Mujer iroqués

martes, 5 de noviembre de 2019

MALDITOS MACROBIÓTICOS O porqué le tengo tirria a Rudolf Hess

Ahora que se habla tanto de fachas, debo confesaros que yo tengo un encono personal con Rudolf Hess. Algunos ya sabéis el porqué pero ¡qué leches! Lo voy a explicar para los paseantes.

El señor Hess era un nazi pata negra, un camisa vieja de los que participaron en el putsch de la cervecería. Posteriormente fue secretario de Hitler en prisión, y ahí compiló y mecanografió Mi Lucha. 

Hess, pese a tener esa cara de pardillo, llegó a ser jefe del Partido Nazi tras la subida de Adolf al poder, organizó grandes apoteosis como las olimpiadas de Berlín y, empezada la guerra, se hizo célebre al volar a Escocia para negociar un acuerdo de paz con Gran Bretaña. 

Espoiler: le salió regular. Los ingleses le trincaron, le pusieron a la fresca y, acabada la guerra, le llevaron a Nuremberg para juzgarlo. Una vez allí, su estrategia de defensa consistió en hacerse el loco. 

Literalmente. Cada vez que el juez o el fiscal preguntaban algo él decía ¿mande? y si le insistían respondía no sé quién es ese Hitler de quien me hablan ¿me pueden devolver mi osito de peluche?


No coló, y se tiró el resto de su vida en Spandau, donde diñó hace ya unos años. 

Pues bien, este buen mozo, al igual que muchos gerifaltes nazis, tenía la capacidad intelectual de una avutarda.

Suponiendo que las avutardas fueran gilipollas.

Que no lo son. Dejemos en paz a las avutardas.

Vamos, que era un gilipollas a a secas.

Pues así como a Himmler le dio por buscar pruebas de que los alemanes estaban emparentados con los samurais, y algunos otros nazis se empeñaron en que el yeti era el antepasado de los arios, al señor Hess se flipó con la macrobiótica.

No voy a explicaros lo que es la macrobiótica. Si tenéis curiosidad, tiráis de wikipedia, que no os lo voy a dar todo masticado.

Volviendo a Hess, el menda creía que gracias a la dieta macrobiótica su mente y su cuerpo se purificarían y alejaría la vejez, la enfermedad y las malas vibraciones.

Así que sólo comía comida macrobiótica. Siempre y en todo lugar. Lo cual tiene su dificultad porque no es que haya muchos restaurantes macrobióticos. Pero él tenía un cocinero macrobiótico que le hacía sus cositas macrobióticas y todo bien.

Peeeeeeeeeero...

(Llega el drama)

Resulta que Adolfo, que era un señor muy hogareño, tenía la costumbre de invitar a comer a sus amiguicos. 

Y Hitler era vegetariano, no macrobiótico.

Que no es lo mismo, OJO.

Aunque Hitler decía que el vegetarianismo le daba paz de espíritu y limpiaba su cuerpo. Y le había quitado la violencia.

HITLER.

SÍ.

QUE GRACIAS AL VEGETARIANISMO YA NO ERA MALO.

Badum tsssss

Pues eso, que Hitler invitaba a comer a su casa a Hess, Goering, Goebbels, Bormann, Ley... la NaziPandi, vamos. Todos juntitos comiendo delicias vegetarianas en amor y compañía.

Pero no. TODOS NO.

Porque Hess, como he dicho, sólo comía macrobiótico, así que se traía un Tupper de casa. Se iba para la cocina, se lo daba a la cocinera de Hitler, y esta se lo servía disimuladamente.

Y resulta que un día Hitler se dio cuenta de la jugada, se cabreó, y le puso de patitas en la calle y ya no le ajuntó más, por malqueda.

Y tenía toda la razón del mundo. Porque mi mamá me enseñó que si vas a casa ajena COMES LO QUE TE PONEN EN EL PLATO.

SIN REMILGOS.

SIN DEJARTE NADA.

Y DAS LAS GRACIAS, QUE SE NOTE QUE HAS IDO A BUENOS COLEGIOS.

Lo dicho, Hitler tenía todo el derecho del mundo a cabrearse. Y por eso le tengo especial inquina a Hess 

Porque por su culpa, por su falta de modales en la mesa LE TENGO QUE DAR LA RAZÓN A HITLER.

Y por eso no le perdonaré jamás y espero que tuviera unas hemorroides del tamaño de un balón de rugby y que la comida macrobiótica estriñera mucho y le hiciera cagar duro. Y que en Spandau el papel higiénico fuera El Elefante.

Y me diréis, qué rencoroso. Y os diré, mucho. Que eso no se me hace a mí, Hess, que yo no olvido.

Imbécil. 

Que eres un imbécil y un maleducado.





lunes, 14 de octubre de 2019

¿DE QUÉ ME SUENA SU CARA? Drama amoroso en un acto



Esta majaronada fue una improvisación para la fiesta del 7º Aniversaurio. Se propuso que quienes quisiéramos hiciéramos algo a partir de la frase ¿De qué me suena tu cara? y me vino a la mente una canción del genial Juako Malavirgen llamada "El Caso Es Que Me suenas" . Con ese pie de partida, me monté la película.


Mi memoria, que en algunas cosas resulta prodigiosa, tiene algunos puntos flojos, entre ellos el de asociar caras y nombres. Me puede pasar estar hablando durante horas con alguien sin tener ni puñetera idea de como se llama pese a habernos encontrado media docena de veces. Pero hay ocasiones en las que el problema se pone realmente serio.

La cosa empezó en una fiesta. Risas, copas, música, perreo, algunas sustancias ilegales... lo normal. Entonces veo como se me acerca una chica y me digo, leches, yo a esa la conozco pero no logro ubicarla... ¿de qué me suena su cara?

Y de pronto la moza se planta delante de mí y me dice ¡hola! ¿te acuerdas de mí? y me planta dos besos. Claro, en esas circunstancias no vas a decirle, pues mira, la verdad es que no tengo ni puta idea de quién eres, así que sales del paso con un ¡hostia, cuanto tiempo, tía! ¡qué alegría verte! y empiezas una conversación que sería de lo más inofensiva de no ser porque A: la chica está francamente bien y b: se la ve muy pero que muy ilusionada de estar ahí hablando conmigo, así que en un momento decido lanzar un envite a ver si saco algún dato para recordar de qué me suena...

_ Oye ¿y sigues currando en lo mismo?


¡El comodín del trabajo nunca falla! Bueno, nunca falla salvo hoy porque me responde...

_ Na, eso era un rollo, ahora estoy tomándome las cosas con calma ¡No como tú, que veo que sigues con tus dibujos a tope!

Vale. Al menos ya sé que no se ha confundido de persona, así que, por seguir echando balones fuera le suelto...

_ Pues ya ves, siempre con los lápices. Y ya sabes que si algún día te apetece que te haga un retrato, me tienes a tu disposición

Un por quedar bien ¿no? pero claro, uno está preparado para un vale, un genial, un ... lo que sea menos...

_ Anda que no eres listo ni nada ¡tú lo que quieres es volver a desnudarme!

Para, para, para, ... volver a desnudarla... ¿VOLVER a desnudarla? ¿QUÉ YA LA HE DESNUDADO, Y NO LO RECUERDO? ... Decidido, hoy mismo dejo las drogas, está claro que me afectan más de lo que pensaba

Y ella que me ve la palidez y se parte de risa...

_ ¡No seas tonto, hombre, que estuvo genial, de verdad! Si no te volví a llamar fue porque se me jodió el móvil y no pude recuperar tu número

¡De pronto veo la luz al final del túnel!

_ Oye, pues eso se arregla en un momento, anota, 6, 9.... y hazme una perdida, no sea que también se me haya borrado

¡Dicho y hecho! y cuando me hace la perdida, sale el mensajito "¿desea añadir el número a contacto" ¡¡¡¡SÍ!!!! le damos al OK y el contacto pertenece a....

¿"Tetas"? ¿En serio? ¿Fui tan gilipollas que no puse Juani Tetas, MariPili Tetas, Carlota Tetas? Vale que sí, que la chica es bastante torácica pero ¿Cómo de pedo iba ese día? normal que no me acuerde de nada

A este paso tampoco me acordaré mucho del día de hoy porque en cuanto levanto la mirada del móvil me mete la lengua hasta el gañote y, no sé ustedes, pero a mí en esas circunstancias se me suelen desconectar muchas neuronas. Y entre morreos y magreos la fiesta acaba sin saber quién leches es la moza, pero al menos hemos quedado para el próximo finde, y digo yo que algo averiguaré entretanto.

Y vaya si averiguo cosas, porque el martes se viene a verme mi colega Carlos, a tomar unas cervezas, y me suelta que ya nos vió a la rubia y a mí (¿era rubia? leches, con tan poca luz no lo tengo claro), que ya sabía que la chica me tenía ganas, que lleva varias semanas apareciendo por el bar, preguntando cuando íbamos a quedar, haciéndose la encontradiza... vamos, que él le tiró un par de indirectas, porque está bien buena, pero que nada, que sólo hablaba de mí todo el rato y no le hizo ni caso, que menuda potra tengo, oyes

¿Potra? ¿con amigos como tú?

¡¡¡MAMON!!!

¡¡¡CABRONAZO!!!

¡¡¡VAYA AMIGO DE MIERDA!!!

¡¡¡METIÉNDOLE FICHA A MI DESCONOCIDA!!!

Bueno, de momento he ido salvando los muebles cuando quedamos, que por suerte siempre hay a mano algún apelativo cariñoso para salir del paso ¿no? Churri, pichurri, pichurrina, cielo, corazón, cariño, amor, cosita, reina, princesa, infanta, duquesa, marquesa, condesa... (la aristocracia da mucho de sí), bombón, quesito, torreznito mío (sí, es de curvas generosas)...

