Mujer iroqués

domingo, 1 de abril de 2018

VINCULOS (II) El árbol y los esclavos

Tras su periplo desde el Pacífico, Bligh se presentó ante una comisión de la Armada para declarar sobre el motín, que le exoneró y le devolvió su grado. Tras esto recibió el mando de un nuevo velero, el HMS Providence, y volvió a Tahití para completar su misión, transportando arboles del pan al Caribe entre 1791 y 1793. La misión se completó satisfactoriamente y con los ejemplares que se trasladaron en este y otros viajes, fue posible aclimatar la planta a las islas del Caribe, tal y como deseaban los plantadores antillanos, que no sólo confiaban en incrementar sus beneficios al abaratar la alimentación de sus esclavos, sino que también esperaban hacer pingües negocios vendiendo frutos del pan a los plantadores franceses.

Ambos planes fracasaron, y no porque el árbol no produjera suficiente fruto, sino porque mientras el Bounty iba y venía por el océano había tenido lugar la Toma de la Bastilla.

Las antillas francesas, inicialmente, quedaron al margen de los vientos revolucionarios, pero cuando rodó la cabeza de Luis XVI la situación en las colonias del Caribe empezó a convertirse en un polvorín. Los negros esclavos eran más de las cuatro quintas partes de la población, y los libertos y mulatos eran tan numerosos como los blancos. Cuando en 1790 se negó a los libertos el derecho al voto empezaron las revueltas y, llegado el momento, las haciendas azucareras ardieron por los cuatro costados tras el manifiesto del Bois Caiman. Tras una década de revueltas y baños de sangre, los antiguos esclavos lograron hacerse con el poder y proclamaron la República de Haití en 1804

Esa situación, como ya puede suponerse, no llenó de entusiasmo a los esclavistas ingleses, ya que la demografía de las Indias Orientales era muy parecida a la de sus vecinos. De hecho, tropas inglesas apoyaron en vano a los franceses durante las revueltas para intentar evitar lo que, a sus ojos, era la destrucción del orden natural del mundo, con los blancos en la parte de arriba. Es más, los ingleses empezaban a ver el humo bajo sus pies: en Jamaica había una importante población de negros independientes, la comunidad cimarrón, que ya habían combatido a los ingleses en 1739, y que volvieron a luchar en 1795.

El plan de usar los árboles del pan para multiplicar los beneficios de las colonias se vino a pique. Los esclavos, que pese al velo de silencio impuesto por sus amos sabían lo que estaba pasando en las islas francesas, se negaron a cosechar y comer los frutos. Con las guerras napoleónicas encima, la revuelta de Haití a las puertas y los cimarrones en armas, los hacendados ingleses no se atrevieron a emplear la fuerza para restablecer su autoridad y la idea quedó olvidada. La abolición del tráfico humano por parte del Parlamento en 1807 sólo marcó un paso más en el declive de las plantaciones, que llegó a su final cuando la esclavitud quedó definitivamente abolida en 1834 tras un nuevo y sangriento levantamiento de esclavos.

Los plantadores confiaban aún en mantener su modo de vida, usando a la población recién liberada como mano de obra barata y sin derechos reales, como sucedería décadas más tarde en el Sur de los Estados Unidos tras la guerra civil, pero la mayoría de los exesclavos se limitaron a abandonar las plantaciones y establecerse en el interior, lo más lejos posible de cualquier campo donde creciera la caña de azucar.

Y he aquí que la historia del Bounty y el capitán Bligh llega a su final, porque la aclimatación del árbol del pan, en sí, había sido tan exitosa que la planta, de forma bastante azarosa, se había extendido y asilvestrado a partir de los jardines botánicos y los viveros particulares, y los antiguos esclavos no tuvieron demasiados problemas en cultivarlo y aprovecharlo. Después de todo no lo habían rechazado en su momento porque fuera un mal alimento, sino porque aceptarlo en ese momento hubiera supuesto que además de trabajar de sol a sol en los campos de caña tendrían que haber cultivado y cosechado su propio alimento, y darle los mejores frutos parte a los hacendados para su venta. Pero ahora trabajaban para sí mismos, y con buenos resultados, ya que como hemos dicho antes, es una planta muy, muy productiva y pronto su uso se expandió por todo el Caribe.

Así que, si alguna vez viajáis a Jamaica, y os ofrecen a probar el fruto del árbol del pan* (que es delicioso y permite preparar una amplia variedad de platos) recordad que esas plantas no están ahí por casualidad, que las grandes historias del cine nos ocultan las partes más sucias, que ni el capitán Bligh era un monstruo ni el oficial Christian un héroe, que lo que sucede en un extremo del mundo puede influir al otro lado del globo, y que el ansia de libertad, una vez despierta, no puede pararse con cadenas, látigos ni pólvora.

*Si os ofrecen otros cultivos muy típicos de Jamaica eso ya a vuestro aire, aunque me dicen que también es un producto de gran calidad

viernes, 30 de marzo de 2018

VÍNCULOS (I) El motín del Bounty


Hoy me apetece hablar de vínculos imprevistos. A poco que rasques un poco en los avatares del pasado, es fácil descubrir que, aunque aparentemente un suceso pueda tener lugar de forma independiente, lo usual es que los eventos, incluso los más insignificantes, se influyen unos a otros. La Historia no es una sucesión de anécdotas, sino una red que a veces se extiende mucho más allá de lo creíble.

