Mujer iroqués

domingo, 17 de septiembre de 2023

PLUMAS Y MÁS PLUMAS (va de dinos)



Hace poco, un amigo dibujante* preguntó sobre si es o no razonable poner plumas a los grandes dinosaurios carnívoros como alosaurio o tiranosaurio. Al parecer veía un cierto consenso en cuanto a no emplumarlos. Y bueno, me dije, vamos a intentar explicar bien este tema, porque tiene mucha miga.

Si es que te gustan los dinosaurios, claro. Si no es así, puedes dejar de leer aquí y echar a correr antes de que yo te vea y me acerque a contarte alguna dinocosa.

Sí, soy esa persona a la que le dices buenos días y, antes de que puedas saber qué ha sucedido, te está soltando una chapa de seis kilómetros sobre dinosaurios

Y cuando intentas escapar descubres que te he encadenado a una farola, la fuga es imposible MUA HA HA HA HA HA.

Pero venga, voy a suponer que el tema como mínimo te despierta alguna curiosidad así que vamos con las dinoplumas.

Lo primero ¿Qué dice la evidencia fósil? Pues resulta que hay impresiones de piel de Tyrannosaurus rex sin plumas. Caso cerrado, los tiranosaurios no tienen plumas, fin de la investigación...

... salvo que no tenemos impresiones de cuerpo entero de un tiranosaurio, sólo huellas parciales de algunas zonas del cuerpo. Eso no significa que no pudiera haber plumas en otras zonas, pero indica que, si tenían plumaje, no cubría todo el cuerpo y habría amplias áreas de piel desnuda. Luego volveré sobre este punto.

Vayamos por partes. Ante todo quiero dejar claro que, en principio, cualquier dinosaurio, del grupo que sea, podría tener plumas. Es así porque los pterosaurios (los grandes voladores del mesozoico) también las tenían, luego el antepasado común de pterosaurios y dinosaurios tenía plumas. Luego incluso un diplodocus podría tener plumas.

Por si alguien no entiende lo del antepasado común, voy a explicarlo brevemente. Las plumas son un elemento anatómico de gran complejidad, por lo que resulta estadísticamente muy improbable que hayan surgido en la línea evolutiva más de una vez. Así pues, si un animal tiene plumas comparte un vínculo con los demás animales con plumas.

El caso del pelo y los mamíferos es similar. Cualquier mamífero puede tener pelo, porque el antepasado común de todos los mamíferos era peludo. Ahora bien, en determinados casos, ese potencial apenas se expresa. Los delfines, por ejemplo, sólo tienen unos pocos pelos testimoniales. Los elefantes africanos tienen muy poco pelo, mientras que el elefante indio tiene bastante pelo por comparación. La rata topo solo tiene unos pocos por el cuerpo más las vibrisas de la nariz... etc.

Así que potencialmente cualquier dinosaurio podría tener plumas, pero no todos los dinosaurios las desarrollarían. Y ahora volvamos a la pregunta inicial ¿se encontrarían plumas en los grandes carnívoros? o, mejor dicho ¿en qué condiciones podrían presentar plumas esos animales?

El plumaje cumple varias funciones, y la primera (seguramente la primigenia) es el aislamiento térmico. A priori es posible que los grandes terópodos no las necesitaran. Los animales endotérmicos pierden calor por la piel, pero los animales muy grandes tienen una gran inercia térmica, ya que el volumen se incrementa en factor de 3 y la superficie en factor de 2

Explicación rollo, pero necesaria. Supongamos un cubo de 1 m de lado lleno de agua. Cada cara tiene 1 m² de superficie luego su superficie total es 6 m². Su volumen es 1  y su masa es de una tonelada (1000 litros de agua) 

Vamos a duplicar las dimensiones del cubo. Ahora tiene 2 m de lado. Su superficie pasa a ser, para cada cara, de 4 m², luego en total tiene 6x4 = 24 m². Pero su volumen ahora es de 2x2x2, es decir 8 m³, luego su masa es de 8 toneladas, luego ahora tenemos, por cada tonelada de peso, 24/8 = 3 m² de superficie. La masa se ha multiplicado por 8, mientras que la superficie lo ha hecho por 4. A igualdad de forma, la relación masa/superficie se ha reducido a la mitad

Los teropodos son todos similares en forma, así que, a grandes rasgos, un ejemplar de 1 tonelada tendría una superficie X de piel, pero uno de 8 tn tendría una superficie de 4X, es decir, su relación masa/superficie sería la mitad.

Pues bien, la masa de un tiranosaurio adulto se estima en torno a las 8 toneladas y la de un alosaurio es mucho menor, tal vez 1'2, 1'5 toneladas. Luego en principio un tiranosaurio no necesitaría cubierta de plumas pero alosaurus quizás si la precisara...

... dependiendo del entorno

Los dinosaurios no vivían sólo en los paisajes tropicales que muestran las películas. Ocuparon todo el planeta, incluyendo las zonas polares. Un tiranosaurio que viviera, por ejemplo, en la actual Alaska podría necesitar algo de abrigo. Con noches largas y heladas y días breves y muy poco calurosos, la inercia térmica no bastaría. Los elefantes actuales apenas tienen pelo, pero los mamuts lanudos, que vivían en el norte de eurasia, eran literalmente masas de pelo con patas.

Lo mismo se puede decir para alosaurus (hay evidencias de alosaurios en la antartida) Así que, en funcion del escenario, podrías emplumarlos o no.

