de indirectas, porque está bien buena, pero que nada, que sólo hablaba de mí todo el rato y no le hizo ni caso, que menuda potra tengo, oyes

¿Potra? ¿con amigos como tú?

¡¡¡MAMON!!!

¡¡¡CABRONAZO!!!

¡¡¡VAYA AMIGO DE MIERDA!!!

¡¡¡METIÉNDOLE FICHA A MI DESCONOCIDA!!!

Bueno, de momento he ido salvando los muebles cuando quedamos, que por suerte siempre hay a mano algún apelativo cariñoso para salir del paso ¿no? Churri, pichurri, pichurrina, cielo, corazón, cariño, amor, cosita, reina, princesa, infanta, duquesa, marquesa, condesa... (la aristocracia da mucho de sí), bombón, quesito, torreznito mío (sí, es de curvas generosas)...

Y cuando estamos follando, pues le llamo cochinadas y mira, por ahí tampoco me ha pillado, Dios bendiga al diccionario de sinónimos.

Reconozco que cuando empezamos a ir a comer a casa de sus padres lo pasé mal, pero me dije, bueno, por aquí al menos sacaré su nombre, pero ¡Ja! ¡Que si quieres arroz, Catalina! Que su princesita ya les había hablado de lo nuestro, que qué bien se nos ve juntos a su muñequita y a mí, que me llevo a su pequeña, que no se me ocurra hacer infeliz a su pitufina... Al final he aceptado la realidad: ellos tampoco se acuerdan de como se llama.

Debo decir que mis amigos, pues muy espabilados no son, que llevamos como 11 meses saliendo y aún no se han coscado de que jamás menciono su nombre. Claro que entre porros y birras, tampoco es que piensen mucho, y ya se sabe, que cuando te echas novia empiezas a ver menos a tus colegas y eso te distancia

Sobre todo de Carlos, hijo de la gran p... ¡¡¡¡QUE NO SÉ COMO NO TE METO, PEDAZO DE , DE, DE...!!!!

Pero no creáis que voy a dejar que esto siga así. No señor, he decidido coger el toro por los cuernos de una vez. Llevo ya un par de meses dándole la murga con que, pese a las apariencias, en el fondo yo soy muy, pero que muy tradicional, y al final ha accedido. Así que, el próximo domingo, y de acuerdo a la tradición, el Padre jeremías se dirigirá a mí primero, y cuando me pregunte

_ José A. ¿Aceptas por legítima esposa a...?

SABRÉ CÓMO LECHES SE LLAMA LA MUJER CON LA QUE VOY A COMPARTIR MI VIDA EN LA RIQUEZA Y EN LA POBREZA.

Y, digo yo, que una vez sepa su nombre, por fin averiguaré de qué me suena su cara