Voy a intentar explicarlo con un ejemplo: los pueblos precolombinos, al contrario de lo que suele pensarse, sí conocían la rueda. Es imposible no conocer la rueda si tu cultura incluye la alfarería, porque el torno de alfarero y la rueda son, en esencia, la misma invención. De hecho los aztecas usaban la rueda, pero de forma lúdica, en juguetes. La razón de que no le dieran un uso práctico es la ausencia de ganado de tiro antes de la llegada de los españoles. Los únicos animales con la capacidad física de tirar de un carro eran los bisontes y estos no son domesticables. Me diréis que las llamas sí son domésticas, pero estas, al igual que otros camélidos, no son animales de tiro sino de carga al lomo. El caballo, el animal de tiro por excelencia, es originario de América, pero desapareció de sus praderas hace unos 11000 años.

Ahora bien, la extinción del caballo no fue casual: fue obra de los cazadores humanos, que a medida que se expandían por el Continente fueron eliminando a la mayor parte de las grandes especies de mamíferos. Es dudoso que los cazaran tan masivamente como para hacerlos desaparecer, pero en un ambiente tan duro como el de la última glaciación (que los humanos aprovecharon para llegar a América por Bering), y con fuertes fluctuaciones entre praderas y bosques a medida que el clima se estabilizaba, los humanos pudieron ser la gota que desequilibró la supervivencia de los équidos.

Y así tenemos que un hecho tan alejado en el tiempo como la extinción de los caballos fue la razón de que los hombres de Cortés, 100 siglos después de su desaparición, no tuvieron que enfrentarse a un ejército de jinetes ni a carros de guerra, y pudieron aprovechar muy bien la ventaja de contar con los únicos caballos de América.

Pero hoy voy a hablar de otros vínculos más cercanos entre sí, que además incluyen una breve parada en las filmotecas, o en YouTube

Los que peinamos canas nunca olvidaremos ese momento glorioso en el que el oficial Fletcher Christian, interpretado por Marlon Brando, se alza contra la tiranía del capitán Bligh (Trevor Howard) y se adueña del Bounty. Rebelión a Bordo es un canto a la voluntad, la dignidad y la libertad

La historia real es más interesante, menos romántica y mucho más llena de matices. Y no tiene tanto que ver con la brutalidad de un capitán como con la esclavitud en las Antillas y las consecuencias de la revolución francesa

El capitán del Bounty, William Bligh, no era un hombre especialmente sádico o tiránico. De hecho estaba muy bien considerado como marino y, tras al motín, fue exonerado y siguió con una brillante carrera en la Royal Navy, alcanzando el grado de Vicealmirante.

En realidad la disciplina a bordo del HMS Bounty no era muy diferente de la que reinaba en cualquier buque de la época. Y el hecho de que tuviera lugar un motín no era nada novedoso. Lo interesante en este caso es que le haya dado tal aureola a un suceso cuyas causas fueron bastante más materiales de lo que se refleja en la versión canónica.

El Bounty formaba parte de una gran operación que había organizado la armada inglesa a petición de los plantadores de azucar de las Antillas inglesas. Las explotaciones del Caribe se basaban en la mano de obra esclava. Esclavos que eran tratados con una brutalidad e inhumanidad muy superior a lo que pudo pasar a bordo del célebre buque, pero eso no queda tan bonito en las películas. Por comparación, los de las explotaciones de tabaco y algodón del Sur de los Estados Unidos eran unos privilegiados: los hacendados ingleses y franceses consideraban a sus esclavos como animales sin más interés que su fuerza bruta, y vivían en un estado de permanente paranoia ante la posibilidad de una revuelta, lo que les llevaba a tomar medidas cada vez más duras para mantener el status quo. Y por eso el Bounty viajó a los mares del sur

Los botánicos europeos estaban fascinados con las plantas descubiertas en el trópico, y había una que acaparaba todos los elogios: el arbol del pan. El fruto de esta planta, que en ocasiones roza los 6 kilos de peso, es sabroso y muy nutritivo. Además la productividad es muy alta, con una media de 200 piezas por árbol y año. Pues bien, a mediados del siglo XVIII algunos plantadores de azucar tuvieron una idea que enseguida contó con el apoyo del gobierno inglés ¿porqué gastar recursos y tiempo alimentando a los esclavos de la misma manera que a los blancos. Por mala que fuera la comida que se les daba, era preciso usar alimentos que, o bien debían cultivarse en las islas (usando terrenos y trabajadores que de otro modo podrían usarse para plantar más azucar) o se importaban, con el consiguiente gasto en fletes y tasas. Pero ¿y si se plantaba arbol del pan en las islas? una vez crecieran, los árboles no debían ser plantados año tras año, y los propios esclavos podrían encargarse de su recolección y preparación una vez terminaran con las tareas diarias.

Pero para ello era preciso trasladar y aclimatar dicha planta y a eso se dedicó la Royal Navy a petición de la Royal Society, dando forma a lo que se llamó la Ruta del Pan. Y por eso el Bounty inició su viaje rumbo a Tahití, en 1787, haciendo una escala en las Canarias para aprovisionarse y, de paso, recoger muestras de la vegetación de la zona. Después de todo la expedición tenía el patrocinio de la Royal Society de Londres, y Bligh, como muchos marinos europeos, procuraba recopilar toda la información científica posible. De hecho era necesario un cierto conocimiento botánico para cumplir la misión, ya que el barco debía recoger un millar de plantones del arbol del pan y garantizar su superviviencia a bordo para trasladarlos a las Antillas.