Y cuando estamos follando, pues le llamo cochinadas y mira, por ahí tampoco me ha pillado, Dios bendiga al diccionario de sinónimos.

Reconozco que cuando empezamos a ir a comer a casa de sus padres lo pasé mal, pero me dije, bueno, por aquí al menos sacaré su nombre, pero ¡Ja! ¡Que si quieres arroz, Catalina! Que su princesita ya les había hablado de lo nuestro, que qué bien se nos ve juntos a su muñequita y a mí, que me llevo a su pequeña, que no se me ocurra hacer infeliz a su pitufina... Al final he aceptado la realidad: ellos tampoco se acuerdan de como se llama.

Debo decir que mis amigos, pues muy espabilados no son, que llevamos como 11 meses saliendo y aún no se han coscado de que jamás menciono su nombre. Claro que entre porros y birras, tampoco es que piensen mucho, y ya se sabe, que cuando te echas novia empiezas a ver menos a tus colegas y eso te distancia

Sobre todo de Carlos, hijo de la gran p... ¡¡¡¡QUE NO SÉ COMO NO TE METO PEDAZO DE MIERDA!!!!

Pero no creáis que voy a dejar que esto siga así. No señor, he decidido coger el toro por los cuernos de una vez. Llevo ya un par de meses dándole la murga con que, pese a las apariencias, en el fondo yo soy muy, pero que muy tradicional, y al final ha accedido. Así que, el próximo domingo, y de acuerdo a la tradición, el Padre jeremías se dirigirá a mí primero, y cuando me pregunte

_ José A. ¿Aceptas por legítima esposa a...?

SABRÉ CÓMO LECHES SE LLAMA LA MUJER CON LA QUE VOY A COMPARTIR MI VIDA EN LA RIQUEZA Y EN LA POBREZA.

Y, digo yo, que una vez sepa su nombre, por fin averiguaré de qué me suena su cara

viernes, 13 de septiembre de 2019

EL FALSO FEMINISMO DE MÉRIDA (BRAVE)



Hace unos años, cuando se estrenó la película Brave, parte de la promoción se centró en señalar que, por fin, Disney presentaba una protagonista empoderada y feminista, un ejemplo positivo para las niñas, más allá del modelo felizmente sumiso de la princesa soñando con un novio (Blancanieves, Cenicienta, Bella... etc). Supongo que recordaréis los comentarios, la joven Mérida se rebela contra un destino impuesto, reivindica la libertad de las mujeres ... etc, etc, etc

Vaya esto por delante: la peli me gustó mucho. No es lo mejor de Pixar ni de lejos, pero no aburre y visualmente es un espectáculo magnífico.

Dicho esto... PERSONAJE FEMINISTA MIS COJONES

Veamos los personajes femeninos de esta película: hay cuatro, en total. Mérida, la reina Elinor, Maude, la doncella del castillo, y la Bruja. Pero a los efectos de la historia la Bruja es un simple desencadenante y Maude una caricatura con tetas (literalmente, suele ser mucho más visible su escote que su cara)

El planteamiento que nos hace la película es que Mérida es alegre y vital, y su estirada madre pretende encorsetarla (de nuevo, literalmente) en su esperado papel de princesa, de cara a un matrimonio concertado. Mérida se rebela, reclama su libertad y tras un tonto error con un pastelito hechizado dedica el resto de la peli a evitar que maten a su madre. Final feliz, plas plas, lagrimita tras la reconciliación y chistecito (flojo) en la escena poscréditos.

Bueno, pues no sé donde están el feminismo o el empoderamiento. Mérida no está luchando por los derechos de las mujeres, sino por sus privilegios personales. Es una niña caprichosa, que ha hecho su santa voluntad durante años, cuya infancia y preadolescencia ha consistido en ir y venir sin dar cuentas a nadie, cabalgar, escalar, tirar con arco y robarle la comida a Maude siempre que le ha apetecido, sin dar ni golpe ni una sola vez en todo ese tiempo, porque es la princesa heredera.

El drama se inicia porque su madre, oh, cuan malvada, por fin empieza a prepararla para asumir sus responsabilidades como princesa. Porque sus privilegios implican una responsabilidad. El reino es joven, y se basa en la alianza de cuatro clanes que, décadas atrás, se unieron para luchar con un enemigo común y posteriormente reconocieron la autoridad del rey Fergus (aparentemente) con el acuerdo de que uno de los primogénitos de los clanes sería su sucesor tras casarse con su hija.

La reina Elinor no quiere restringir la libertad de Mérida en nombre de viejas tradiciones machistas, sino evitar una guerra civil, porque ni su esposo ni los tres jefes de los demás clanes suman un pensamiento sensato entre los cuatro. De hecho, lo primero que hacen al verse es liarse a hostias, y sólo se detienen cuando ella les llama la atención. Lo que, por cierto, desmiente que el poder esté en manos de Fergus, un alegre descerebrado como el resto: la verdadera autoridad está en manos de la reina, y la estabilidad es muy frágil: un malentendido, un mal gesto, un desprecio, y los viejos rencores entre los cuatro clanes romperán el reino en pedazos. Ella tiene que elegir entre prevenir una matanza y el capricho de su hija de seguir haciendo lo que le plazca.

¿Cómo reacciona Mérida? Enfadándose, pataleando, cerrándose en banda, ahora no respiro hala, y, finalmente, montando el numerito  que desencadena precisamente lo que su madre intentaba evitar. Y lo peor es que la niñata no se siente responsable por los acontecimientos: le importa un carajo que un montón de guerreros furiosos estén dispuestos a matarse entre ellos, y a destruir todo lo que se ha conseguido a lo largo de varias décadas de paz y equilibrio. El símbolo visual que se nos muestra, la ruptura del tapiz, es muy evidente: su gesto va a destruir todo lo tejido por su madre, que no es su familia, sino la paz.

Pensemos por un momento en como ha ejercido Elinor el poder. Ha negociado pacientemente durante años, ha dirigido, guiado, sugerido... gracias a eso la brutal energía de los clanes no se ha derrochado en nuevas guerras y hay prosperidad. La leyenda del Viejo Reino nos muestra lo que sucede cuando el único poder que se ejerce es el de la fuerza de las armas. Por eso, durante la escena de la pelea en el salón del Castillo, los jefes de los clanes no reivindican el poder para ellos, sino que reclaman la presencia de la reina, porque sin ella todo se viene abajo: basta su ausencia durante un día y una noche para la paz se tambalee.

¿Dónde está ahí el empoderamiento? A Mérida se la pela lo que les pase a todas las demás mujeres del reino, no está reivindicando una mierda para ellas, sólo exige seguir con su jiji y su jaja, sin asumir jamás las consecuencias de sus actos. Es más, esas consecuencias no llegan a resolverse: Merida, imitando a su madre, logra preservar la paz pero luego simplemente deja la solución al problema para más adelante, echando la patata caliente en las manos de los primogénitos.

Llegamos al punto más problemático ¿Cómo debería haber actuado Mérida? ¿Hay opciones racionales, frente a la aceptación sumisa o la pataleta caprichosa?

La hay. Por cierto, no se me ocurrió a mí, sino que surgió (como todo este post) en una conversación con una amiga feminista muy puesta en Historia. No olvidemos en esta historia está ambientada en la Edad Media. Los matrimonios entre las casas reales se concertaban porque lo que estaba en juego no era el amor (ese concepto, el del matrimonio por amor, no surge en el imaginario occidental hasta mediado el siglo XIX) sino el poder. Mérida tenía una alternativa y podría haberla puesto en práctica si en vez de bufar cada vez que su madre intentaba enseñarle cómo reinar, hubiera prestado atención a lo que se le estaba mostrando. Si ella es la encarnación del equilibrio, entonces puede negociar, y debería (sola o en acuerdo con su madre) haber tratado directamente con los jefes de los clanes y con sus hijos las condiciones más favorables para ese acuerdo, garantizándose toda la libertad de acción posible*, dejando un plazo razonable antes del enlace a fin de disfrutar de sus últimos años de diversión y garantizando la estabilidad del reino bajo sus condiciones, no en base al resultado de un torneo de arquería.

Esta opción, por supuesto, no le da la posibilidad de seguir disfrutando toda una vida de eternas vacaciones, pero es que esa posibilidad nunca ha existido: más tarde o más temprano estará obligada a gobernar**. No puede renunciar al trono, ya que el acuerdo entre los clanes implica que la sucesión de Fergus no recaerá en sus tres hijos menores sino en otro de los clanes (y los niños, siendo trillizos, podrían además provocar una nueva guerra como la que destruyó el Antiguo Reino). Puede parecer injusto que el destino de la protagonista tenga que seguir unas reglas de juego que la impiden hacer su plena voluntad, pero eso afecta a todos los protagonistas masculinos y femeninos, y ella tiene más opciones que los demás, porque tiene la llave del poder. Y si ha gozado de esa libertad y esos privilegios, y tiene ese poder en su mano, es porque se esperaba que asumiría sus responsabilidades, no porque su ombligo sea el centro del universo

En cambio, el final feliz que se nos muestra es del todo incoherente. No sólo Mérida no va a asumir una mierda de responsabilidad, sino que encima su madre parece que de pronto ha decidido que, total, vámonos a cabalgar, que no pasa nada. A lo mejor se ha dicho, para qué preocuparme, cuando todo estalle yo ya estaré muerta, probablemente por otra metida de pata de mi hija.

