Mujer iroqués

martes, 6 de diciembre de 2011

HACIENDO AMIGOS (estupidez e hipocresía)


En los últimos tiempos se ha multiplicado la presencia de las mal llamadas medicinas alternativas en los medios. Su estrategia pasa por alquilar espacios universitarios para disfrazar su publicidad de cursos oficiales, consagrados por los claustros. Incluso logran colarse como postgrados, como hizo un máster de geometría sagrada y energética oriental, y otro sobre constelaciones familiares. En estos dos últimos casos, las autoridades universitarias adujeron sorpresa e ignorancia, pero no puedo evitar pensar que algunos billetes cambiaron de mano, dadas las reacciones de algunos implicados.

Además, los que juegan con el sufrimiento y la ignorancia ajena se abrazan a la bandera del honor y las libertades, acusando de perjuros y amenazantes a los que se atreven a dedicar sus prácticas. La semana pasada fue noticia la clínica Burzynski, un emporio de la mentira, que amenazó con demandas legales a un bloguero británico por osar decir la verdad, esto es, que los supuestos tratamientos del doctor Burzynski sólo sirven para llenar sus bolsillos.

Por otra parte, en cuanto alguien comenta la mendacidad de los charlatanes, aparecen los defensores de lo alternativo, denunciando conspiraciones en contra de los que tratan de expandir las fronteras del conocimiento vendiendo a precio de oro pildoritas de nada diluido en agua. En la última reunión de Escépticos en el Pub escuché con asombro como un individuo de aspecto relamido aplaudía las tradiciones milenarias por el simple hecho de ser milenarias*, y otra creyente aborregada nos explicó que la homeopatía es cara no porque Boiron quiera forrarse, sino porque se vende a pacientes ricos.

Creo, sinceramente, que la ley está obligada a protegernos de las sanguijuelas. La sentencia que absolvió a la curandera Concepción en 2007 es un precedente peligrosísimo, que deja indefensas a las víctimas frente a los que aprovechan de su miedo o su ignorancia para desangrarles. Sumémosle las sentencias que consideran que el honor de un estafador está por encima de la evidencia de sus mentiras y tenemos un panorama desolador, en el que las autoridades se desentienden de actos que suponen un riesgo para la salud pública o difunden información falsa desde tribunas pagadas con fondos del estado. Con todo, puedo entender a los estafadores. Ellos no buscan socavar los cimientos de la ciencia, sino lucrarse a costa de los demás, con el menor esfuerzo posible y en el plazo más breve. No la comparto, pero comprendo su ansia de dinero y su desvergüenza. Del mismo modo puedo entender que gente desesperada y asustada pueda acudir a un vendedor de milagros.

Pero los que defienden a los ladrones, no por sacar beneficio de ello, sino por pura estupidez, me resultan imposibles de tragar. No encuentro excusas para esa gente que, cuando intentas explicarle a una víctima que la están estafando y jugando con su salud, acuden con frases como no confío en la medicina alopática, las farmacéuticas quieren enfermarnos, hay que ser abierto de mente, la acupuntura no es agresiva, las enfermedades son desequilibrios energéticos o la que más odio de todas, Yo no entiendo de eso pero creo...

Pues si no entienden de eso ¿porqué no se molestan en informarse? No es tan difícil, basta con saber usar correctamente los buscadores para localizar buenas referencias, y recordar lo que significan conceptos como método científico, doble ciego, efecto placebo y revisión por pares. Pero si eso supone un problema, dado que la estulticia suele ir acompañada de una notable pereza intelectual y una curiosa ceguera para todo lo que pueda sembrar una duda racional en una mente anquilosada, al menos deberían demostrar un poco de coherencia.

Hablo contigo, amigo de lo alternativo, defensor de la espiritualidad, enamorado de la sabiduría oriental, experto en conspiraciones y fanático de los alimentos ecológicos. Si tan valiosas son tus opiniones, deberías ser consecuente con ellas, así que no lo olvides:

-Si Dios (o Gea, o Budah, o una energía cósmica, o llámalo X) vela por ti y guía tus pasos, no dudes de su poder y cruza las calles sin mirar a los lados. Tu falta de fe es una vergüenza.

- Si  las antenas de telefonía y los móviles dan cáncer, tira ya tu iPhone. Usa un tamtam, que además es orgánico y ecológico.

- Si los chemtrails son tan peligrosos, no respires. Seguro que el aire que te rodea ya está envenenado, contén el aliento y abre tus chakras. Total, el oxígeno está sobrevalorado.