La ruta prevista inicialmente era la más directa, hacia la Polinesia, a través del Cabo de Hornos, pero el mal tiempo hizo imposible seguirla y Blich optó por navegar hacia el este, por el cabo de Nueva Esperanza y el sur del Índico, hasta llegar a Tahití contorneando las costas meridionales de Australia. Hay que decir que el diario de a bordo no muestra ningún indicio de la disciplina abusiva que la leyenda atribuye al comandante del Bounty. Más bien viene a decir que conocía sobradamente los riesgos de las grandes travesías y procuró mantener a la tripulación en buen estado de salud y ánimo. No obstante, el alargamiento del viaje debió influir en lo que sucedió al llegar a destino

La recogida de los especímenes, su preparación, y la carga en el buque de todos los maceteros y las provisiones se dilataron más de lo previsto y la tripulación, tras tantos meses de reclusión en un barco que apenas tenía 27 m de eslora, se encontró con un estilo de vida que, por comparación con la que llevaban en Inglaterra (y no digamos respecto a la vida a bordo del barco) era paradisiaca. Medio siglo después, durante el viaje del Beagle, Charles Darwin y el capitán Fitzroy denunciaron en un duro artículo titulado "el estado moral de Tahiti"que las islas de la Polinesia eran vistas por los visitantes ingleses como una especie de burdel gratuito donde todo estaba permitido a costa de los nativos y eso es lo que pensaban los marineros del Bounty y algunos de los oficiales, incluyendo a Christian Fletcher.

Llegado el momento de embarcar empezaron los problemas disciplinarios. Nadie quería obedecer las órdenes: hubo amenazas, fugas y fue necesario el uso de la fuerza para iniciar el viaje de vuelta. Además el nuevo periplo sería más duro, porque el barco iba abarrotado de plantas que habría que cuidar durante toda la travesía. Meses después, el capitán Bligh declaró que el motín no fue fruto de la casualidad y estaba planificado desde antes de la partida. Dados los hechos, no puedo sino darle la razón. La tripulación no se rebeló en defensa de su dignidad, sino para volver a la vida de lujuria, alcohol y pereza que habían descubierto en tierra. La tensión estalló a las pocas semanas de la partida y el 29 de abril de 1789 Christian abanderó a los marineros, desarmó al capitán y los leales, y los embarcó en un esquife con algunas provisiones y una brújula. Luego, los marinos celebraron su victoria saqueando las provisiones de bebida y arrojando al mar hasta el último macetero, antes de regresar a tahití para recoger a algunos nativos, principalmente mujeres. La versión canónica dice que eran sus novias y amigos: dado que ese es un punto de vista demasiado novelesco, lo más probable es que embarcaran a quien les plació, sin que los nativos pudieran hacer nada por impedirlo.

La película de 1962 (y, hasta donde sé, todas las otras versiones de esta historia) no llega más allá de la recalada de los amotinados en las Pitcairn y el juicio al que hizo frente Bligh tras llegar a Gran Bretaña ¡en bote, tras una travesía de 6000 km! Tan mal marino no debía ser. Pero la historia siguió más allá del destino de Christian y sus seguidores (que por cierto acabaron matándose unos a otros hasta el punto de que cuando las Pitcairn fueron descubiertas sólo sobrevivía uno de ellos)




(y mañana más...)

miércoles, 28 de febrero de 2018

UN AÑO DE PALEOARTE

Como todos los años, mi vida profesional en 2017 ha incluído encargos de todo tipo, siempre dentro del ámbito de la divulgación. Sin embargo, estos doce meses se han caracterizado por una  abrumadora mayoría de trabajos relacionados con la paleontología, lo que ha llenado de alegría al niño de los dinosaurios que sigue viviendo dentro de mí y de cuando en cuando se regocija dando volteretas

Por una parte, este año he realizado otro proyecto de animación para Japón, esta vez relacionado con tres animales muy concretos, Quetzalcoatlus, Wyrex y Ruyangosaurus. Debo decir que no estoy muy contento con el resultado: el tiempo apremió demasiado, hubo demasiados cambios de última hora y llegué al final agotado, física y anímicamente. Pero, como en todos los anteriores DinoJapón, he aprendido mucho, por la vía dura, así que lo he terminado siendo mejor animador que al empezar.

Y su nuevo plumaje le sienta de maravilla a mi T-Rex, a quien desde ahora llamaremos CuquiRex


Cambiando a un tema muy alejado de los dinosaurios, SINC, además de encargarme algunas infos muy chulas sobre mamuths y otros animalitos extinguidos, me pidió abundante material sobre paleontología de humanos. He hecho recreaciones de Australopitecus, H. habilis, H. erectus, H. antecessor, H. Floresiensis, H. heidelbergensis, H. Neanderthalensis, H. de Denisova... todos a la antigua usanza, papel y lápiz, y acuarela (acuarela digital, no tan a la antigua usanza, si nos ponemos tiquismiquis)

Aparte del placer de hacer mis propias interpretaciones, en algunos casos muy libres, ya que del humano de Denisova sólo conocemos un molar y algunos fragmentos de hueso, he retomado el gusto por el dibujo libre, solos yo, el papel y la goma. Y de paso me he sacado la espinita de la que hablé en mi charla granadina, y he recreado principalmente mujeres, a ver si vamos equilibrando un poco la balanza.


Como dije no hace mucho, yo me he formado como ilustrador en Muy Interesante, y ahí hemos preparado un proyecto muy ambicioso. Hacía tiempo que a Enrique, el director, le rondaba por la cabeza la idea de sacar un número monográfico sobre dinosaurios, y me dio carta blanca. En vez de artículos, hemos hecho un safari fotográfico por el Mesozoico, intentando que los animales del pasado no parezcan monstruos, sino seres reales tal y como los que conocemos hoy en día. Hemos aprovechado (y, en ocasiones, mejorado) 15 de mis anteriores ilustraciones, incluyendo POR SUPUESTO una de la afamada serie Los Follasaurios, y he realizado otras 36 ex profeso para este número, más otras dos que he hecho este año para otros temas pero que encajaban perfectamente en el tema. En total, 54 dobles páginas en las que, además, me he encargado también de los textos y títulos, así que se puede decir que ha sido uno de los encargos más personales que he llevado a cabo.