Pero las plumas no solo sirven de abrigo. Tienen otras funciones. Por ejemplo, protección UV

En un ambiente muy soleado, las plumas podrían proteger al animal contra la radiación solar. En ese caso, el dorso del animal estaría cubierto. Y si estaba ahuecado podría atrapar algo de aire, facilitando la refrigeración. 

Es una hipótesis personal, pero no lo veo inviable. Así que podríamos emplumar a un tiranosaurio o alosaurio que estuviera en un entorno muy expuesto al sol.

Y llegamos al último punto, mi favorito.

LAS PLUMAS SIRVEN PARA FOLLAR

Las aves modernas, los machos, para ser concretos, exhiben los plumajes más absurdos, incómodos y poco prácticos que podamos imaginar, no para abrigarse ni para no asarse al sol, sino para atraer a las hembras y echar un polvete.

Durante el celo, un tiranosaurio podría presentar áreas de plumaje muy llamativas en unos pocos puntos del cuerpo, quizás en la cabeza, los costados del cuerpo, el dorso... por un lado el plumaje le haría parecer más grande (lo que disuadiría a otros machos de enfrentarle) y por el otro se mostraría ante las tiranochurris como un galán triunfador que no solo tiene energía para cazar y expulsar a sus competidores, sino que le sobra para lucir un atuendo absurdamente colorido, y, porqué no, quizás se pavonearía para enseñarlo más claramente.

Imagina la cola del trex como un abanico de plumas de colores mientras su afortunado poseedor interpreta el equivalente cretácico de la danza del culo de Shin Chan ¿Que hembra se resistiría? 

No, no estoy  inventándome nada que no esté ya inventado. Los animales modernos exhiben las estructuras y comportamientos más absurdos para asegurarse la follacion ¿porqué debería ser distinto en el mesozoico?

Resumiendo. La cuestión del plumaje depende de la función que quieras atribuirle

_ Termoregulacion: cuanto mayor sea el animal y más cálido el clima, menos necesarias son las plumas

_ Insolación: sólo serían necesarias en climas de tipo desértico

_ Folleteo: Sí, en cualquier ámbito, hábitat y especie

Y... en caso de ser plumas para la follacion, no necesitan cubrir todo el cuerpo, solo aparecerían en las áreas más adecuadas para una exhibición, de ahí que no sean incompatibles con la evidencia fósil de áreas de piel desnuda  del T-rex que mencionabamos antes.

Y con esto doy por finalizada la chapa sobre plumasaurios. Si has llegado hasta aquí, espero no haberte decepcionado y te informo de que estoy escribiendo un libro sobre este y otros temas igual de entretenidos relacionados con la follación del Mesozoico. Así que, cuando llegue el momento no olvidéis...

COMPRAAAAAR, COMPRAAAAR, MIS HERMOSOS (y plumíferos) JABALÍIIIES (dinosaaaaaurios)


* Aitor Eraña, por favor no dejéis de ver su trabajo https://www.deviantart.com/terminaitor

domingo, 30 de julio de 2023

VELAS QUE SE APAGAN

 


Esta es una entrada que hubiera querido no escribir jamás, pero, por desgracia, hay cosas que simplemente no podemos detener.

Mi madre se apaga. 

En diciembre, pese a tener fallos de memoria, lapsus, confusiones... ella seguía ahí, con nosotros. Y con todo su carácter y cabezonería de maña intactos y presentes.

En enero, fue hospitalizada, no llegamos a saber qué le pasó, pero suponemos que fue un microictus. Y a partir de ahí el deterioro fue vertiginoso. Nos dimos cuenta, a la fuerza, que cuando decíamos que nuestra madre estaba bien, lo que en realidad sucedía es que ella estaba en un equilibrio precario, y ese equilibrio se rompió. Desde ese momento, ya todo fue cuesta abajo.

Dejó de poder caminar, de valerse por si misma para tareas tan básicas como vestirse o asearse. Dejó de leer y de hacer crucigramas (su pasatiempo favorito durante años y años) sospecho que porque las palabras ya no le dcían nada. Dejó de prestar atención a sus series televisivas. Poco a poco sus días se convirtieron en un simple espacio entre levantarse y acostarse, y durante un tiempo incluso perdió la noción de la noche y el día. 

En estos ¿seis meses? ha seguido teniendo momentos de lucidez, y aun era posible mantener conversaciones, pero semana a semana los momentos de lucidez se han ido volviendo más escasos, y las conversaciones, de forma progresiva, se han convertido en apenas algunas frases sueltas.

Todavía tuve con ella, en abril, algunas conversaciones fluidas e, incluso, compartimos algunas confidencias íntimas. Pero los últimos fines de semana que la cuidé ya no hubo nada de eso, sólo el dejar pasar el tiempo con algunas frases sueltas y destellos ocasionales. En palabras de mi chica, era una vela que se va consumiendo.

Este será su último verano en el pueblo. Y en su casa: necesita atención permanente y ya no estamos en condiciones de cuidarla. Ella siempre nos dijo que, cuando llegara el momento, quería que la lleváramos a una residencia y no ser una carga, y el momento ha llegado.

Ya no nos reconoce más que en breves instantes. Pronto, me temo, incluso eso desaparecerá.