- Si las farmacéuticas sólo quieren enfermarte, no les des tu dinero. Cuando te duela la cabeza, ve a darle un lametón a un sauce, que los parques están llenos. Y cuando te pique el cacahuete, no compres condondes Durex: una tripa de cordero te hará el mismo servicio.

- Si tan dañino es todo lo nuclear, no dejes que te hagan una radiografía. Cuando te duela algo por dentro, pídele a tu vidente que te mire con su tercer ojo.

- Si lo quimico es malo y lo natural es bueno, cómetelo todo crudo. Porque al guisar, produces reacciones químicas en los alimentos y los conviertes en venenos antinaturales.

- Si las petroleras conspiran para que no funcione el motor de fusión fría, no cojas el coche hasta para mear, que les haces el juego. Camina, hombre, que es más sano.

- Si tan importante es sentirte en comunión con Gea, no enciendas el aire acondicionado ni la calefacción. Es más, deberías irte a dormir al raso, lejos de artificios como casas o camas. Y no te preocupes si amaneces aseteado por mosquitos, ellos sólo estarán respondiendo a sus instintos naturales.

- Si las medicinas alternativas son tan útiles, no le des la murga al oncólogo cuando te diagnostiquen un carcinoma. Pínchate agujitas, come mucha soja ecológica, ingiere mucha homeopatía, reequilibra tu chi con el Reiki y acude a la clínica del señor Burcynski, a zamparte un par de kilos de antineoplastones. Y recuerda, cuando la diñes, no lloriquees, que eso puede perturbar la paz interior de tus gurús.

No me seas como el Dalai Lama, que a la primera que se sintió malito corrió al mejor hospital disponible a hacerse un TAC, tratarse con antibióticos y zamparse unos buenos filetes, siempre por prescripción médica. Se ve que lo de meditar, agitar cilindros de oraciones y untarse caca de Yak es adecuado para los pobres, pero no para él.

Sí, lo sé, hoy no estoy haciendo amigos. Y sí, debería mostrarme conciliador e iluminar a las personas que viven inmersas en creencias erróneas, mostrándoles la verdad con paciencia y racionalidad. Pero ¿sabeís? Estoy harto de dialogar con estúpidos y verles sostener su estupidez contra viento y marea por más pruebas que lpresentes.

Aquí, y ahora, hago voto de no volver a gastar mi aliento en darme de cabezadas contra una pared. Si los estultos prefieren desperdiciar sus neuronas, su salud o sus vidas, no móveré un dedo para evitarlo. Sé sobradamente que sería un esfuerzo inútil.

Porque, si el tonto coge la linde, la linde se acaba, y el tonto sigue.

*La esclavitud y el canibalismo son costumbres milenarias y ancestrales. Y las sanguijüelas y sangrías son remedios de probada antigüedad, como los cristales molidos, los emplastos de estiercol de cocodrilo y las ingestas de mercurio.

11 comentarios:

Teresa, la de la ventana dijo...

Es tremendo cómo hay gente que se aprovecha de la desesperación de los demás. Pero es aún más escalofriante que buena parte de esas personas que comulgan a pies juntillas con prácticas sin ningún sentido científico sean titulados universitarios, personas con estudios y formación que deberían tener un poquito más de criterio. Y aún más desoladora, si cabe, es precisamente la conclusión con la que cierras: ese afán de proselitismo, de convertir al resto del mundo. Su sentimiento de superioridad moral frente a los demás, como si tuvieran la clave de algo grande que los pobres idiotas que vamos al médico o comemos chuletas desconocemos.

José Antonio Peñas dijo...

Eso se ve mucho entre la gente de letras, con el agravante de que , cuando les muestras los datos fríos e inapelables, se excusan siempre con el "yo soy de letras". ¡Leches, y soy de ciencias, pero eso nunca me impidio interesarme por la historia o el pensamiento!

Pero también se da en personas con titulaciones de ciencias. Médicos, farmacéticos... En la escuela de Agrícolas teníamos un fanático de los cultivos ecológicos que desesperaba al profesor de horticultura con sus intervenciones, siempre haciendo campaña.

No nos engañemos. La estupidez es completamente independiente de cualquier otra cualidad del indivividuo. Una persona estúpida podría obtener un título de física y eso no le borraría ni un ápice de stulticia, aunque sí le añadiría una nota extra de soberbia.

Lo que natura no da, Salamanca no lo regala.

Sr XX terror dijo...