No todas son imágenes espectaculares, y por supuesto no todas llegan al mismo nivel gráfico o conceptual, porque hay algunas en las que, literalmente, me he venido arriba y hasta he planteado algunas cuestiones polémicas (como la técnica natatoria de triceratops), pero incluso las menos llamativas tienen una calidad razonable y se integran perfectamente con la idea tras este proyecto: mostrar vida.



Y, finalmente, un encargo que se ha convertido en mi proyecto más grande hasta la fecha: el trabajo de ilustración para la renovación del MUPA de Castilla la Mancha, en Cuenca. Un fangal que me propuso Patxi Ortega y al que salté de cabeza sin pensar mucho en las consecuencias. He llevado a cabo un total de 109 lápices y 17 paneles a todo color, algunos de hasta 4 metros de longitud, amén de algún material de mi archivo para complementar algunas secciones



Lo confieso: HE DISFRUTADO. Ha sido agotador, ha habido semanas en las que no lograba dormir más allá de 5 o 6 horas diarias, he estado a punto de rendirme en alguna ocasión, y he gozado del placer de los lápices como hacía años que no lo sentía. Y el resultado supera mis expectativas, porque desde que puse el primer papel sobre la mesa hasta el final (bueno, en realidad todavía estamos preparando algunos bocetos adicionales) he dado un salto magnífico de nivel. Después de todo, a dibujar se aprende dibujando



Como remate, hace unas semanas nos dimos el placer de visitar el museo: fue un subidón, ir viendo mi trabajo en conjunto y en contexto, y disfrutarlo con mis personas queridas. Y ponernos ciegos de morteruelo. Y hacer un poco el ganso, que eso también da gustito



En resumen, este, probablemente, ha sido mi mejor año a nivel profesional, y, lo que es mejor, me ha dejado con muchas ganas de seguir mejorando y aprendiendo. Con las manos calientes, por así decirlo. También muy cansado: el desgaste ha sido muy fuerte, pero esta vez lo he notado mucho menos porque mi ánimo ha acompañado y, además, mi maravillosa y extraña familia ha estado conmigo casi en cada momento, asegurándose de que comiera a mis horas y me recuperara en los momentos más duros (esa semana perdidos en el desierto entre cientos de locos amables fue crucial, Marisol)


Y allá vamos ya en pleno 2018. No sé qué me traerán los próximos meses: puede que sean tranquilos, sin megaproyectos apelotonándose en mi mesa, y pueda aprovechar para practicar, mejorar y aprender (de hecho es lo que llevo haciendo desde hace unas semanas) O puede que de pronto me entre otro alud de trabajo desde el cuaternario, el terciario, el mesozoico, el pérmico... la verdad es que me haría ilusión meterle mano a la explosión cámbrica.


Entretanto, voy a organizar un sketchbook con todo el material que he ido sacando  y un minivideo 3D para vender mis hermosos jabalíiiiiiies en tierras de bárbaros. Y aquí os dejo de momento, posando ante mis titanosaurias rechulas, ocupadas en dejar rastros fósiles para que los paleoartistas sigamos exprimiéndonos el magin y soñando con un mundo perdido, pero muy cercano









miércoles, 14 de febrero de 2018

EL NATURALISTA O lo que dan de sí una salud prusiana y una curiosidad inagotable


Quiero hablaros de un personaje fascinante, cuya biografía daría para llenar varias vidas. Hoy en día el gran público apenas sabe de su existencia, pero en su momento sus obras cambiaron el modo en el que vemos el mundo, y su nombre está repartido por toda la geografía, la flora y la fauna de la América española. Lo cual no deja de ser sorprendente dado que Alexander von Humboldt nació en Prusia, durante el reinado de Federico II

Si recordáis lo que hablamos aquí hace unos meses, una de las cosas que marcaron el espíritu de Prusia fue la cultura del esfuerzo y el conocimiento. Humboldt, en ese sentido, no pudo ir a nacer en un lugar mejor, ya que, como hijo de un noble, recibió al mismo tiempo una esmerada educación y la convicción de que el trabajo y la disciplina eran las mejores herramientas para abrirse camino. A eso se sumaron una curiosidad inagotable y una desconcertante (para la época) apertura de miras intelectuales y humanas. El resultado de todo esto fue un ansia de conocimiento y aventura que no le abandonarían jamás y le convertirían en el último hombre del renacimiento, en el más puro sentido de la expresión.

Desde muy joven, Humboldt soñaba con explorar. Primero se planteó viajar a África, pero la dificultad de organizar un periplo semejante a finales del siglo XVIII le llevó a cambiar de objetivo. Por eso en 1798 se dirigió a Madrid, donde solicitó el permiso de la Corona para recorrer las posesiones españolas en américa

Su viaje empezó en 1799 y se prolongó hasta 1804. Primero recorrió Venezuela, explorando las cuencas del Orinoco y el río Negro, estableciendo la existencia de una conexión con la cuenca del Amazonas, una de las muchas rarezas geográficas que iba a anotar en sus mapas y diarios, mientras estudiaba la fauna y la flora de la región sin desdeñar nada de lo que se ofrecía a su mirada

Del Orinoco a las guyanas, de ahí a las Antillas, retorno a Venezuela por Cartagena de Indias, y diversos viajes por la costa occidental, explorando los andes y las selvas amazónicas, llegando hasta Lima, embarcándose luego hacia Veracruz, cartografiando Mexico y, finalmente, viajando a los Estados Unidos, a donde llegó precedido ya por la fama  que le acreditaba como el hombre que le estaba dando forma al continente. Si tenemos en cuenta que la mayor parte de este periplo se hizo a pie o en canoa, cargando consigo todo lo que iba recolectando, más sus instrumentos, sus anotaciones, su gabinete de dibujo, y sin dejar de trabajar ni un sólo día, salvo cuando debía atender las relaciones sociales, uno no puede por menos de preguntarse si Humboldt no había descubierto la teletrasportación.