Para terminar, no sólo no veo feminismo en esta película. Tampoco le veo sentido a la propaganda que se le hizo a esta película porque Disney hace mucho que presentó a un personaje femenino empoderado y feminista: MULÁN

Mulán no se rebela porque sus privilegios de niña consentida vayan a acabarse, de hecho al inicio vemos que ha aceptado honrar a su familia casándose y teniendo hijos (la escena de la casamentera). Su rebelión se dirige contra la injusticia de no poder reemplazar a su anciano padre por ser mujer. De hecho sabe que elegir ese camino la pone fuera de la ley y al cortarse el pelo y vestir una armadura, se está jugando la vida. No se trata de una paranoia suya ni una pataleta: tras la batalla en la nieve, por vestir de nuevo como mujer, vuelve a ser invisible y despreciada, porque vive en una sociedad brutalmente misógina (en la antigua China las mujeres no eran personas, mientras que en la cultura celta retratada en Brave eran respetadas y tenían, por ejemplo, derecho al divorcio, a la herencia al trono y a sus bienes)

De ahí la fuerza de la escena en la que el jefe enemigo comprende que es una mujer quien le ha vencido, el enorme simbolismo del momento en el que el emperador (y, con él, todo el pueblo) se inclina ante ella, reconociendo su deuda de gratitud, y la dignidad de su rechazo al puesto de poder que merecidamente se le ofrece, porque no ha buscado nunca ese poder, sólo cumplir con su deber familiar.

Como colofón, si bien Mulán siente su poquico de calorcillo por el capitán Li, por que el mozo está muy bien plantado, no hay ningún momento de romanticismo y es él el que acaba yendo tras ella (después de que el emperador le de una colleja, porque todo lo que tiene de guapo lo tiene de corto)

Así que, si buscáis un personaje Disney empoderado de verdad, tenemos una chica de pelo oscuro y ojos penetrantes, que sabe encontrar una oportunidad táctica en medio de una batalla perdida, maneja la espada sin miedo y reparte hostias como panes. Y en cuanto a la pelirroja caprichosa y malcriada ¿qué podemos decirle sino...




*Si alguien cree que las mujeres no podían ejercer el poder en la antigüedad, debería leer la historia de Cleopatra, Zenobia, Boudicca o, si prefieren ejemplos nacionales, Isabel de Castilla. Esta última, precisamente, se caracteriza por haber sido una de las mejores negociadoras de la Europa del siglo XV

** Y porque en algún momento llegará a ser adulta, y eso implica asumir las consecuencias de sus decisiones

lunes, 19 de agosto de 2019

LA IMPORTANCIA DE LOS APODOS porque es bueno ser rey


Pedro el Cruel haciendo honor a su nombre

Hace unos días estábamos hablando en tuiter de lo que molaría tener un buen apodo, uno que hiciera que todos los que oigan hablar de ti sientan temor, reverencia, la necesidad de postrarse de hinojos a tu paso. Imaginad qué mal lo pasaría cualquier niño al que apodaran El Piraña en los años 80 y, por contraste, cómo sería respetado en cualquier instituto de esos años un chaval a quien se conociera por el Chaira. Y si un tema tan aparentemente inocuo podía decidir sobre tu supervivencia en el patio, imaginad lo trascendente que debe ser un buen apelativo para cualquier persona con una cierta responsabilidad histórica.

Pensemos en los reyes. Leonor de Aquitania parió a dos reyes de Inglaterra: Ricardo Corazón de León y Juan Sin Tierra. Va, venga, a bote pronto y sin mirar la wikileches ¿cuál creéis que es recordado como la hostia en bicicleta?

EXACTO, Ricardo es recordado como una mezcla entre Brad Pitt, Arnold Chuarchenaguer, San Francisco de Asis y Sir Isaac Newton, mientras que Juan es el que se chupaba el dedo en la peli de Disney. Y sin embargo, Ricardo fue uno de los reyes más nefastos de la historia inglesa, tan convencido de ser guay y especial que arruinó el país entre cruzadas, rescates, guerras y mierdas, mientras que Juan, pese a ser un psicópata rencoroso, al menos logró poner cierto orden en el reino. Peeeeeero, el apodo guapo se lo llevó el hermano, así que te jodes, Juanito, al banquillo de los malos.

No nos engañemos, los reyes molones necesitan nombres molones. No puedes impresionar a los historiadores llamándote Carlos el Gordo o Enrique el Impotente. Y tampoco sirven de mucho los apodos políticamente correctos ¿O de verdad pensáis que alguien se va a acordar de Felipe el Preparao o Juan Carlos el PuterEL CAMPECHANO de aquí a un par de siglos?

Por supuesto puedes tener apodos molones y positivos, o sea, Alfonso el Sabio, Felipe el Hermoso... no es que maten de emoción, pero mucho mejor que García II el Tembloroso, dónde va a parar. Luis el Santo, comparado con Fernando el Felón, pues sí, gana de calle.

Pero un monarca que quiera impresionar necesita un apodo potente, un nombre de rey que hace cosas de rey. Los numeritos, como sumo, valen para aprenderte las efemérides (felipe II, Felipe III, Felipe IV...) En cambio, si te llamas Sancho el Fuerte, Alfonso el Batallador, El Príncipe Negro... AMIGOS, ESO SON PALABRAS MAYORES

Charles Martel, abuelo de Carlomagno: que en cristiano es Carlos Martillo, así llamado por lo que hacía con sus enemigos. Mis dieses, don Carlos, que aunque usted no fue rey coronado, nadie, absolutamente nadie, se acuerda de Chilperico o Teodorico, que supuestamente eran los capitostes pero con unos nombres tan mierder, no te da ni para nota a pie de página.

Aunque la cosa se jode con su hijo, que ya es mala suerte que te llamen Pipino el Breve. Anda que no le harían chistes al pobre

Tiremos para mi patria chica: Pedro el Cruel. Nadie tiene muy claro qué hizo nuestro amigo Pedro, porque se lo cargaron así como de mala y taimada manera. Pero da lo mismo, si te llaman EL CRUEL pasas a la historia sí o sí.

Y si miramos al Este, ahí tenemos a Vlad el Empalador, por si no molase bastante apellidarse Dracul. Eso sí es un apodo como Dios manda, qué carajo. Que me le imagino diciendo a los campesinos, voy a subir los impuestos este año, mientras acaricia una estaca de abedul, y ellos, gracias, señor, gracias, gracias ¿le hemos dado ya las gracias? gracias  

Ahora, para reyes molones, los rusos. Que lo de y mientras tanto, en Rusia, no es de ahora.

CATALINA LA GRANDE. Una no se gana ese nombre sonriendo en las fotos, no señor. Y Catalina lo tenía mal, que sólo era reina consorte, pero agarró al tontolhaba desustanciao de su marido, lo metió en prisión, lo degolló y se quedó todas las Rusias (y una buena cantidad de rusos macizos) para ella sola. Mi aplauso, señora, que una no se mete a zarina para aguantar babosos con exceso de consanguineidad. Y ojo, que el título Grande no se lo dan a cualquiera, que ya tenía un predecesor que puso el listón bien alto

Les hablo de PEDRO EL GRANDE, señores. Que por aquello de ver como era lo de hacer barcos agarró martillo, clavos y serrucho y se construyó él solito una fragata. Y no sólo se le daban bien las manualidades, que su hijo, cuando ordenó ejecutar a no sé cuantos boyardos, le dijo, sí, tú mucho condenar a muerte, papi, pero luego no te manchas las manos, Y PEDRO SE ARREMANGÓ, LE DIJO AL CHAVAL, SUJÉTAME EL CUBATA, LE QUITÓ El HACHA AL VERDUGO Y SE LIO A DECAPITAR NOBLES COMO SI NO COSTARAN DINERO

SÍ SEÑOR. Después de una performance así A VER QUIÉN TE TOSE

Peeeeero.... mi monarca favorito del mundo mundial es, con cien cuerpos de ventaja sobre el resto...

IVÁN EL TERRIBLE

No me suena ni un sólo rey más que se haya ganado el apodo Terrible. Señores míos, que Iván, en un cabreo MATÓ DE UNA SOLA HOSTIA A SU PROPIO HIJO. Y el chaval ya estaba crecidito, que no era un imberbe

Esas cosas imponen, visualizad al típico cortesano conspirador que se acerca subrepticiamente por detrás del zar, daga en mano, y de pronto CATACROCKER, el Zarevitch en el suelo, tó moñeco. Y el zar que se vuelve, ve al pringado y le dice ¿y tú, querías algo? y el otro, no, majestad, yo sólo pasaba por aquí, y Iván, pues lárgate a hacer algo útil, que para luego es tarde Y GUARDA ESE CUCHILLO, INNORMAL, QUE AL FINAL TE VAS A HACER DAÑO... y el asesino se larga de ahí haciendose cacotas en silencio, que si el zar le ha hecho eso a su propio hijo, imagina lo que te puede hacer a ti como se levante con la úlcera torcía.

ESO ES UN REY COMO DIOS MANDA, TANTA CAMPECHANÍA Y TANTA LECHE

Pero no me crean a mí, crean al arte, vean el selfi de Iván. Si es que te mira de reojo, y te vas por la pata abajo, Si es que da miedo hasta pintado, SI ES QUE PARECE MING EL CRUEL DESPUÉS DE CENARSE LOS COJONES DE FLASH GORDON


En vez de Jorge II hubieran tenido a este señor en el trono inglés y los independentistas americanos se hubieran cenado los disfraces indios con patatas y pagado religiosamente los impuestos. Les echa un reojo a los sans culottes, y nadie se acerca a menos de 1 km de la Bastilla. Con alguien así al mando, Vlad Dracul se hace jefe patrulla de los Boy Scouts.

Si alguna vez me convierto en monarca, id temblando, porque Iván será mi guía, mi ideal, mi modelo a seguir. Vale, no podré llegar a su altura, y nunca podré ganarme un el Terrible, que ya está pillado, o el Cruel, ni siquiera el Sanguinario, pero el diccionario es amplio y algo encontraré

JOSÉ II EL CABRONÍAS. Ese será mi nick. Y me haré retratar cenando un pastel de gatitos*. Y como no me guste el cuadro, me haré un albornoz con la piel de Antonio López. Qué leches, me haré ese albornoz aunque no lo pinte él. Y antes le haré sodomizar por un regimiento de húsares ciegos de crack. En cuanto al retrato, pues me lo hago yo mismo y así no dilapidamos el erario público. Que no está reñido ser un soberano despiadado con ser moderado en los gastos, y los regimientos de húsares no crecen en los árboles.