En uno de esos destellos, hace unos meses, mientras yo la aseaba y vestía, me miró con muchísima tristeza y me pidió perdón por todo el trabajo que me estaba dando. Yo le dije, cuando era pequeño, tú me limpiabas y vestías, ahora es mi turno. Y sonrió, pero esa tristeza siguió ahí. Y la he visto cada vez que pasaba junto a su foto con mi padre, cuando murmuraba que ya llevaba demasiado tiempo aquí.

Soy muy afortunado, mi madre ha estado ahí hasta prácticamente ayer. Supongo que cada uno de mis hermanos y hermanas tendrá su propia experiencia con ella, la mía ha sido muy hermosa. La presenté a Marisa, vio nacer y crecer a Diego, me ha visto ser quien soy. Pude hablarle de mi vida personal, de mi forma de amar y relacionarme. Pudo conocer a Eva, y acogerla con un abrazo y una sonrisa. Y compartió conmigo cosas muy especiales.

Yo no lo entiendo del todo, Josela, pero hay muchas cosas que nadie ha entendido de mí.

No es una mujer perfecta, ni mucho menos, es una persona real, con sus defectos y sus virtudes, y me siento feliz y orgulloso de ser su hijo y merecer y corresponder su amor.

Ahora empieza la etapa final, y no va a ser fácil. No me engaño, va a ser doloroso, mucho. Para ella y para nosotros. Y sólo tiene un final posible.

Cuando llegue ese final, espero estar tan entero como ella lo ha estado en los momentos más difíciles. Y acoger ese momento junto a todos los demás que hemos compartido. Porque el final es también una parte del camino.

Mamá, te amo. Y seguiré amándote aunque apenas estés.

Gracias por todo.



viernes, 23 de junio de 2023

SOBRE LOS PUTOS MENTIROSOS

 Debido a unas circunstancias que no voy a detallar, en los últimos tiempos nos hemos visto expuestos, mi familia/círculo de tiza y yo, a varios mentirosos. Y creo que explicar aquí lo que siento acerca de ese tipo de persona es una buena forma de hacer catarsis.

Algunos pensaréis, a ver, no te pongas melodramático, no estás hablando de criminales, sólo de mentirosos. Y estáis muy equivocados. Primero de todo, la mentira, en determinadas circunstancias, sí es un delito, así que decir de alguien que sólo es un mentiroso es, como mínimo, ambiguo. Y, cometa o no un delito, el daño que hace el mentiroso es desproporcionado.

Voy a aclarar un punto importante: todos mentimos, en algún momento de nuestra vida. Nadie dice siempre toda la verdad. Por miedo, por vergüenza, por pereza, por ignorancia... en algún momento todos mentimos en mayor o menor medida. Pero eso no nos convierte en mentirosos. El mentiroso lo es porque hace de la mentira su herramienta, su forma de relacionarse y de medrar. El mentiroso miente porque piensa que le compensa, y porque en realidad no le preocupa en lo más mínimo el bienestar de aquellos a quienes miente. El mentiroso carece de empatía y ve a las personas de su entorno como simples recursos a exprimir.

El mentiroso es un parásito: material y emocional.

Esto no significa que este tipo de personas sean malvados de opereta. No. En su fuero interno, el mentiroso encuentra mil razones para justificar sus mentiras. Lo hace por el bien de la otra persona, él sólo quiere embellecer la verdad, sólo es un juego inocente, las circunstancias no son favorables, no quiere hacer daño... Nadie es el malo de su propia película, así que cuando al mentiroso le estalla su mentira en la cara, busca excusas para justificarla, y lo hará, en un 99% de los casos, procurando colocarle buena parte de la culpa a la víctima.

¿Cómo iba a saber que eso te estaba haciendo daño? Tendrías que habérmelo señalado, si lo hubiera sabido, si hubieras sido más explícita, lo que pasa es que no me atreví a decirte la verdad porque eres demasiado sensible, te lo tomas todo por la tremenda, en el fondo los dos tenemos un poco de responsabilidad en lo que ha pasado...

¿Sabéis los violadores que, cuando se les entrevista en la telebasura, se aferran a que la víctima no expresó claramente su negativa o su rechazo y que la gente no ha entendido el contexto? Pues es el mismo caso. Incluso, el mentiroso intentará darle la vuelta a la acusación acusando a la otra persona de no ser sincera.

Y por eso el mentiroso es, además, un maltratador. Porque la mentira sistemática es un maltrato. Y puede que volváis a llamarme exagerado pero pensad por un momento en lo que le sucede a la víctima cuando descubre que todo aquello que creía es una puta mentira.

Imagina que tu pareja de pronto te dice, bueno, me voy a hacer la compra, por cierto, voy a separarme de ti porque hace seis años que tengo una amante pero no quería decírtelo porque siempre lo ves todo como algo personal y eso me agobia un montón. O imagina que descubres que tu ex, que siempre ha insistido en que seguís siendo amigos, y en quien confías a ciegas lleva años difundiendo que eres una perturbada con delirios y mejor no hacerte demasiado caso, que sólo dices locuras. O que tus padres van diciendo por ahí que si no fuera por ellos tus hijos estarían comidos por la mierda y en la indigencia porque eres una madre espantosa, cuando eres tú quien les mantiene a ellos.

No son casos hipotéticos. HE VISTO ESAS SITUACIONES Y HE VISTO LAS CONSECUENCIAS

Por cierto, muy probablemente el mentiroso será, ADEMÁS, un abusador sexual, dado que las mentiras invalidan el consentimiento* ¿de verdad os sigue pareciendo tan inofensivo el asunto?