Además de anotar sus propias observaciones, estableció una fructífera relación con todas las personas que dedicaban su tiempo y esfuerzo a ampliar los conocimientos sobre la región,  como el célebre botánico Celestino Mutis, a quien le uniría pronto la amistad de quien reconoce a un igual

Definir sus viajes como exploraciones se queda muy corto. Humboldt cartografió todas las regiones que fue atravesando, estudiando no sólo la naturaleza, sino también las relaciones humanas. Elogió la labor educativa de las misiones tanto como señalo la corrupción y marasmo de las administraciones virreinales, enfangadas en los recuerdos de grandezas pasadas y podridas hasta la médula. Analizó los absurdos dispendios económicos que veía y condenó la vileza de la esclavitud en las mismas narices del presidente Jefferson, amo de esclavos.

Su importancia a nivel científico es indescriptible. Fue el primero que entendió la naturaleza como un todo interconectado, analizando las relaciones entre plantas y animales, entre ríos y selvas, entre el clima y la vida. Analizó la distribución de la vegetación en función de la altura en las laderas de los andes, deduciendo (acertadamente) que el factor que estaba tras la sucesión de especies no era la altura en sí, sino la temperatura. También describió el modo en el que una gran corriente fría (posteriormente bautizada corriente de Humboldt en su honor) recorría la costa americana de sur a norte, marcando así unas condiciones climáticas específicas en la vertiente oriental de los Andes.

No es el único "de Humboldt" que podemos encontrar en esas tierras. Tenemos monte Humboldt, el río Humboldt, el calamar de Humboldt, el lagarto de Humboldt, el pingüino de Humboldt... No sólo describía con una exactitud pasmosa todo lo que encontraba. También lo dibujaba, de forma exquisita y detallada. Y lejos de limitarse a la descripción, analizaba. Como hizo con las tortugas del Orinoco, cuyas puestas en las orillas de los ríos eran un recurso alimentario de primer orden para las comunidades de la zona, exponiendo en sus textos cómo el abuso en las recogidas de huevos estaba esquilmando los ponederos y amenazando la supervivencia de la especie, eso en un momento en el que la idea de la extinción era casi una blasfemia.

Sus mapas tenían un valor que iba mucho más allá de lo geográfico. El ejército estadounidense procuró adquirir copias de todas sus publicaciones, y varias décadas después la guerra contra México se planificó con la cartografía de Humboldt sobre la mesa. Un resultado que debió doler profundamente a su autor, ya que desde el principio de su carrera se destacó por sus ideas liberales y en sus ensayos políticos se muestra como un firme enemigo del colonialismo y la guerra.

En palabras de Simón Bolívar, Humboldt fue el descubridor científico del nuevo mundo. El hombre que, en vez del expolio, traía a América la luz de la razón y el conocimiento

Y por si todo lo dicho fuera poco, está la propia figura de Alexander, su incansable afán de aprender y su entrega absoluta por el trabajo. Hablamos de un hombre que, mientras esperaba a obtener el permiso real para visitar América, se dedicó a levantar el primer perfil orográfico completo de nuestra península, por no estar mano sobre mano

Son innumerables las anécdotas casi increíbles sobre su vida. Así, en sus viajes por los ríos de venezuela se encontró con el Poraqué, la anguila eléctrica, un pez del que se hablaba mucho en Europa, ya que se estaba empezando a estudiar la electricidad animal y se decía que esa criatura que podía matar a un caballo de una descarga.

Humboldt convenció a una tribu de nativos para que aislaran a una docena de ejemplares en un remanso y luego lo cerraran convirtiéndolo en un estanque. Los indígenas accedieron con muchos reparos, ya que temían a esos peces como a un nublado. Entonces nuestro prusiano amigo fue a meter un caballo en el agua, pero se planteó, con muy buen criterio, que el caballo no iba a poder explicarle lo que sentía. Dada la imposibilidad de enseñar a hablar a un caballo, y decidido a obtener datos de la forma más objetiva posible, el propio humboldt se metió en el estanque y ZATACASCA

Una vez logró salir del agua y recuperó el aliento, Humboldt anotó que, en efecto, la descarga del puraqué era tan potente que bien podría matar a un animal de buen tamaño. Y entonces se preguntó ¿al atacar, los peces se habían descargado, o podían repetir las descargas? Así que se fue de vuelta al agua y CATACRAS

Estaba claro que los peces seguían teniendo una buena capacidad eléctrica pero ¿era electricidad acumulada, y las siguientes descargas irían bajando en potencia, o se recargaban cada vez y podían seguir lanzando ataques igual de potentes? Había que comprobar cómo de intensas serían las siguientes descargas ¿no? así que allá que fue de nuevo

Y todo esto, ante la atónita mirada de los nativos que veían como aquel blanco chiflado se metía una y otra vez en el agua para recibir descarga tras descarga. Supongo que a la cuarta debieron ir a avisar a los de las tribus vecinas para que no se perdieran el espectáculo, y harían apuestas sobre cuando empezaría a echar humo por las orejas

Un año después Humboldt entró en contacto con los jíbaros, los célebres cazadores de cabezas. Éstos le ofrecieron algunas muestras del veneno con el que emponzoñaban sus flechas, el curare. Al respecto Humboldt escribió que el curare dbeía obtenerse de la decocción de diversos frutos, ya que su sabor era dulce e intensamente afrutado. ¿Os imagináis cómo habría sido su análisis del cianuro potásico? una vez se supera la incómoda tendencia al paro cardíaco y el bloqueo respiratorio, el cianuro tiene un delicioso sabor a almendras.