Y mucho ojito con ponerse levantiscos, queridos súbditos. Que con un Rey Como Debe Ser, pocas bromas.

*Serán de tofu, porque la que espero sea mi sucesora, si se mosquea, haría que María la Sangrienta pareciese una Testiga de Jehová y en el tema gatos SE MOSQUEA

viernes, 2 de agosto de 2019

LA PRINCESA PROMETIDA (hay que joderse con el Hamor Berdadero)



Este año se ha reestrenado una de las películas más queridas de todos los tiempos. La primera vez que vi La Princesa Prometida fue en los 90, en casa de mi amigo P. Él la había visto en el cine y cuando la vio en la teleprogramación insistió en que agarráramos refrescos, bolsa de patatas, y al sofá. Los primeros minutos me parecieron cursis, soporíferos... tal cual como al chaval a quien su abuelo le lee la historia . Y me daba en la nariz que en cuanto llegara el primer corte publicitario me vendría a la boca alguna excusa para marcharme.

Entonces Íñigo le comentó a Fezzik, A Vizzini le gusta mandar... Fezzik respondió, lo que le gusta es gritar... y fui consciente de que la película que estaba viendo no era la película que creía estar viendo. Años después compré el libro, y puedo decir sin sonrojo que la película es superior a la novela, ya que ésta se pierde en detalles innecesarios. Por ejemplo, nos explica cómo fue que Fezzik llegó a Groenlandia, algo que nos importa una mierda, lo único  que necesitamos saber es que el pobre Fezzik estaba sólo, sin amigos, y en Groenlandia.

Tiene su guasa, porque el libro se presenta como una versión resumida y mejorada de la obra original La Princesa Prometida, sin las partes aburridas, y la película es el libro sin las partes aburridas

Sea como sea, he visto La Princesa docenas de veces y en todas ellas he disfrutado como un enano. He repetido ¡Inconcebible! con gesto indignado, he coreado mil veces la presentación de Íñigo, he asumido que no hay nada mejor que un buen bocadillo de cordero, lechuga y tomate, cuando el tomate esta maduro y el cordero esta en su punto ¡Es tan sabroso! y he tenido siempre en cuenta la importancia de contar con una carretilla entre los elementos a favor en cualquier situación peligrosa.

Y cada vez que he asistido a una boda por la Iglesia he sentido una íntima decepción cuando el oficiante ha empezado el sermón y no ha dicho, el maddimonio.

Peeeeero, por mucho que goce de esa deliciosa historia, hay un punto que desde siempre me ha chirriado y creo que debe ser comentado. Y se trata, nada menos, que de la clave de la historia: el Hamor Berdadero

Recapitulemos: Buttercup y Westley están unidos por el Hamor Berdadero. Cuando ella cree que Westley ha muerto, la vida deja de carecer de sentido y, a falta de nada mejor que hacer, acepta casarse con el príncipe Humperdinck. Secuestrada, parece a punto de morir asesinada cuando aparece un misterioso Hombre de Negro que, uno por uno, va eliminando a sus secuestradores e, inesperado giro argumental, revela ser Westley, regresado de la tumba como El Temible Pirata Roberts ®. Se suceden los lances, y tras una serie de maravillosas coincidencias los protagonistas huyen hacia la felicidad sobre cuatro caballos blancos

Primera pega que le veo al Hamor Verdadero. ¿Cuánto pudo durar el romance de Buttercup y Westley antes de su presunta muerte a manos de El Temible Pirata Roberts ®? ¿Un par de semanas, menos aún, dado que a Westley en todo ese tiempo no llegó ni a cambiarse de ropa? Y sin embargo se supone que Buttercup debe penar por ese amor toda su puñetera vida, y su propio subconsciente la trata de guarra en sus sueños por pensar siquiera en casarse con otro 10 AÑOS DESPUÉS.

Pero asumamos que el Hamor Berdadero es algo así como la Fuerza de StarWars y no es posible escapar de él. Todo guay ¿no? Westley regresa, el malvado Príncipe Humperdinck se queda con un palmo de narices, el igual de malvado Conde Rugen sufre la venganza de Íñigo, Fezzik encuentra curro en la Brigada Brutal... JAPI END

A ese japi end le veo unas cuantas pegas, y la más importante es el tema de la maldad. Humperdinck es malvado porque quiere hacer asesinar a Buttercup, Rugen lo es porque ha matado a docenas de personas en su máquina de sorber la vida y el albino era malvado porque era albino. OK, aceptemos ese baremo

Según ese baremo, el dulce Westley es un criminal sanguinario de la peor especie. Os recuerdo que se ha tirado 10 años como segundo de a bordo de El Temible Pirata Roberts ® o siendo el propio Temible Pirata Roberts ®. Que se dedica a asaltar barcos, y cuya marca de identidad es que NO DEJA SUPERVIVIENTES

¿Cuantos barcos ha asaltado El Temible Pirata Roberts ® en 10 años? Supongamos que sólo uno al mes, y supongamos que en cada barco viajaban unas 30 personas de tripulación más un pasaje de otras veinte personas. Según este cálculo, bastante conservador, en esos diez años han sido asesinadas 10 x 12 x 50 personas. 6000 personas asesinadas no por necesidad ni por accidente, sino porque El Temible Pirata Roberts ® NO DEJA SUPERVIVIENTES

Westley podría haber sido juzgado en Nüremberg, con esas cifras no hubiera hecho un mal papel en el banquillo de los acusados. Gilles de Rais, el verdadero Barba Azul, fue quemado vivo por asesinar a dos centenares de niños, y probablemente esa es la cifra de niños asesinados por Westley, porque da igual que en los barcos viajen niños, enfermos, ancianos... El Temible Pirata Roberts ® NO DEJA SUPERVIVIENTES

ÉSE es el Hamor Berdadero de Buttercup. ÉSE es el hombre que da sentido a su existencia. Por comparación, el Conde Rugen es un mierdas como asesino, sobre todo si tenemos en cuenta que muchas de sus víctimas lo fueron por el bien del avance científico. Vizzini sería un bocazas, pero no tenemos constancia de que en toda su vida haya matado con sus propias manos a nadie. Y en cuanto al malo malísimo, feo, vil y cobarde Príncipe Humperdinck, sólo podemos acusarle de haber despedido sin indemnización a un médico de prácticas dudosas y de un homicidio princesil en grado de tentativa. Sí, de acuerdo, pensaba iniciar una guerra con Florín PERO NO HA PODIDO, NO LE HAN DEJADO

Humperdinck NO HA MATADO A NADIE, mientras que Westley ha degollado, ahorcado, quemado, atravesado, aflecheado o ahogado a 6000 perdonas.

Y, no contento con ello, en vez de decir, vale, ya he recuperado a mi Hamor Verdadero, es hora de que El Temible Pirata Roberts ® deje por fin de navegar, SE BUSCA UNA SUPLENCIA porque el negociete es bueno y las gentes que navegan por esos mares de Dios no van a asesinarse solas

Me consuela que, al menos en lo que a la peli se refiere, no tenemos constancia de que Íñigo haya aceptado el puesto, porque personalmente le veo mucho más ético y entero que al protagonista. Es más, espero que como se le ocurra por un momento valorar tan generosa oferta de trabajo, Fezzik le meta un meco vertical para hacerle entrar en razón. El mundo ya es demasiado sucio sin necesidad de genocidas con marca registrada recorriendo los mares.

En cuanto al dulce Westley, espero que uno de los efectos secundarios de la píldora del Milagroso Max sea una rotunda impotencia sexual y un problema cardíaco que le deje al borde de la muerte pero agonizando durante años. Ese criminal no merece una muerte rápida.

Y tú, Buttercup, hija, ESPABILA UN POCO, GUAPITA. Que primero te enamoraste de un psicópata y luego ibas a casarte con un conspirador. Como te descuides la próxima vez que abras el tinder te va a meter ficha el Doctor Lecter y aún le darás like. Por cierto, bórrate del perfil lo de Princesa, que ni eres hija de reyes ni te has casado con un príncipe, así que el título sobra

Para terminar, una confesión: todo lo que acabáis de leer es una reflexion seria: si lo que refleja La Princesa Prometida es el poder del Amor, aconsejo a todos los enamorados una buena ducha fría y unas cuantas sesiones de electroshocks. Y retirarles cualquier objeto punzante, cortante o aflechante.

PERO...

... pienso seguir viendome esa peli cada vez que me la encuentre. Pienso seguir disfrutando como un enano cuando Fezzik explica las diferencias entre combatir con un sólo hombre y hacerlo con una docena, por causas benéficas. Pienso seguir murmurando sois la brigada brutal cada vez que me cruce con alguien inmenso con rizos y pienso emocionarme hasta el tuétano cada vez que Íñigo se arranque el cuchillo y repita, ante los ojos asombrados de Rugen, Hola, me llamo Íñigo Montoya, tú mataste a mi padre, prepárate a morir

Espero que todas las personas que leáis esta entrada hagáis lo mismo, porque es maravilloso sentirse hermanado por algo tan tonto y a la vez tan luminoso,  y porque racionalizar una historia no esta reñido con disfrutarla. Así que sed críticos cuando toca serlo, y luego gozad como gorrinillos en un charco con cada frase maravillosa, cada casualidad imposible, y cada personaje inverosímil

Y, sobre todo, sed precavidos, no juguéis con la muerte cuando haya cerca un siciliano, y nunca, nunca, nunca os embarquéis en una guerra de conquista en Asia.

miércoles, 24 de julio de 2019

DIEZ MIL CHUPETES

No suelo publicar textos ajenos, pero hoy haré una de mis contadas excepciones. Hace un mes mi cosmiga Marisol Torres presentó La Resistencia del Baobab, su primer poemario. Debería decir que leerla es una delicia, pero eso sólo es así cuando quiere recordarnos una sonrisa. En otras ocasiones, nos golpea con sus versos lanzándonos al rostro la más cruda realidad. y esta es una de las más lacerantes.