Te comprendo totalmente. Yo mismo he perdido amistad con alguna gente por no poder resistirlo más y llamarles TONTOS. Por que si estás desesperado con una enfermedad terminal, lo puedo entender. Si no terminaste la EGB y tu formación política te la da "Sálvame deluxe", lo puedo entender. Pero si eres una persona con estudios universitarios, progresista (teóricamente), crítica (teóricamente), políticamente y socialmente comprometida(teóricamente),... ¿Cómo coño te tragas ese puto engañabobos de la homeopatía?. Si, está bien titulado, haciendo amigos. Saludos.

Elvira dijo...

Al final es triste, pero es que esa es la conclusión a la que llegas: que les jodan. Tienen los medios al alcance de su mano y si no quieren cogerlos ni escuchar a la gente documentada... no lo hacen porque no quieren, porque prefieren mantener su creencia new age superguay y es que nosotros al confiar (porque hay pruebas, no porque elijamos confiar en la ciencia como se confía en Jesucristo) en la ciencia estamos " siendo engañados por el sistema". Manda güevos...

Miguelón dijo...

"Si las petroleras conspiran para que no funcione el motor de fusión fría, no cojas el coche hasta para mear, que les haces el juego. Camina, hombre, que es más sano."

Hombre, Japa, este punto desentona algo respecto a los demás. Se supone que lo razonable (y deseable) es precisamente eso: más ejercício físico y no abusar del coche, que lo de Madrid no es culpa de las "chemtrails" precisamente.;)

José Antonio Peñas dijo...

Es que no sé si te has fijado, pero en general el conspiranoico medio suele ser de perfil redondo, tono muscular laxo y tendencia a la adiposidad. Vamos, que le vendrá bien dejar el coche un tiempo.

Miguelón dijo...

No, si te entiendo. Yo lo decía porque el esquema que seguías en el resto de sentecias era el de llevar las conspiranoias un paso más allá, incidiendo en el absurdo en vez de contraponerlas con "lo que realmente se debería hacer" como en este caso.

Tan sólo ganas de sacar punta a un detalle sin importancia.;)

Irene dijo...

Yo recuerdo que, despues de repetir un experimento una decena de veces obteniendo el mismo "resultado no deseado", la jefa me pidio "orar porque esta vez si de". Por supuesto, "no dio". Pero me pregunto si huibiese "dado": a) Seria prueba de que dios existe? b) Un 10% positivo sustituiria a un 90% negativo en un reporte?. Muy decepcionante en un ambiente supuestamente racional basado en evidencias, como un laboratorio de investigacion :(

Gonzalo Viveiró Ruiz dijo...

¡¡¡OLE!!!
Ya dice la Biblia que el numro de los necios es infinito. Cuando ves toda la gente que se mete en todas estas paraciencias y gansadas varias, a veces piensas que la Biblia se quedo corta...

HG dijo...

Pues mucho cuidado con la Biblia, que ahora están volviendo a la carga con el hallazgo del arca de Noé. Por si acaso, prefiero la cita de Einstein: "Sólo hay dos cosas infinitas, el universo y la estupidez humana, y de lo del universo no estoy del todo seguro."

Raquel dijo...

¡Cagonlaleche, Jose Antonio! ¡Con lo que me gusta pasarme por tu blog de vez en cuando desde que te conocí charlando sobre partos en el blog de Molinos! ¡y mira qué disgusto me llevo hoy cuando leo eso de "un individuo de aspecto relamido aplaudía las tradiciones milenarias por el simple hecho de ser milenarias*, y otra creyente aborregada nos explicó que la homeopatía es cara no porque Boiron quiera forrarse, sino porque se vende a pacientes ricos"!

¡Ay! ¡Con la fe que le tenía yo a la comunidad escéptica madrileña para que convirtieran respetuosamente a esos dos individuos al lado luminoso de la lógica y el pensamiento crítico!

Ni modo... mañana mejor no les llevo a la reunión de las dietas milagro, que no me gusta que les llamen relamidos ni aborregados. Que una tiene su corazoncito ¡vaya!... y a fin de cuenta son mis padres.

Esta vez iré sola, y seguiré haciendo con ellos trabajo de hormiguita en la intimidad del hogar, ahora que he vuelto a España, a ver si convierto a la señora Homeópata y al caballero De Letras Seguidor de Platón a la Verdadera Religión de nuestro sabroso señor el FSM.

¿Te apuntas mañana a un brindis de Guinness por la victoria en el combate de las "medicinas alternativas"? Seré la embarazada del fondo (sí, mi próximo parto, natural si todo va bien, será en Madrid).

Un abrazo,

Raquel.