Y ¿porqué actúan así? Como he dicho, porque creen que les beneficia. Porque la mayoría de la gente no es mentirosa, ni desconfiada, porque en general confiamos en quien nos rodea y eso nos convierte en un recurso muy cómodo. Al mentiroso le va bien, así que sigue mintiendo, y si alguna vez le pillan en una mentira, la tapa con otra. 

Dicho así, parece que mentir renta, y sí, en ocasiones lo hace. De no ser así no seguirían las mentiras. Pero en general eso sólo funciona a corto o medio plazo. La gente puede ser confiada, pero no es idiota, y poco a poco van apartándose del mentiroso. Así que éste se ve obligado a buscar nuevas víctimas, pero cada vez tiene menos oportunidades. 

Porque el cuento de Mi ex estaba loca puede funcionar una o dos veces, pero la cuarta vez es muy posible que suene raro, y porque poco a poco se va corriendo la voz. Al final el mentiroso empieza a verse solo y a tener cada vez menos recursos y entra en pánico. Porque mentir le ha ido muy bien, así que no ha hecho otra cosa que mentir, sólo sabe relacionarse a través de la mentira, y resulta que ya no funciona. Y esa persona jovial, que siempre estaba contando chistes y haciendo gracietas, de pronto se vuelve un amargado ** porque hay que ver qué mala es la gente, porqué nadie confía en él, con todo lo que ha hecho él por esos desagradecidos.

Insisto, el mentiroso nunca se va a decir Esto me lo he buscado yo solito porque soy un cabrón y un imbécil. No, él es la víctima de la incomprensión, de la envidia, de las circunstancias...***

Que la mayor parte de esas personas acaben mal (de momento ha sido así en la mayor parte de casos que conozco) no compensa el sufrimiento que causan. El daño que hace la mentira es muy profundo, y las heridas que deja detrás tardan mucho en cicatrizar. Así que no, no creo en el perdón para esa gentuza. Si escucho que a alguno de esos miserables le va mal, me alegro. Si me entero de que le han dado una paliza, confío en que quien quiera que haya sido se haya ensañado y quedado a gusto, y si me entero de que han muerto, celebro que hay algo de oxigeno que ya no se desperdiciará en ellos.

Y, tras el desahogo, voy a daros un consejo no solicitado. No mintáis, no uséis la mentira como herramienta. Porque, salvo que logréis alcanzar una situación de privilegio, o ya la tengáis de partida, o podáis engañar a alguien lo bastante a fondo como para chuparle la sangre hasta su último aliento, acabaréis completamente solos. Y una vez se os caiga el tenderete, quedará al descubierto lo que hay debajo: la puta NADA, el fétido aire caliente que llena el globo, y esa NADA seréis vosotros.

De verdad, por mucho que pueda parecerlo, no compensa ser una puta bolsa de mierda.

* En concreto, sé que uno de esos mentirosos se excita especialmente cuando viola el consentimiento. Y cuando no es así, su libido se va por el retrete. Decidme a la cara que eso no es ser un abusador sexual. 

** Un miembro de mi familia materna, mi tío B, era un mentiroso profesional, se pasó toda su vida engañando y abusando de cuantos le rodeaban, incluyendo a sus propios hijos y hermanos,  y sus últimos años han sido una queja continua de lo mala que es la gente y la mala suerte que le persigue.

*** Cierto parásito al que ayudé a hacer su mudanza cuando se vio obligado a salir a patadas de nuestras vidas, lloriqueaba quejándose de que todo el mundo estaba contra él, no sólo su ex, o los amigos que ahora le daban la espalda. También estaban en su contra las empresas, los bancos, los médicos, los jueces... y en ningún momento fue capaz de decir quizás la he cagado, no, él no tenía la más mínima culpa de nada.

domingo, 14 de mayo de 2023

AZAR (pero también gente buena)

Hola de nuevo.

Lo primero, disculparme por la larga ausencia. Me temo que el esfuerzo de sacar tres libros casi seguidos el año pasado me dejó... quemado, sin ánimo de seguir escribiendo. Gracias a quienes me cuidan ( y pienso muy fuerte en Marisa y Eva) y a quien me ha metido caña para que retome la escritura (¡esa Marisol!) estoy de vuelta. 

Sin embargo, no basta con estar bien. Y, sí, tengo algunas cosas en cartera para escribir, pero varias de ellas son más bien negativas o, como mucho, sardónicas, y eso no me parecía adecuado para arrancar. Otros temas que tengo en mente son simplemente descriptivos (por ejemplo, quiero contar como ha sido para mí la experiencia de publicar la última parte de mi serie sobre historia) Finalmente, quiero contar cosas que han pasado en estos meses que hace un año apenas me parecían imaginables. Pero necesitaba un empujoncito, algo que me hiciera decir, AHORA.

Hoy ha llegado ese empujoncito, y lo ha traído el puro azar. Pero si algo he aprendido desde que mi vida dio un vuelco hace ya 12 años es que el azar no es solo azar, sino un elemento más de un paisaje mucho más amplio.

El paisaje, en esta ocasión, tiene un colorido muy hermoso. Se trata de una tarjeta que mi chica ha hecho para su madre. Hoy comíamos con ella y su familia, y anoche estaba ella rematando el trabajo, intentando que todo quedara tal y como quería y adaptándose sobre la marcha a incidentes de última hora. A mí, personalmente, me parece una preciosidad, es una combinación de acuarela y bordado con un juego de color que ya quisiera yo ser capaz de emular.