Diez mil chupetes
alineados por un flautista loco
invaden las ciudades, los campos, el asfalto
los agujeros negros
de esta Europa de barbarie

Lágrimas de barro y sal
que se han perdido.

¿Dónde?

Diez mil dientes de leche

que le duelen al Ratoncito Pérez
que no encuentra ni almohadas
ni una madre.
Se han perdido
diez mil pies pequeñitos
que no han dejado huella.
Diez mil Hansels y Gretels
que no pueden volver
porque los pájaros se comieron las migas
de cualquier esperanza

Diez mil niños perdidos
que ya no crecerán libres y sanos

martes, 16 de julio de 2019

AMARGADOS EN LA RED

En los últimos tiempos han salido comentarios sobre una persona razonablemente popular en las redes a la que sigo desde hace varios años, con quien incluso he interaccionado privadamente (aunque no nos hemos llegado a conocer nunca en el 1.0). Esta persona suele ir contando su día a día en clave de humor en twitter, amén de publicar cada cierto tiempo en su blog.

El caso es que desde hace algo más de un año, se le acusa de inventarse todo lo que publica, de buscar casito, de llevar una doble vida... Incluso cierta escritora de segunda (EJEMLucíaEJEM) ha montado una cruzada personal contra él, bastante furibunda, y abierto un blog para atacarle.

Me hace gracia la acusación de inventar. Me extrañaría que haya alguien aquí (en la blogosfera, en facebook, en twitter, en instagram...) que se limite a comentar su día a día sin maquillarlo un poco. Yo, en general, cuento cosas que me pasan, pero no por ello dejo de hacerlo de forma creativa, a fin de que lo que escribo resulte ameno.

También me da la risa con el argumento de buscar casito... va a ser que quien entra en las redes sociales lo hace forzado por su altruismo, por hacer un favor a la humanidad. EVIDENTEMENTE QUEREMOS QUE NOS HAGAN CASO, de eso va el 2.0.

Es más, lo confieso: YO ESCRIBO PARA QUE ME LEAN. Ya podéis apedrearme.

Y la doble vida, que lo que cuenta es demasiado fantasioso, que le pasan demasiadas cosas, que a ver si nos ha tomado por tontos...

Primer punto: ME LA PELA SI ES FICTICIO O NO, LE LEO PORQUE ME GUSTA LO QUE CUENTA Y COMO LO CUENTA. Que es la razón por la que os leo a la mayoría. No entro aquí para aburrirme. ¿Qué os ha parecido mal lo que ha hecho? Perfecto, dejad de seguirle, yo he dejado de seguirle y mi vida no se ha venido abajo.  Pero dejad los linchamientos para las pelis del Oeste, por favor

Y segundo: NO VIVO DEBAJO DE SU CAMA, así que no puedo juzgar qué parte es real, qué parte es maquillaje y qué parte es ficticia. Y no puedo saberlo por un simple motivo: las cosas suceden.

Como he dicho arriba, yo suelo contar cosas que me pasan, pero no os cuento todo lo que me pasa. De hecho no os cuento la mayor parte de lo que me pasa. Soy una persona bastante anodina, con una vida que pasa desapercibida, tanto como mi persona. Si os cruzáis conmigo por la calle no os fijaréis en mí

Sin embargo, si os contase de verdad nuestra vida, la mía y la de mis personas más cercanas, me llamaríais mentiroso o fantasma. Porque en los últimos 8 años nos han pasado más cosas que en los 30 precedentes, algunas muy surrealistas, unas pocas muy dolorosas, la mayoría muy buenas, tanto que a veces me he despertado pensando que lo habría soñado, pero era real.

Y gente que conozco ha vivido en ese mismo tiempo cosas cien veces más emocionantes que las que he vivido yo, porque como os digo, soy gris y anodino. Y ellas tampoco las cuentan.

Cuando leo algo aparentemente improbable me digo, me han pasado cosas mucho más improbables, así que no juzgues.Y creo que es lo que deberíais hacer todos. Pensad en lo que os sucede diariamente, y veréis que casi todo es improbable.

A la escritora de segunda le diría que en vez de gastar su tiempo acosando a esta persona, debería leerle a ver si aprende algo. He disfrutado mucho más leyendo a este chaval y siguiendo su falsa vida que con sus textos pedantes, quejumbrosos y supuestamente audaces, que se han ido alejando eones de su estilo fresco y desenfadado de los primeros años.

Y a los que se indignan y sueltan bilis porque leen algo que les parece demasiado guay para ser real, pues oye, siento mucho que tu vida sea tan gris. Quizás pasas demasiado tiempo aquí y crees que lo importante es lo que sucede en tu pantalla. Ni se te ocurra coger una novela, no sea que lo que sucede en ella te parezca demasiado intenso como para gustarte.

Para finalizar. Unas cuantas personas se han sumado a la escritora para montar una especie de sociedad detectivesca e intentar descubrir cosas sobre ese chaval, acosarle en su trabajo y sacarle a la luz las vergüenzas.

A todos esos detectives: IROS A CAGAR, PATÉTICOS MIERDOSOS

SI tan listos sois, dedicad vuestros poderes al bien, investigad sobre pederastas, abusadores, corruptos, estafadores...

Y si tanto tiempo libre tenéis, dedicaos al voluntariado. Ya que necesitáis sentiros superiores, al menos haced algo útil de lo que enorgulleceros

Fin del comunicado. Me vuelvo al mundo real, que tengo cosas que hacer. Casualmente de esas cosas que, si os las contara, no las creeríais.

lunes, 15 de julio de 2019

MIRANDO UN CUADRO (III) Menipo de Gadara


El Prado está lleno de maravillas, y eso puede ser un problema. Igual que las hojas no dejan ver el bosque, a veces el bosque impide descubrir las hojas. Como sucede en esas salas inagotables, donde hay tantísima belleza que, en ocasiones, el Arte pasa desapercibido.

Porque el Arte no siempre es belleza, y unas pinceladas, aparentemente inocentes, pueden esconder un gesto de rebeldía, como sucede con el retrato de la Duquesa de Alba de negro, erguida, orgullosa, señalando con su dedo al nombre del pintor, un Sólo Goya que, dice la leyenda, sería una declaración chulesca de amor por parte del de Fuendetodos. Y como sucede, casi de forma desapercibida, con una de mis obras favoritas del museo madrileño.

Hacia 1638, Velázquez recibió un encargo decorativo para la Torre de La Parada, un pabellón de Caza situado cerca de El Pardo. Se le pidieron tres obras relacionadas con la Antigüedad, entre ellas un filósofo, y él retrató al dios Marte, y a los griegos Esopo y Menipo. Los tres lienzos presentan una gran similitud estilística y conceptual, ya que los personajes están representados como hombres toscos, de formas y rasgos crudos y sin elegancia: un viejo guerrero cansado, un grueso artesano de manos enormes, un vagabundo andrajoso. Pero, si bien las tres obras son admirables, vamos a centrarnos en Menipo.

Más o menos todo el mundo sabe quién es el dios Marte, y Esopo es un nombre familiar, ya que sus fábulas son bastante conocidas, incluso en pleno siglo del 2.0, pero ¿Menipo?

A Velázquez le encargaron que pintara un filósofo griego, y Menipo era un filósofo griego. Hasta ahí todo es correcto, pero éste no era uno de los grandes, tan sólo un miembro menor de la Escuela Cínica, que dio nombre a la Sátira Menipea, un estilo literario de la Europa de los siglos XVI y XVII. Se le dio ese nombre no porque Menipo lo utilizara (de hecho no se conocen más que mínimos fragmentos de obras atribuidas a él) sino porque, además de un filósofo real, fue el personaje elegido por Luciano de Samosata para sus obras satíricas, como los Diálogos de los Muertos, en los que conversa con Diógenes (otro filósofo cínico)

Y ahora más de uno se llevará las manos a la cabeza y dirá ¿Y QUIÉN C...NES ES EL TAL LUCIANO DE SAMOSATA?

Pues bien, aunque este autor grecorromano del siglo II no os resulte familiar, se trata de uno de los literatos de la antigüedad más influyentes en la modernidad. Era un humorista irreverente, un satírico feroz que puso en solfa toda la estructura social de su era, burlándose de los gobernantes, los gobernados, los letrados y los iletrados. Sobre todo, se carcajeó de lo que la sociedad de su época, y de todas las épocas, más ha valorado: los apellidos ilustres, las grandes hazañas, las riquezas materiales y el afán por la fama. Y lo hizo con tanta gracia y mala leche que su obra sobrevivió a los accidentes mundanos (siglos y siglos de copistas, incendios, reescrituras, reciclados del papel y el pergamino...) y humanos, porque, como dije en la anterior entrada de esta serie, nada duele más a los tiranos que la risa. Y Luciano, a 19 siglos de distancia, sigue haciéndonos reír.

Pero Luciano no es importante sólo por su obra, sino por su influencia. Porque, siguiendo su ejemplo, e incluso imitando/homenajeando su estilo, se escribieron los Viajes a los Estados e Imperios del Sol y de la Luna (Cyrano de Bergerac), Los Viajes de Gulliver (J. Swift), El Diablo Cojuelo (Vélez de Guevara) El Coloquio de los Perros (Miguel de Cervantes), El Criticón (Baltasar Gracián) o el mismísimo Gargantúa y Pantagruel (Rabelais), la obra que los hombres cultos del XVII llamaban, respetuosamente, EL LIBRO.