Uno de los hitos que le ganaron más celebridad fue su ascensión al Chimborazo, siendo el primer occidental que subió más allá de los 5000 metros. Pudo observar que a partir de los 3000 empezaba a ser dificil respirar, que a partir de los 4000 el aire empezaba a enrarcer y que a los 5100 cualquier esfuerzo le sofocaba

De regreso a Europa fue testigo, en Londres, de la excavación del primer túnel bajo el Támesis. Para trabajar en el lecho del río se usaba una campana neumática y gracias a eso pudo describir los efectos de la presión sobre el cuerpo humano, ya que le estallaron los tímpanos y sufrió serias hemorragias

Hay razones para preguntarse  de qué material hacían a los científicos en Prusia. Porque cualquiera de estas investigaciones bastaría para dejar lisiado a cualquiera, pero Humboldt no sólo las encadenaba, sino que dedicó otra década a explorar Asia, desde China hasta Rusia, y sólo a partir de los 65 años se decidió a llevar una vida un poco más calmada mientras recopilaba todo lo que había aprendido a lo largo de sus viajes en una monumental obra llamada Cosmos, que refleja su concepción del mundo como un todo interconectado

Humboldt murió en 1859, apenas unos meses antes de que se publicara El Origen de las Especies. Es quizás por eso que su figura cayó en el olvido para el gran público, ya que la obra de Darwin supuso una revolución tan grande en el estudio de la naturaleza que todo lo anterior a su publicación pareció, de repente, anticuado e inútil. Pero esa es una visión ridiculamente estrecha de la ciencia. Precisamente Darwin había podido construir sus hipótesis sobre los sólidos cimientos que había dejado Humboldt, y nunca dejó de considerar los trabajos del prusiano como una base imprescindible para entender la vida en toda su complejidad. Newton dijo que había visto más allá por que estaba subido a hombros de gigantes. Darwin  hizo lo mismo gracias a los amplios y, sobre todo, resistentes espaldas del que fue a la vez el último científico universal y el primer naturalista moderno

sábado, 27 de enero de 2018

ADOLF ADVENTURES, THE SITCOM

Tengo una gran idea televisiva en mente en base al personaje de Adolf Hitler.

No, no me he vuelto loco: escuchadme y procurad mantener una mente abierta.

El lider germano está francamente desaprovechado en la ficción. Por supuesto, como Führer alemán es universalmente reconocible, y en su clásico papel de malvado nazi da mucho de sí, no nos engañemos. O sea, tú le sacas en cualquier historia y sabes que el público va a reaccionar en plan buuuu, abajo Hitler, fuera....

Pero ¿y si lo sacamos de contexto, en vez de dejarlo encasillado en su papel de villano con bigote? Al ser tan icónico y reconocible, prácticamente un meme vivient.... suicidado, el público enseguida puede entrar en el juego

Y LAS POSIBILIDADES SON INFINITAS. Veamos tan solo algunos ejemplos



ADOLF HITLER CAZAVAMPIROS

La Escuela de Arte de Viena está edificada sobre una de las bocas del Infierno. El joven artista Adolf Hitler lucha contra ellos ayudado por su fiel amigo, el gordito y apocado Hermann Goering, intentando detener el apocalipsis, mientras se plantean a qué compañera invitarán a acompañarles al baile de fin de curso, o dónde ir a tomar una cerveza, porque Viena es un pueblo chiquito y todo el mundo se conoce

Adolf agita su pincel acusadoramente 
_¿Teníais que invadir la escuela justo el día que presento mi proyecto de arte contemporáneo? ¿No decía la profecía nada sobre no tocar las narices cuando me juego pasar de curso?
Los vampiros demoniacos ríen sarcásticamente
_ ¿Qué piensas hacer, Cazador? ¿nos atacarás con tu pincelito?
_ Pues ahora que lo dices... *Adolf da la última pincelada al camuflaje de su carro Tiger VI* *arranca motores* *una lluvia de pepinos del 88 cae sobre los desconcertados vampiros*






ELEMENTAL, QUERIDO GOEBBELS

El brillante investigador Sherlock Hitler ayuda al inspector Von Lestraden, de la Gestapo, a resolver todo tipo de crímenes gracias a sus dotes deductivas, siempre secundado por su fiel amigo, el doctor Goebbels, cronista de sus andanzas y encargado de suministrarle generosas dosis de cocaina al 35% de pureza

_ Pueden soltar a la señora Krupp, inspector. Ella es inocente, el asesino de su marido es ¡el mayordomo judío!
_ Increíble, Adolf ¿cómo lo ha deducido, si yo no he notado nada sospechoso en su actitud?
_ Porque usted ve, pero no observa, y ha pasado un detalle por alto, querido Goebbels: es judío
_ ¡Oh! Se supera vd, viejo amigo



NAZINGER Z

El Joven Adolf Kabuto se enfrenta a los Brutos Mecánicos del temible Dr. Stalin,  a bordo de su invencible robot Nazinger, ayudado por su amiga Sayaka, la atractiva piloto del AfroBraum A

_ ¡PUÑOS FUER digoooo BRAZO EN ALTO!
_ ¡Pechos fue.... Adolf ¿Me estás mirando las tetas OTRA VEZ?