Pues bien, esta mañana hemos salido para coger el metro, con tiempo sobrado dado que íbamos bastante lejos. Y, en el primero de tres transbordos, la bolsita con la tarjeta quedó olvidada en el asiento. Cuando Marisa fue consciente ya estábamos a varias estaciones de distancia, y Diego recordó entonces que había oído a alguien preguntar ¿es esto suyo? a una señora, pero no pensó que tuviera que ver con nosotros.

En fin, en un caso así poco se puede hacer, dimos por perdida la tarjeta y seguimos nuestro viaje, que aún se prolongó una hora por diversos incidentes (como la escasez de taxis en Valdemoro)

La comida fue muy agradable, pasamos unas horas estupendas y, finalmente, iniciamos el camino de vuelta. Al llegar a Atocha pillamos un tren hasta Chamartín, y allí nos planteamos si esperar el cercanías hasta casa o tirar de metro. El metro tiene muchas paradas, pero el tren tardaría en llegar así que optamos por cogerlo. 

Llegamos al transbordo donde habíamos perdido la tarjeta, pasamos los tornos, fuimos hasta donde solemos esperar en el andén y, al apoyarse en otro torno, Marisa tocó algo, se giró y allí, delante suyo, estaba la bolsa con la tarjeta.




No nos lo podíamos creer, pero era real, la teníamos delante de nuestros ojos. Marisa y yo nos dimos un abrazo, lo recogimos y ya subimos los tres al tren. Por el camino repasamos lo sucedido y comprendimos lo extremadamente improbable de lo que acababa de suceder.

Pensad en todos los elementos que se han conjugado para que pudiéramos recuperar esa tarjeta:

_ Primero, la persona que la encontró, al no ver al dueño o dueña, decidió dejarla en un lugar visible por si acaso esa persona regresaba. 

_ Segundo, NADIE de las muchas personas que han pasado por esos andenes en casi 8 horas decidió llevárselo ni tirarlo a una papelera. Tampoco la dieron un golpe por accidente, tirándola al suelo

_ Nosotros llegamos a Chamartín justo cuando se iba el tren que debíamos coger, y decidimos tomar el metro por no esperar otros 20 minutos al siguiente. De haber llegado un minuto antes, habríamos subido al cercanías.

_ Cogimos el metro porque el conductor nos vio cuando ya había cerrado las puertas y las abrió para nosotros. Podríamos haber tenido que esperar al siguiente y, quizás, en ese intervalo, la bolsa con la tarjeta habría desaparecido.

_ Finalmente, llegamos al andén del transbordo unos minutos antes que el tren que debíamos coger y Marisa se apoyó, por casualidad, en ese torno.

Si esto fuera una peli y en vez de una tarjeta esa bolsa contuviera un chip vital para la seguridad nacional, este curso de acontecimientos haría que la peli fuera absurda por inverosimil. Pero no es una peli Y HA SUCEDIDO

Y sí, soy muy consciente de que el azar juega un papel muy importante en mi (nuestra) vida. La mayor parte de las cosas que me han sucedido en esta última década empezaron por azares casi imposibles. Pero en este caso concreto, todo ese azar tendría un peso igual a cero de no ser por el primer punto de la sucesión:

UNA MUJER RECOGIÓ DEL SUELO LA TARJETA Y DECIDIÓ DEJARLA EN UN LUGAR VISIBLE, PARA QUE NO SE PERDIESE DEL TODO.

Fue un gesto pequeño, anodino. Quizás abrió la tarjeta y vio una dedicatoria a una madre, y le pareció importante, o simplemente le dio pena que perdiéramos algo tan bonito. E hizo lo único eficaz* que podía hacer para devolvérnosla, que fue dejarla en un sitio donde estuviera a salvo de que la pisaran y pudiéramos verla.

Un gesto pequeño de amabilidad para con unos desconocidos.

Y así es como hacemos entre todos que el mundo sea un lugar más llevadero. Haciendo lo que podemos, con pequeños gestos, con pequeños detalles. Recoger una tarjeta perdida, indicar a una persona una dirección que no encuentra, agradecer su trabajo a un dependiente o a la cajera del metro, seguirle la broma a un bebé que se ríe al vernos, abrirle la puerta del metro a unos viajeros que llegan a la carrera por el andén... sí, lo sé, estoy sonando CURSI, y no me avergüenzo de ello. Me gusta ser CURSI.

Hoy hemos tenido un día muy bueno, que empezó con una pequeña sombra. Una mujer amable nos ha permitido terminarlo borrando esa sombra y dándonos una alegría, y desde esta tribuna bajita y anodina quiero decirle, gracias, señora, quien quiera que sea usted. Gracias de corazón.

Y le doy las gracias también al conductor que decidió esperarnos, e igualmente al chico que, un rato después, cuando salíamos del metro, se ha dado cuenta de que a nuestro hijo se le había caído un billete de 20 euros del bolsillo y le ha dicho, señor, se le ha caído ese billete**. Tres personas amables en nuestro camino de hoy.

Citando a mi amiga Diana, y debería citarla más a menudo, no penséis que todo el mundo está contra vosotros. La mayor parte de la gente es como tú y como yo, no desea ni hacerte daño ni aprovecharse de ti, y si le das la oportunidad, te lo demuestran. Hoy tres personas nos lo han demostrado, y me siento cálido al decir GRACIAS.