Como podéis suponer, por los títulos que he reseñado, si bien las gentes leídas e incluso algunas figuras de autoridad disfrutaban enormemente con las obras Lucianescas (que es como en su momento se designaron ese tipo de novelas), el Poder no se sentía muy feliz cuando la sátira apuntaba directamente a todo lo que se suponía sagrado y consolidado, y Luciano y sus herederos fueron vistos con sospecha, e incluso perseguidos, acabando más de uno en las listas prohibidas. No sólo en las que generaba el Santo Oficio católico, porque el mismísimo Lutero dijo antes querría que mis hijos leyeran las ponzoñosas herejías de Erasmo que no las obras malditas de Luciano.

Erasmo de Rotterdam, dicho sea de paso, era otro lucianesco, y, tan sospechoso de herejía a los ojos de la Inquisición como a los de Lutero.

De ahí que resulte como mínimo curioso que Velázquez no pintase a cualquiera de los grandes: Sócrates, Platón, Aristóteles... éste hubiera sido un acierto seguro, dado que la teología católica se enraizaba en Aristóteles. Incluso, de haber querido retratar a uno de los menores, podría haber elegido a uno más afamado, como el propio Diógenes, compañero de diálogos de Menipo y mil veces más célebre que su interlocutor, gracias a su encuentro con Alejandro, que acercándose a su precario hogar (como buen cínico, el filósofo se burlaba de las posesiones materiales y vivía en una tinaja vieja) le preguntó ¿Qué puede hacer por ti el Gran Alejandro? a lo que el anciano respondió, apartarte, porque me estás tapando el sol *.

Pero eligió a Menipo, y (todo lo que sigue a partir de aquí es estrictamente una elucubración personal) creo que lo hizo porque, con el personaje, reivindicaba al autor. Es decir, pintando a Menipo retrataba a Luciano. Y, al hacerlo, tal vez, estaba guiñando un ojo a quienes supieran ver más allá de las apariencias, y declarándose ante ellos como Lucianesco.

Y creo que esto es así no sólo por la elección del personaje de este cuadro, sino por cómo lo retrató. Un hombre, como dije arriba, vulgar, sin gracia en los rasgos, gastado por la intemperie, tanto como sus ropas, raídas, decoloradas. Por supuesto, con la simbología gráfica requerida, ya que los pintores de la época sabían aplicar los códigos necesarios para que su público entendiera la obra. Menipo deja a sus pies libros y rollos, símbolo del saber, y la jarra de agua toscamente pintada detrás representa la austeridad del escéptico. Pero lo verdaderamente interesante es la actitud. Lo que está haciendo.

Menipo se está marchando del cuadro.

El viejo cínico se gira, dándonos la espalda, y se despide mirandonos sobre su hombro con ojos amables y una sonrisa entre triste y burlona. Porque no le interesamos,  no hay nada en nosotros, en nuestra vanidad, que valga la pena observar. Al fondo, tras la jarra, se intuye una puerta, y tras ella ¿quién sabe? senderos, campos, bosques, el cielo por techo... la libertad de quien lo tiene todo porque no necesita nada.

Por eso, siempre que voy el Prado, me acerco a saludarle, le sostengo la mirada unos segundos, y le deseo un buen viaje. Porque esas pinceladas sencillas, burdas, me dicen más que los más elaborados paisajes, los personajes graves y épicos y las escenas ricamente ornamentadas.

Y porque, en el fondo, tengo la secreta esperanza de que un día, al acercarme, descubriré que ya no está, que en el lienzo sólo quedan los libros y la jarra. Que Menipo por fin ha atravesado la puerta y se dirige a ninguna parte, lejos de las multitudes que pasan diariamente por esa sala, ignorando cuánto tienen que envidiar al anciano harapiento y achacoso que se pierde a lo lejos, quizás tarareando una tonadilla, y echándose a la boca un puñado de almendras, de la bolsa** que guarda bajo la capa raída y polvorienta.


*Según Plutarco, Alejandro se alejó comentando, de no ser Alejandro, querría ser Diógenes. Yo pienso, más bien, que no ordenó a sus guardias que apalearan al viejo maleducado porque hubiera estado mal visto y no podría haber dicho frases profundas para que las apuntaran los escribas.



** Herencia de su amigo Diógenes, como se menciona en los Diálogos de los Muertos



lunes, 24 de junio de 2019

FALTAN RUBIAS EN OREGÓN



Conocí a M hará unos seis años, en una quedada en el primer Dinosaurio. No creo que se fijara en mí, pero yo sí me fijé en cómo se libró de un impresentable que había venido a boicotear esa reunión haciendo aspavientos: con firmeza, y sin acalorarse.

M es dura, y sabe poner en su sitio a los cretinos con una mirada. Dado que nunca me ha mirado de ese modo, quiero creer que no soy un cretino. También es resolutiva y valiente, y tiene una buena mente para el asesinato. Todo eso hace que su confianza sea un regalo muy valioso, y por una serie de casualidades y mi absurda buena suerte, ella me hizo ese regalo

Volví al Dinosaurio un par de veces más, pero no fui asiduo del lugar hasta que el Grupo de Lectura de Poliamor empezó a acudir allí. A partir de ese momento empezamos a saludarnos, hablar a menudo, reírnos... para cuando se inauguró el segundo Dinosaurio ya teníamos buena química personal. Las cosas seguirían siendo así, una agradable relación amistosa, de no ser porque mi chica y yo fuimos allí una tarde en la que había micrófono, y M fue de las personas que recitaron. Uno de sus poemas se nos cruzó en el camino y ya nada fue igual

Enamorarse por un poema ¿da puntos, o te hace merecedor de una tanda de capones?

Empezamos a quedar un par de semanas después, por causas que desconocí durante medio año* y así hemos seguido hasta hoy. Primero se consolidó nuestra amistad, le siguieron la confianza y la intimidad, y casi sin darnos cuenta cada uno se volvió espacio seguro para el otro: alguien con quien bajar las defensas, respirar sin miedo y resguardarse. Alguien que sirva de apoyo en una emergencia, y con quien planificar pequeñas y grandes locuras.

A lo tonto, nos hemos convertido en un buen equipo, y tengo la impresión de que eso desconcierta a mucha gente. Pueden entender que dos personas sean amantes, pero no les entra en la cabeza que se pueda ser mucho más sin sexo de por medio, así que quizás si que estamos un poco locos (o ellos aburridamente cuerdos)

Al margen de las emergencias compartimos risas, lágrimas, abrazos, noches de deliciosa ebriedad, nomadeos por el bosque, e inclemencias meteorológicas, desde temporales en la costa hasta tormentas de arena pasando por riadas. Todo sazonado por un amor compartido por la naturaleza, buen apetito, el placer de descubrir la belleza en lo pequeño y lo grande, y los brincos de un perrete que igual se lanza a correr como una liebre, te pone ojos de huérfano, o se arroja como una fiera sobre quien quiera que amenace a su mami.

Hoy M. empieza una nueva aventura que lleva gestándose un año. Me enorgullece haber participado en la preparación de Travelling Poems, un viaje desde Calgary hasta Alaska, atravesando las Rocosas, y el Yukón. En unas horas ella y su fiel peludete despegarán rumbo a los bosques más bellos del hemisferio Norte, a iluminarlos un poco más, si cabe, con poesía, paellas y buen humor. Eso sí, sin su mosquitera personal** pero espero que no les desangren los dípteros.

A su regreso lo celebraremos como debe ser, delante de una copa de vino y, por increíble que os parezca, conmigo en silencio, escuchando todas sus historias. Porque de eso van las aventuras: de dar forma a las historias.

Feliz vuelo, M y B. Da igual la distancia, nuestro lazo no se rompe porque nunca nos hemos sentido atados. Y aquí os espero, en Ítaca, dando forma a mis propias historias, a la espera de continuar escribiendo alguna a cuatro manos y cuatro patas

Sí, probablemente estemos bastante locos. Y ella tiene papeles que lo demuestran, así que le pueden ir dando a la cordura por donde nunca ve el sol.

Y en cuanto a la gente de Oregón, nunca me oiréis decir nada malo de ellos. Los de Oregón son la sal de la Tierra, siempre lo he dicho. Pero qué se le va a hacer, mala suerte, amigos de Oregón, tendréis que seguir esperando.

* El que empezáramos a vernos tuvo mucho que ver con mi chica, como conté de forma ligeramente novelada aquí.

**Ni pulseras ni repelentes, la única forma de evitar que te piquen los mosquitos es ir con alguien a quien los mosquitos piquen, y habitualmente ése soy yo.

lunes, 10 de junio de 2019

DAENERYS NOSTÁ LOCA


La semana pasada vimos por fin los últimos episodios de la T8 de GoT. El final me dejó un poco meh, porque esperaba que matasen a más gente (empezando por Jon, o sea, GusanoGris estaba tó loco degollando gente y a Jon me lo pone en preventiva, aquí ha habido trasiego de maletines petaos de monedas FIJO) pero en conjunto, bien. Sí, a lo mejor un par de episodios más le hubieran venido bien a la cosa, pero le doy un notable bajo

Ahora bien, lo que me parece absurdo es la pelotera que me han montado respecto a la Khalesi. Que si los genes targaryan, que si la consanguineidad, que si tendrá la regla, que si la habrá dado un ictus y por eso se ha puesto en plan nazi...

Pues yo no veo la chifladura esa. Lo que veo es que Daenerys MUY HARTA, y la entiendo. Se ha tirado toda la temporada 7 yendo de aquí para allá siguiendo los consejos de la gente lista y lo único que ha logrado es quedarse sin flota, perder un dragón y tener a los inmaculados recorriendo medio westeros gastando suela. Y todo porque había que ser prudentes y astutos y usar estrategias sibilinas. La única que le aconsejó bien fue la abuelita Paz, digo Olenna Tyrell, que se lo dijo bien clarito: SACAR EL DRAGÓN Y NO USARLO ES DE PARGUELAS.