MACGITLER

El agente secreto Angus MacGitler resuelve las emergencias más insospechadas gracias a sus habilidades tecnológicas

_ Vaya por Dios, se ha estropeado la ducha de la cámara de gas, ahora no lograremos cumplir nuestro cupo semanal
_ No se preocupe, doctor Mengele, déjeme ese chicle y vaya entrando a los judíos



BIG NAZI THEORY

El genial Adolf Cooper intenta desarrollar sus teorías de la superioridad racial mientras sus amigos Leonard Speer, Howard Hesslowitz  y Heinrich kootrahimmler, y su novia, Eva Farrah Braun, le ayudan a superar su miedo a las mujeres y su fobia social

_ No consigo dormir, Eva, hay demasiadas cosas moviéndose en mi cabeza, la raza aria, el espacio vital, el concepto del Superhombre, la conspiración judía... todo debería encajar pero algo se me escapa
_ Podrías intentar ordenar tus ideas con un poco de sexo enloquecido conmigo
_ ¡Eva, por dios, nuestro acuerdo dice muy claramente que no habría pulsiones animales entre nosotros!
_*suspira profundamente* ¿Te ayudaría si te canto para relajarte?
_ Sí, por favor
_ Soft Hitler,
Warm Hitler,
Little ball of Führer.
Happy Hitler,
Sleepy Hitler,
Heil, Heil, Heil
*Adolf se duerme con una dulce sonrisa*



El principe de Ber_ lin (the fresh führer)

Al oeste en Viena , crecía y vivía 
Sin hacer mucho caso a la judería
Pintaba acuarelas sin cansarme demasiado 
Porque por las noches estudiaba para cabo
Cierto día montando un putsch con los amigos 
Unos polis de Munich me metieron en un lío
Y Benito mussolini no dejaba de insistir 
"Montate un partido nazi y toma Ber_Lin"

Llamé a un panzer y cuando se acercó 
Su blindaje impenetrable me fascinó 
Quería conocer a las Waffen SS
Que me esperan en Ber_Lin como arios sonrientes
En el 34 llegué al Reichstag
Y salí de aquel panzer que olía fatal
Estaba en Ber_Lin y el nazismo marchaba
Mi bunker me esperaba, el führer ya llegaba



Con esto apenas hemos rascado la superficie. No hay más que pensar en el mercado familiar (Las Aventuras del Joven Hitler), lo sobrenatural (Stranger Nazings) el costumbrismo (Cuéntame, Adolf), el terror (The Walking Jews) o la comedia musical (Hitler has only got one ball*)


No os sorprendáis si tardo en volver a publicar en el blog, estaré muy ocupado durante las próximas semanas mientras escribo el guion de tres o cuatro pìlotos y me lanzo a las calles en busca de un productor.

NOS VEMOS EN LOS GLOBOS DE ORO, HASTA LA VISTA, AMIGOS


* Esto no es coña. La célebre tonadilla de El Puente Sobre el Río Kwai fue silbada porque la letra se consideró inadecuada en una película que aspiraba a ser para todos los públicos. Cantad la siguiente letra con dicha música

Hitler has only got one ball
Göring has got two but they're small
Himmler has something sim'lar
But poor old Goebbels has no balls at all
Hitler has only got one ball
The other is in the Albert Hall
His mother, the dirty bugger
Cut it off when he was small
She threw it into the apple tree
It fell in to the deep blue sea
The fishes got out their dishes
And had scallops and bollocks for tea

miércoles, 3 de enero de 2018

LA MATANZA DE LOS INOCENTES que tampoco era para tanto

Empezamos el año con otro texto basado en un hilo de twitter con temática navideña

Sí ¿qué pasa? tenemos a los de la Vanguardia y El País publicando artículos que no son más que refritos de capturas de tweets ¿y no voy a poder hacer lo mismo? Además esta vez son mis propios tweets, así que esto es algo así como metalenguaje o meta redes sociales o... bueno, que es mi blog y me lo follo como quiero

Entre otras cosas, durante los festejos navideños (al menos en España) se conmemora la matanza de los inocentes, un suceso atroz que los artistas han retratado con bastante crudeza.


Encuentro dos cosas a destacar de este cuadro: la primera, que todos los soldados van en pelotas y están bronceaditos*, lo cual choca con los tradicionales belenes nevados ¿hacía frío en Belén? ¿hacía calor? ¿Se disfrazaron de Boys para no levantar sospechas? Y la segunda, me llama la atención el grupo de madres que han trincado y majan a palos al soldado del plano medio, y sobre todo me gusta su cara de ¡A MÍ NO, QUE SOY COMPAÑERO digooo ALIADO FEMINISTA!

Bueno, a lo que íbamos, culos aparte, ése es el tipo de imagen que suele venir a la mente cuando se piensa en la matanza de los inocentes. Cienes de nenes apiolados con extraordinaria crueldad por las tropas (en pelotas) del malvado rey Herodes. Pero yo creo que es necesario poner en su contexto esa historia (que nunca tuvo lugar, eso ya lo sé, pero el relato merece un repaso) y, sobre todo, darle su verdadera proporción.

Lo primero, del texto de San Mateo se deduce que Herodes, amén de maloso (y por las crónicas que nos han llegado, pues muy buena persona no debió ser) no era muy espabilado. O quizás tenía problemas de orientación, o le fallaba la memoria a corto plazo, vaya usted a saber.

Vayamos al principio: Herodes está en su corte, feliz, entregado a sus cosas de rey, que en su caso consisten en hacer asesinar a su familia, y a las de todo aquel que le resulte sospechoso, y construir fortalezas por si alguien se mosquea con tanto asesinato, que hay mucho tiquismiquis. Y le llegan tres reyes de visita diciendo, hola, venimos siguiendo una estrella que va hacia allá (señalan) porque por allá ha nacido el futuro rey de los judíos. Y Herodes dice ¿comorrrrr? Y luego pregunta ¿y dónde decís que vais? y ellos, pues muy seguros no estamos, pero como que parece que tira por esa carretera que dice, a Belén de Judá ¿no?