Y, sí, me noto también sorprendido, por no decir flipando, por todo el azar que se ha condensado hoy en nuestro camino.

* Podría haberlo llevado a las taquillas, pero nunca hubiéramos pasado por ahí.

** Por otra parte, el ver que un chico de unos 15 le llamaba señor ha dejado un poco tocado a mi hijo, que por primera vez se ha sentido viejer

lunes, 19 de diciembre de 2022

Sentirte. Sentirme

Fue una tarde, en una sesión de terapia. 

Sí, terapia. No era simplemente masaje, había mucho más.

Desde hacía un tiempo, la sesión de shiatsu concluía con un largo abrazo. Sentados el uno frente al otro. Nuestras piernas abiertas, abrazándonos también. Notaste que tenía la piel de los brazos seca y me propusiste darme un poco de aceite. Me pareció bien. Te pedí permiso para hacer lo mismo y ambos nos quitamos la camiseta. Luego nos abrazamos de nuevo. Pero esta vez no había tela entre nosotros y sentí el calor de tu piel en la mía. 

Por primera vez.

Alguna sesión más adelante, estando en la misma situación, abrazados con el torso desnudo, te pedí permiso para tomar tu pecho en mi mano. Me miraste sorprendida pero, por alguna razón, no te sentiste incómoda y me dijiste que sí. O quizás si te sentiste incómoda pero también sentiste curiosidad por saber qué iba a pasar.

Tomé, en efecto, tu pecho izquierdo en mi mano derecha. No lo cogí: lo alcé ligeramente por debajo, con la palma de mi mano. Sentí su peso, su firmeza. Su calor, diferente al de la piel que lo rodea. Su suavidad. Sentí que era hermoso, no estéticamente, ni por su sexualidad. Eran los pechos que habían alimentado a tu hijo. Eran parte de ti, no un adorno o un juguete.

Me sentí un privilegiado. Retiré mi mano con cuidado y te di las gracias. Tú seguías mirándome sorprendida. Lo que yo había hecho no te había incomodado, de hecho te había agradado. Pero te desconcertaba.

Yo también estaba desconcertado. No era capaz de entender porqué te pedí eso, ni porqué aceptaste. Sí sentí que había compartido algo que no conocís previamente.

Mucho tiempo después, más de un año, de hecho, intimamos. En esa primera noche estuvimos horas y horas abrazados, desnudos. Hablando con la voz, pero también con la piel. Sólo eso, hablando. Pero hubo algo antes que me dejó asombrado: nuestro primer beso.

Sin ansia, sin tensión. Rozar apenas nuestros labios, sentir, rozarnos un poco más intensamente, prolongar esa caricia, abrazarnos suavemente, acariciar nuestros rostros el uno al otro mientras el beso seguía tomando forma, sin prisa. 

No sé cuanto tiempo nos besamos, sé que nos miramos y te reíste al leer la sorpresa en mi cara. Y esa noche, mientras hablábamos, nos besamos durante horas.

Hubo otras noches, exploramos un poco más allá, y sentimos que era agradable. Y de nuevo te pedí permiso. Para besar tu sexo. No pusiste cara de sorpresa cuando lo hice. La pusiste después, cuando lo besé. Porque hice eso, exactamente eso: besarlo. No lamerlo, ni acariciarlo ni estimularlo: besarlo. Y besé tu vientre al subir de nuevo a abrazarte. Tu vientre me parecía (y me parece) bellísimo. Y esta vez me sorprendí yo, porque al rozarlo con mis labios, noté un estremecimiento en tu piel. Y al acercar finalmente mi rostro al tuyo leí tu sorpresa y también... reconocimiento.

Hace poco me dijiste, sentí que me venerabas. Y era cierto. 

Esa noche, o una de las siguientes, me pediste tú permiso para besar mi sexo. Y yo también sentí algo sorprendente cuando lo hiciste. Me estabas acariciando con tus labios. Igual que cuando me acariciabas con tus manos, no intentando que me excitase o que eyaculara, sólo acariciándolo.

Un día te pedí permiso para besar tus pechos. Sí. Nos pedimos permiso muy a menudo. En realidad, siempre.

Cuando me dijiste, hazlo con cuidado, procuré cuidarlos. Y recibí una caricia dulcísima en mis labios al besarlos. Con respeto y amor.

Y así hemos transitado, ambos, de sorpresa en sorpresa. descubriéndonos, unas veces con miedo, otras con confianza. Descubriendo tu yo masculino, el mío femenino. Tu pene, mi vulva. Tu risa, la mía. Siempre con cuidado y...

... dulzura.

Incluso en los momentos más intensos, cuando ardemos y rompemos todos los límites que pensábamos que eran inamovibles unos minutos antes. Dulzura incluso en mitad del incendio.

Y preguntando. Pidiendo permiso. Sí, todavía, a día de hoy. Y recordando que no pedimos permiso para escuchar un sí, sino para escuchar una respuesta. Porque un sí es tan válido como un no.

Aunque, en el fondo, creo que siempre hacemos la misma petición, aunque cambien las palabras, las situaciones, las sensaciones, la pregunta siempre es la misma:

Por favor ¿puedo sentirte?