Le hubiera hecho caso y antes de irse para el norte habría tenido la Torre Roja recalificada y Cercei a la parrilla como menú del día, pero no, los pregonaos tenían que abrir la boca, que se ve que ahí todos tienen carrera. Y claro, cuando vuelve está de mala hostia, como para no estarlo, que se ha dejado medio ejército para salvar Invernalia y no le han dado ni las gracias, Varis le aliña el nesquik con cianuro, Jon está pichaflójico y cuando se monta en el dragón todos le dicen que cuidao, majestad, que no se ponga nerviosa, que esto está ganado, que enseguida le abren las puertas...

Amoavé

La gente de Desembarco ha tenido la torta de meses, años, para sacarse de encima a la loca de Cercei, y nadie ha movido un dedo ni cuando voló media ciudad para librarse de su nuera y de los gorriones. Es más, vistos los fogonazos verdes que se producen durante el ataque, la tía lo ha llenado todo de garrafas de fuego valyrio en plan random, luego tenía previsto llevarse por delante la ciudad. Y aun así ni uno sólo de sus subalternos se ha dicho, sería buena idea coger una ballesta y liquidar a la pirada ésta antes de que llegue la otra. Y oportunidades no han faltado, que la señora se pasa la vida en el balcón pimplando vino (y esa es otra, que está preñá y no suelta la copa ni para cagar, que le va a nacer el hijo tonto... bueno, visto como le salió el yofri, probablemente lo del vino no le venga de ahora)

Pero entonces aparece Drogon lanzando napalm y ya no nos quedan escorpiones, las compañías doradas sólo han servido para hacer una mascletá, la flota del hierro es un montón de pavesas, las murallas han caído... va, no se ponga así, señora, vea, vea como nos rendimos, seremos buenos, cruci mire, estamos tocando las campanas tolón tolón

Pues NO. Las normas de la guerra viejuna lo dicen muy clarito: una ciudad tiene la oportunidad de rendirse hasta que el primer ariete toca la muralla, a partir de ahí, A TOMAR POR CULO TODO. Y quien dice ariete dice dragón, así que yastá bien con tanta tontería ¿no os quisisteis rendir ayer? pues hoy, ajo y agua

Es que el pueblo inocente va a sufrir me dicen por el pinganillo.

Primero, que ya debe quedar poco pueblo inocente, que me los llevan masacrando desde que diñó el Robert. Y segundo, anda que no se cachondeaba el pueblo inocente cuando decapitaron a Ned o cuando pasearon a Cercei en pelotas. Vamos, que tan inocente, tan inocente no es

Y para acabar de joderla, van y se refugian en la ciudadela porque Cercei les ha dicho que vienen los malos. PERO QUÉ HACÉIS GILIPOLLAS ¿QUÉ NO SABÉIS COMO ES LA REINA? QUES MÁS MALA QUE UNA VIRUELA, LECHES

Es que Daenerys está obsesionada con el trono pero Jon es bueno porque no quiere ser rey

MIRA NO ME HABLES DE JON

Que sólo tenía que guardar un secreto, UNO, y el único que no se ha enterao es la Montaña y porque los zombis no son mucho de cotillear, que si no de qué.

¿No querías follones? PUES CIERRA LA BOCA PEAZO GILIPOLLAS Que ha sido abrir ese buzonaco que tienes en la cara y al Varis le ha faltado tiempo para intentar asesinar a tu churri, tontoloscojones QUE NO VALES PA NÁ

Y encima mientras se muere Daenerys él va poniendo ojitos caritas de oh, sufro mucho. Mamón, QUE LA APUÑALADA ES ELLA y encima te las das de martir con esa cara perro apaleado que tienes

Pero Arya ve que la Targaryen es chunga

Lo de Arya es para darle las bofetadas de dos en dos hasta que sume impar. A ver, bonica, QUE TE CARGASTE AL REY DE LA NOCHE, después de eso matar a Cercei es una bajona, es como ganar el Nobel de Literatura y luego presentarte al casting de Gran Hermano.

Pero nooooo, la niña tiene su lista y allá va para la Torre Roja, qué dura soy, voy a matar a la reinaHOSTIAS QUE ME ACHICHARRO, QUE ME DESTRIPAN, QUE ME APLASTAN, SOCORRO QUIERO SALIR DE AQUI ¿Pues que te esperabas, tontalhaba? ¿Un desfile y una medalla? QUIÉN COÑO TE MANDA METERTE AHÍ

¿Y lo mal trata la reina al pobre Tyrion con lo listo que es? eso demuestra que está loca

¿LISTO? ¿ÉSE ES EL LISTO? Pues como serán los tontos, que a Tyrion se la han metido doblada desde el principio de la serie y cada vez que le ha dado un consejo a Daenerys la ha cagado

_ Mi hermano es leal, mi señoHOSTIAS JAMIE QUÉ HACES AQUÍ

_ Es un plan sin fisuras: iremos hacia Rocadragón protegidos por los dragones OUCH QUÉ LANZAZO, bueno, por el dragón

_ Mi hermana atenderá a razones dejadme hablar con ella, hola CerceJODER NO SALPIQUES CON LA SANGRE DE MISSANDREI QUE ME DEJAS EN RIDICULO

_ Varis es leal, majestNO OS BEBÁIS EL COLACAO

Tyrion, yo soy Daenerys y no gasto ni un drakaris TE DEJO MOÑECO A CAPONES, POR INÚTIL

Y encima me propone de rey al mamonazo de Bran, que lleva toda la serie tocándose los güevos a dos manos QUE NI TIENE QUE ANDAR EL TÍO VAGO, QUE LE LLEVAN A TODAS PARTES y encima parece que hace algo porque pone los ojos en blanco y suelta frasecitas de Paolo Coelho, estabas donde tenías que estar, tu camino te ha traído hasta aquí, sé tú mismo...

¿Bran el Tullido? BRAN EL CARADURA, y de paralítico nada, que seguro que está tangando a la Seguridad Social desde el capítulo uno. Cuando no mira nadie, se baila una jota, y si alguien se acerca, a la silla a poner cara de pan sin sal y a decir que la noche se acerca y que el cuervo de tres ojos dice que patatitas

Poco fuego les metió Daenerys. La pobre no gritaba Drakaris mientras arrasaba Desembarco, gritaba HASTALCOÑO, QUE ME TENÉIS TODOS HASTALCOÑO, CAGON LOS SIETE REINOS YÁ

lunes, 3 de junio de 2019

LA FAMILIA



A lo largo de este mes, por razones muy diversas y que no vienen al caso, he tenido ocasión de pensar largo y tendido en lo que significa para mí la familia, y cómo ha cambiado mi percepción sobre ella con los años.

Mis hermanos y yo tuvimos la suerte de crecer en un hogar donde primaban el respeto y el afecto. Nuestros padres se trataban entre sí como iguales, y y siempre estuvieron ahí cuando necesitamos su apoyo. No era un paraíso utópico, pero durante mi infancia me sentí querido y a salvo en casa. Esa fue mi normalidad.

Además, nos sentíamos parte de un entramado mayor, dado que tanto por parte de madre como de padre nuestra familia es, simplemente, enorme. Podríamos fundar una tribu sólo con los Arteros o los Peñas (la tribu Artero sería un poderoso matriarcado, pero eso lo dejaremos para otro día). Y, de nuevo, ese espacio, esa familia amplia, me parecía buena, y me lo sigue pareciendo como adulto, pese a lo mucho que nos ha distanciado el tiempo a algunos, tanto geográficamente como en cuanto a nuestras forma de pensar. A día de hoy, sólo puedo considerar como malas personas (o, como dije en una entrada anterior, gente de mierda) a  7 de entre todos ellos, y hablamos de casi 300 entre ambas ramas.

Como he dicho, esa era mi normalidad, y por eso pensaba que era LA normalidad y que los casos contrarios eran excepciones. Como yo, mi chica tenía esa misma sensación, y la hemos compartido durante muchos años. Y como suele pasarme a menudo, el planchazo contra la realidad ha sido sonoro.

Lo que yo creía normal, no lo era. Nosotros éramos los disfuncionales, y a día de hoy seguimos siéndolo. La familia puede ser, debería ser, un espacio seguro, y eso es lo que se nos dice desde todas partes. En la literatura, en el cine, en la TV, en la publicidad, en los discursos de la política... la familia es omnipresente y bienaventurada. Salvo excepciones humorísticas, como la feroz parodia de los 80 Married with Children o los caricaturescos padres de los diversos protagonistas de Friends, en las sitcoms los padres siempre velan por que sus hijos no repitan sus errores, y al final las cosas, por mal que vayan, se solucionan con un precioso abrazo final*.

Yo me creí ese mito hasta hace unos 10 años, que fue cuando mi vida empezó a salirse un poco de los carriles por los que había circulado hasta entonces. Empecé a conocer gente nueva y al tratar con ellos empecé a replantearme las cosas que daba por supuestas. En demasiados casos, algunos de los cuales me tocaban (y me tocan) muy de cerca, aparecía el mismo patrón: personas para las que sus familias eran cualquier cosa menos un refugio. En retrospectiva empecé a pensar en lo que había no-visto durante años, desde niño. Compañeros del cole que volvían a casa aterrorizados con la entrega de las notas, amigas de la adolescencia tratadas por sus padres poco menos que como retrasadas mentales, adultos hechos y derechos que se desvivían por conseguir la aprobación de su familia a cualquier cosa que hicieran. No eran todos, pero estaban ahí, y nunca había reparado en ello. O sí, pero como quien ve esos dibujos que esconden otro (y una vez empiezas a ver los detalles, ya no puedes cerrar los ojos y dejar de verlo)

El maltrato físico, pese a la turba de defensores de la bofetada a tiempo, los del pues a mí me pegaban y no me pasó nada, es algo que hoy en día se condena de forma habitual, pero hay muchas otras formas en las que una familia puede dañar a sus miembros, y esas suelen pasarse por alto. El bombardeo continuo a la imagen física (deberías adelgazar, deberías cambiar tu peinado, deberías vestir de otro modo) la decepción predecida y autocumplida (ya sabíamos que ibas a fracasar, ya te lo dije, mira que te avisamos), el desprecio, el silencio, los comentarios hirientes siempre disculpados (si es que no se te puede decir nada, qué sensible eres). Gota a gota, horadando. Y, a la larga, si siempre estás escuchando que todo es por tu culpa, que todo lo haces mal, acabas asumiendo que eres culpable y haciéndolo todo mal.