Herodes, astuto él, consulta a sus sabios por el tema, que se ve que nadie se había acordado de decirle que iba a pasar eso. Y ellos le dicen, sí,majestad, sí, la profecia dice que el hijo de David nacerá en Belén de Judá y él ¿en donde? y ellos en Belén de Judá. Y él, ah, vale, y les dice a los reyes magos, que sí, oye, que vayáis a Belén de Judá, ahí tenéis la incorporación a la M30 y luego, tras la tercera salida, a la derecha por la comarcal, no tiene pérdida. Y ellos, gracias, colega, Belén de Judá ¿no? y él, sí, sí, Belén de Judá.

Y luego se dice, muy sibilino, ahora esperaré a que vuelvan y me digan donde ha nacido ese niño y zas, lo apiolo. Y es cuando te dices, tío, Herodes ¿qué eres tonto? QUE TE HAN DICHO LOS SABIOS ESOS QUE EN BELÉN DE JUDÁ. Y tú mismo has mandado a los de los dromedarios a Belén de Judá. Lo lógico es que mandes tus tropas a B-e-l-e-n-d-e-j-u-d-á

El caso es que el pobre no se ha debido anotar la dirección o le falla el gugel maps o algo. Y luego  los reyes magos se huelen la tostada y se van a su casa sin pasar por donde Herodes, y el dice, pues ahora haré matar a todos los recién nacidos del país**, porque a saber dónde ha nacido ese niño. Y me imagino que el centurión al cargo se llevaría las manos a la cabeza y le diría...

_ Señor, ha nacido en Belén, Belén de Judá
_ ¿Estás seguro? A mí no me suena de nada ese sitio ¿Belén de Judá, dices que se llama?
_ Pues sí, es que se lo dijeron a usted los sabios esos que consultó, que en Belén de Judá, y luego les dijo a los magos que fueran a Belén de Judá
_  Jo, pues ni me acuerdo, oye, que tendría la cabeza yo a otras cosas. Bueno pues me masacráis a todos los recién nacidos que encontréis en.... joder, lo tengo en la punta de la lengua...
_ ¿En Belén de Judá, señor?
_ Sí, eso, sabía yo que era con B. Pues lo dicho, me vais a Badalona y me matáis a todos los recién nacidos
_ (suspira profundamente) Sí, majestad, me voy con mis hombres a Belén de Judá
_ ... ¿y por qué vaís ahí? Ah, sí, lo de los niños. Vale, id, id

Total que los soldados se despelotan (para no mancharse, que los bebés sangran y te ponen la lorica perdida) y allá que van. Ya están las tropas desnudas y bien orientadas rumbo a Belén de Judá. Así que ya tenemos el escenario para las calles llenas de bebés muertos. Pero a ver, que yo sepa en ese pueblo no había una maternidad, que por eso la virgen tuvo parto natural y ecológico ¿no? Así que ¿cuantos niños asesinables habría en Belén de Judá?

No era un sitio muy grande: un pueblo normal para la época, que contaría con unas 75 - 100 familias. Pero no todas las familias tienen hijos todos los años, así que supongamos que 40 familias se han reproducido a lo largo de ese año.

Un embarazo viene a durar 9 meses, pero el año tiene 12, así que nos salen 1,33 niños por familia y año, un total de 53,2 niños, redondeados a 54. Repartidos entre 12 meses, habrán nacido 4.5 niños por mes. Un niño de un año ya está talludito, pero uno de dos meses puede pasar por recién nacido, así que para asegurarse de que no se les escapa, nuestros soldados nudistas se cargarán a todos los nacidos en los últimos 4 meses, niño arriba niño abajo. Es decir que la cacería de bebés afectará a unos 18 niños.

Peeeerooo... estamos en una época con una enorme mortalidad infantil, así que, siendo optimistas, sobrevivirá apenas un 40% de los nacidos, luego la cifra se nos reduce a 7.2 victimas potenciales.

Ahora bien, hay que sacar de la ecuación a las niñas, porque están buscando un niño. Ni el judío más liberal aceptaría una Mesias. Niñas fuera.

Resultado final, en todo Belén hay 3,6 nenes susceptibles de ser degollados. Digamos 4 para que los soldados no tengan que hacer fracciones, que eso es un tema que le molaba mucho al rey Salomón pero no es momento ni lugar de explicarle a la tropa lo del común divisor y esas cosas.

Y en eso se nos ha quedado la tan mentada Matanza de los Inocentes. 4 peques apiolados

A VER. QUE YO NO DIGO QUE MATAR CUATRO BEBÉS ESTÉ BIEN, pero eso no es una masacre. Es una cabronada bien gorda pero llamarlo "Matanza de los Inocentes" es un pelín exagerado, y más para un señor como Herodes que a la que te descuidabas hacía ejecutar a dos docenas de judíos antes de desayunar.

No lo olvidéis, amiguitos, hay que intentar poner en contexto todo, incluídos los mitos. Que es la mejor forma de aprender y, a lo tonto, pasas un rato entretenido como éste que acabamos de compartir

Dicho sea de paso, esta ida de olla viene de muy atrás, de una conversación que tuve hace como mil años con nuestra amiga Elena, sobre una peli en la que explicaban una versión muy esquemática de lo que acabo de contar. Un beso, Elena, y espero que este rollo te haya traído buenos recuerdos

*Ese culo del primer plano central vale un imperio, normal que la señora le esté dando de bocaos al zagal, si es que parece de mármol, menudos glúteos
** Mateo dice que hizo matar a todos los niños menores de dos años, por asegurar el blanco, pero eso suena muy poco racional, ya que la célebre Estrella no llevaba dos años brillando en el cielo, a lo sumo llevaría unas semanas, y se supone que ésa es la señal para el nacimiento. Y dice que fue a los de todo el país, cuando si algo ha quedado claro es que el problema estaba centrado y localizado en Belén. Y, leches, que los propios soldados tendrían hijos.