Y la respuesta, sea cual sea, es recibida con un gracias.


domingo, 23 de octubre de 2022

CÓMO SE DIBUJA UN ÁRBOL


A veces tengo ganas de borrarme de las rrss y dejar de perder mi tiempo leyendo a opinólogos, gente insultante, supuestos graciosos, nazis mal disfrazados, terfs y machitos llorones. Entonces, de cuando en cuando, me encuentro con hilos que me recuerdan que lo mejor de las redes es, precisamente, la oportunidad de rozar a personas que aportan y te hacen un poquito más rico de lo que eras un instante antes.

María Sender es una de esas personas, y hace poco me emocionó con un texto a quemarropa, inesperado. Con su permiso (gracias, María) quiero compartirlo aquí con mis lectoras (plural genérico, sé que, de siempre, este ha sido un blog con mucho más público femenino que masculino)

Y ya me callo y cedo la palabra.



CÓMO SE DIBUJA UN ÁRBOL


Tuve una compañera que siempre les decía a los niños:

Un árbol es como una piruleta.

Un árbol es un palito marrón y una redonda verde.

Si quieres, le puedes hacer redonditas rojas y serán manzanas.

Pero así no se dibuja un árbol.


Un árbol tiene tronco y ramas, hojas y raíces, flores y frutos. 

El tronco es la columna que sostiene al árbol. Su cuerpo, joven y flexible, viejo y retorcido por los siglos. El tronco tiene marcas y heridas, agujeros que son nidos y madrigueras.

Las ramas brotan del tronco y son los dedos del árbol que quieren tocar el cielo y el viento y acariciar las plumas de los pájaros. 

Las hojas cubren las ramas. Son verdes, grandes, ovaladas. Son delgadas como agujas. Son marrones, rojas, amarillas, naranjas, púrpura. 👇


A veces no son.


Las raíces no se ven, pero están, y sin ellas no hay árbol. A veces asoman como dragones dormidos. Otras veces se esconden como lombrices bajo el suelo.


También hay flores y frutos. Y animales que se alimentan de los frutos. Pájaros, insectos, criaturas de ojos brillantes que te miran desde arriba.

Un árbol es sombra y refugio. Es frescor, y aire, y sustento.

Un árbol está hecho de historias, de años y de savia. 

El árbol puede estar en el bosque, o en un agujero en la acera, o en la plaza que hay el centro del pueblo, donde se reúnen los viejos para recordar y los jóvenes para crear recuerdos.


Los gatos se suben a los árboles.

También las ardillas.

Y las hadas.

Y los cuentos.

A veces una mujer se sienta a la sombra del árbol y recolecta las historias que cuelgan de sus ramas, y a cambio le deja las suyas.

La mujer tiene el pelo blanco, la mayoría de las veces. 

La siguen los niños y los gatos que se suben a las ramas.

A veces no.


A veces el árbol está solo. Aunque nunca está solo. Se cuenta los cuentos a si mismo mientras espera, y las ardillas, los gatos, los pájaros y los insectos le escuchan sin hacer ruido y luego se comen la fruta y reparten las historias.

Un árbol es historias.

Un árbol es vida.


Así sí.

Así es como se dibuja un árbol.

María Sender

miércoles, 19 de octubre de 2022

ME APETECE QUEJARME UN POCO (un poco mucho)


Sé que me voy a meter en un jardín, pero allá voy: ESTOY HASTA EL ORTO DE LAS BANDERITAS A LA MEDIDA PARA ORIENTACIONES SEXUALES Y AFECTIVAS

Si se eligió la bandera arco iris para el movimiento LGTB fue porque el arco iris abarca TODOS los colores. Simboliza todas las opciones, y lo simboliza correctamente. Es cierto que además tenía un significado new age, ya sabeis, el amarillo es el sol, el rojo la vida, el morado el espíritu... y eso hoy en día ya se ha perdido (afortunadamente, a ver si ya vamos sacándonos de encima todas las herencias chorras de ese movimiento pijipi)

En cualquier caso, insisto, el arco iris representa TODO, por eso es un símbolo magnífico, elegante y muy agradable de ver. En buena lógica, si representa todos los colores, todo el mundo está incluido ahí, sea cual sea su opción/elección/tendencia/diversidad. Pero no, desde hace más o menos una década y media tooooooooodo el mundo quiere tener su propia bandera.

Y la razón, al parecer, es que nadie se siente adecuadamente representado al 100%. Según algunas personas, eso es debido a que la comunidad gay masculina se ha apoderado de ese símblo y ahora sólo les representa a ellos. Pues mira, NO. 

Evidentemente, la lucha por los derechos de la gente gay ha sido la más visible desde los 70, pero eso no significa que la bandera arcoiris pertenezca a ese movimiento. Y si alguien se cree con derecho a quedársela, lo mejor que se puede hacer con esa persona es reírse en su putera cara (de hecho incluso hubo un juicio cuando alguien quiso exigir la posesión de los derechos sobre la bandera arcoiris, Y PERDIÓ)

Así que no, el arcoiris no representa a la comunidad gay masculina en exclusiva, aunque ellos hayan sido los más visibles y el orgullo gay, en demasiados sitios (Madrid, por ejemplo) se haya convertido en una fiesta de exhibición de señores con dinero y gym.