Multiplicado por dos si hablamos de mujeres ¿O en una sociedad donde el machismo asoma a poco que rasques, iba a resultar que la familia era inmune? La violencia sexual no es sólo el padre, el hermano o el tío que viola a una niña. Es el esa amiga tuya no me gusta mira qué ideas te mete en la cabeza, como sigas así nadie te va a querer nunca, van a pensar que eres una facilona, qué haces en la calle a estas horas, arréglate que menudas pintas, eso no es para niñas, a dónde vas vestida así, deja de portarte como un chicazo ¿tatuajes? eso se lo hacen las putas o las bolleras, qué dirán los vecinos, nos estás poniendo en evidencia a todos...**

Todo ello aderezado con las razones supremas: es por tu bien, tus padres sólo buscan lo mejor para ti, lo que importa es la familia, los amigos van y vienen pero la familia siempre estará ahí. Y el más peligroso de todos los tropos: las cosas se arreglan en casa.

Ni se te ocurra señalar una injusticia o un abuso, a ver si vas a avergonzar a la familia.

Y no te están mintiendo, ni actuando por maldad. Probablemente crean que de verdad están haciendo lo correcto ¿No se decía, quien bien te quiere te hará llorar? Es por tu bien, te tratan así porque te aman, y el amor no puede equivocarse ¿verdad?

Soy un privilegiado, crecí en una familia donde me protegieron, me enseñaron y, llegado el momento, me animaron a seguir mi camino sin juzgarlo y sin juzgarme. Y quiero creer que la familia que ha crecido a nuestro alrededor, la de sangre y la elegida, es de verdad un espacio seguro para todos sus integrantes. Pero eso no cambia el hecho de que, para mucha gente, esa palabra ha significado justo lo contrario

Sí, es cierto, la familia siempre va a estar ahí. Y en demasiadas ocasiones te estará pisando el cuello todo ese tiempo, no vaya a ser que abandones su mágico entorno y trates de vivir tu vida*** con libertad

*Ése era el final random de casi cualquier episodio de la sitcom El Show de Bill Cosby, donde un violador en serie interpretaba a un padre bonachón, despistado y bienintencionado.

**No me he inventado ninguna de esas frases. Las han vivido amigas mías. Y algunas han escuchado y vivido cosas mucho peores, cosas que me da angustia imaginar

*** Lo que, en el caso de las mujeres, incluye vivir su sexualidad y sus elecciones, un anatema para ese imaginario en el que las niñas hasta los 10 años son celestiales princesitas con lazos de colores y de ahí pasan a ser potenciales putas a las que hay que reprimir para que no se desmanden

jueves, 18 de abril de 2019

NO, NO ES UN ACTO NEUTRAL


Desde hace unos tres años, puede que un poco más, me dedico a dibujar personas. Empezaron siendo rostros: un anciano que vi en un bar, una mujer en el metro. Algo en sus facciones me hipnotizó, saqué el lápiz y aboceté lo más rápido posible, procurando no molestar. Luego, en el Nowhere 2017, empecé a dibujar casi compulsivamente a todo aquel que me llamara la atención, y luego he seguido haciéndolo, ya de forma menos compulsiva. Incluyendo tanto esbozos sacados en el momento como sesiones con modelos.

Me diréis, no hay problema, eso es un excelente ejercicio artístico, y el arte es neutral ¿no? reflejo lo que veo.

Y una mierda. Y lo peor es que si me hubieran preguntado, yo habría soltado ese topicazo, pero cuando alguien te señala lo que está delante de ti, aunque no lo hubieras visto hasta ese momento, ya no puedes mirar para otro lado.

Al dibujar puedo estar haciendo, en efecto, algo neutral, o incluso algo positivo, pero también hay dibujos en los que tomo una posición de poder sobre el sujeto dibujado. Y al hacerlo le niego su valor de persona, lo convierto en objeto.

Vamos a dejar de hablar de forma neutra. Esto tiene un sesgo de género. Esto se lo hago a mujeres.

Me lo acaba de señalar una amiga a la que quería dibujar. Ella fue consciente cuando hablamos y, por suerte, tiene suficiente confianza en mí como para decirme las cosas a las claras. Al señalarle qué elementos de su cuerpo llaman mi atención, le estaba diciendo cómo debería ser su cuerpo, no cómo es. Estaba usando mi dibujo como herramienta de poder.

Si acabas de pensar, ya están exagerando las feministas y los bobos que les ríen las gracias hazme el favor de salir y borrar este blog de tu lista de enlaces.

No se trata de algo inocente ¿Recordáis el manido concepto de la mujer objeto? se refería a la mujer como adorno, como condecoración, como muestra de poder para su poseedor. Puede que hoy ese tipo de objetificación sea tan evidente que pocas veces pasa por delante sin que lo veamos y lo señalemos, pero hay otras formas y no sólo nos pasan desapercibidas, sino que están por todas partes.

Estoy repasando dos años de bocetos. Y lo estoy viendo: la conversión de sujeto en objeto. No en todos los bocetos, de hecho si fuera así sería un grave problema ya que no podría verlo. Pero sí está a la vista en unos pocos, y esos me permiten establecer un patrón. Es el viejo aforismo de La Excepcion Confirma La Regla, que no se refiere, como mucha gente cree, a que no puede establecerse una norma si no tiene una excepción, sino a que no es posible poner a prueba una hipótesis sin excepciones que se salgan de la norma, porque son las excepciones las que se usan como prueba para verificar la falsedad de la hipótesis. Lo sé, suena confuso, pero es así como funciona el pensamiento crítico.

Hipótesis: el dibujar a la gente es un acto neutral sin consecuencias

Falsación: si hay dibujos donde es evidente la no neutralidad y las consecuencias, la hipótesis es falsa

Ante todo, insisto, hay muchos de mis bocetos totalmente neutrales. Como dije arriba, dibujé a personas y situaciones que me llamaron la atención. Por como se movía su ropa o su cabello, por el efecto de la luz o las sombras, por su gestualidad, por el modo en que bailaban... cientos. Los veo y lo único que siento en ellos es que capté el momento.

Os aclaro que estoy intentando ser objetivo. Puedo no lograrlo, después de todo estoy examinando algo muy personal, muy mío.

En otros dibujos no me he limitado a dibujar espontáneamente, sino que los hice con una intención expresa. Algunos son retratos, otros son peticiones. No estoy quitando su esencia a la persona sino tratando de captarla. Al hacerlo es posible que no sea realista, ya que a veces es más importante el pliegue de una sonrisa que la forma exacta de una nariz

Y llegamos a los dibujos que tienen encima la luz roja. Todos tienen una característica común: no son dibujos espontáneos, sino de modelo. De posado, si preferís ese término. Voy a subir dos lápices



Los hice durante la misma sesión. En el primero yo elegí el momento y el punto de vista. En el segundo, no ¿Notáis la diferencia? El primero está profundamente sexualizado, el segundo no. El primero es mi elección, el segundo es la elección de la modelo.

En el primero, he tomado poder sobre la persona y la he puesto por debajo de mí. La he hecho objeto

Prueba del algodón. La misma modelo, unos minutos después. Yo no me he movido, ella elige su postura.


Pose natural, cómoda, me mira a los ojos, me ve dibujar y participa. Ambos estamos tomando parte en ello. En igualdad.

Ahí radica la diferencia. Si una persona me pide que haga un retrato, hay una voluntad junto a la mía. No le estoy diciendo como debe ser, sólo interpretando cómo es.

Si dibujo algo que me llama la atención, sin premeditación, no estoy influyendo en lo que veo, porque la urgencia es captar antes de que el momento se vaya. Las decisiones que tomo son de tipo práctico, debo captar los elementos básicos que dan forma a ese momento, no puedo decidir los detalles. En última instancia lograré captar aquello que me atrajo, pero no lo recrearé a mi voluntad

Pero, si planifico, si soy yo quien toma las decisiones, si ninguneo la voluntad o el confort de la persona que está delante de mí, estoy introduciendo un sesgo tóxico. Si le pido a mi modelo que se ponga de tal o cual manera, si elijo el ángulo, si decido qué remarcar o ignorar, si le digo lo que opino de su físico, le impongo mi voluntad. Tomo poder. Y no tengo derecho a hacerlo.

Vaya tontería ¿verdad? estoy poniendo etiquetas a acciones inconscientes. Pero están ahí, y no puedo volver a no verlas. Ni debo: si es mío, si es personal, debe ser ético.

¿Soluciones? Solo hay una: no volver a hacerlo. Y vigilar, conscientemente, hasta que me resulte natural

Hace un año comenté sobre lo estúpido que es pensar que te has quitado de encima los lastres, los micromachismos, los sesgos. Eso que dicen de deconstruir la masculinidad. Y avisé, si crees que ya lo has logrado la realidad te va a decir lo contrario a bofetadas. Pues mira, me acabo de llevar otra, así que, de deconstruido, poquito.

¿Que no querías arroz? toma, dos tazas