Entonces ¿porqué ese afán en buscar representación exclusiva para cada tendencia? Pues, desde mi punto de vista (que puede ser erróneo) porque, al parecer, aquí se trata de demostrar que se es más especial y se está más oprimido que el otro. Y, por supuesto, da igual qué categoría quieras representar, esa también se subdividirá porque EH, QUE YO ESTOY MÁS OPRIMIDO QUE TÚ

Y sí, estoy mirando a los pansexuales, mejor dicho, pijobis. Esa gente que se considera oprimida si se les dice que son bisexuales porque ellos aman más allá del género y no más alla del sexo, o algo así (nunca he visto que nadie diera una explicación coherente, quizás sea porque la mayor parte de la gente pansexual que he visto en redes se caracterizaba por ser, oh sorpresa, pijos niños de papá)

A esa gente taaaaaannnnn oprimida y sufridora porque al parecer no respetan sus matices dialécticos (bueno, no creo que sepan lo que es la dialéctica, pero aceptamos pulpo por animal de compañía) sólo puedo decirles ANDA Y QUE TE FOLLEN MAL, POCO Y DE MALA GANA.

Pero, volviendo a las banderas, inevitablemente, la más patética tenía que ser la del poliamor, QUE PARECE UN SOBRANTE DE REPÚBLICA EXOVIÉTICA

No, no voy a enlazarla aquí, porque cualquiera de sus versiones (que no hay acuerdo ni en cual es la buena) es HORRENDA.

Y me la pela muy fuerte lo que diga ningún gurú de mierda. 

_ A: NO NECESITO UNA BANDERA POLI

_ B: NADIE ME HA CONSULTADO SOBRE EL DISEÑO

_ C: DE HECHO YO NO VOTÉ A NADIE PARA QUE DISEÑARA UNA MIERDA NI DECIDIERA POR MÍ


Y ya tener los güevazos de decir que estás oprimido por ser poli... sí, es una mierrrrrrrda no poder tener una relación legal con mi otra pareja y tener que buscar maneras laterales de vincularnos o de encontrar atajos para poder proteger a los menores, pero a mi nadie me ha dado una paliza ni me han perseguido por la calle ni me han echado de un trabajo ni he sido repudiado por mi familia por ser poliamoroso, así que mi situación no es buena, pero no creo que se pueda hablar de opresión, si lo comparamos con otras opresiones mucho más graves. Y, realmente, el cambio legal que se necesitaría para cubrir nuestras reivindicaciones es muy pequeño, sólo haría falta buena voluntad política. 

Y dar ejemplo, sacarlo a la luz más allá de la anécdota de le famose de turno, la noticia con clickbait o la película topica del jiji y el jaja. Demostrar que es real y SE PUEDE. 

La cuestión es que nadie me mira mal, nadie me señala por la calle, si acaso piensan que estoy mal de la azotea pero hasta mi madre a sus 86 católicos y conservadores años ha querido conocer a Eva, joder.

Por supuesto, ayuda mucho el hecho de que soy hombre, si fuera mujer dirían MIRA QUÉ PUTA.

Pero, amigo, eso no es opresión por ser poliamorosa, eso es POR SER MUJER, luego no hace falta una bandera poliamorosa femenina SINO UNA BANDERA MORADA MUY GRANDE Y MÁS APOYO A LA LUCHA FEMINISTA INCLUSIVA, LA QUE NO DEJA FUERA A NINGUNA MUJER, CIS O TRANS.

En fin, exigir mi exclusiva parcelita que me represente bien a mi y sólo a mi porque "yo yo yo yo yo soy más especial que tú" sirve exactamente para NADA. Es atomizar cualquier reivindicación. Es esa cantinela de "yo no voto a tal partido porque no me representa al 100%"

No necesito mi bandera personalizada, ni camisetas ni merchandising exclusivo de mi orientación o elección. Me siento perfectamente representado por la bandera arcoiris, y además me gusta PORQUE ES PRECIOSA.

Es que, de verdad, MENUDOS HORRORES ESTÉTICOS QUE HAY POR AHÍ

Es que como el mensaje monogamo habla de la media naranja, yo creo que nuestro símbolo como poliamorosos debe ser un racimo de uvas.

¿PERO TÚ TE HAS OIDO BIEN, MAJADERO? ¿Y PORQUÉ NO UNA MACEDONIA, O YA PUESTOS UNA JARRA DE SANGRÍA, RAMPANTE SOBRE CAMPO DE LISES?

Y luego tenemos el otro lado, el de los bienintencionados que quieren actualizar la bandera arcoiris porque así todo el mundo podrá incluirse.

Hemos añadido el triangulo con la raya marron para incluir la lucha racial. De acuerdo, entiendo la buena intención, pero a ver cuanto tarda en salir alguien diciendo que ese color no representa a la comunidad nativo americana o a la sinoespañola y exija otra raya color siena tostado. O una franja extra de azul cobalto porque patatitas. Porque si añades más colores, al final la única opción es añadirlos TODOS

Y así, donde había un símbolo conceptualmente universal (INSISTO, EL ARCO IRIS SIMBOLIZA  TODOS LOS COLORES, Y SOLO NECESITA 6 FRANJAS PORQUE ES UN SÍMBOLO, NO UNA FOTO REALISTA DEL ESPECTRO VISIBLE) tenemos un mar de banderitas diminutas y peleadas o un catálogo pantone de 10000 rayitas.

Y hasta aquí mi desahogo de señor mayor, protestón y viejuno, porque no veo solución. Por desgracia, buena parte de la falta de eficacia de los movimientos sociales se debe, precisamente, a que el sistema se sostiene atomizándonos, y repitiendo la idea de que lo importante es el individuo y no la colectividad.

Gracias por asistir a mi tedtalk quejica. Besos a todes (si es que aceptáis y deseáis ese beso)