Mujer iroqués

miércoles, 13 de enero de 2021

CROISSANES PARA LOS HOBBITTS


Hace un par de noches, estaba viendo un documental sobre el segundo asedio de Viena. Mientras iba escuchando la historia, y saltando a otros vídeos donde se trataban algunos puntos más en detalle, de pronto empecé a pensar que yo ya conocía esa historia, aunque hasta ese momento siempre había pensado que Viena sólo había sufrido un asedio por parte de los turcos, el llevado a cabo por Soleiman el Magnífico en el siglo XVI. Finalmente caí en la cuenta de porqué me resultaba todo tan familiar:

Estaba rememorando el asedio de Minas Tirith, en la novela de El Señor de los Anillos.

Al principio pensé que había sido una casualidad. No se me ocurría ninguna razón por la cual Tolkien hubiera buscado inspiración en un hecho aislado de la historia centroeuropea para esa parte de su novela, pero empecé a notar muchas similitudes y opté por preguntar en las redes, por si alguien podía resolverme la duda. La mayoría de las respuestas fueron negativas, no hay ningún indicio al respecto en los apuntes o en las cartas del autor ni en los análisis de su hijo Christopher, pero alguien apuntó que esa hipótesis no es descabellada. El usuario Arathornil me comentó que en la guía de lectura de Christina Skull y Wayne G. Hammond se considera como muy probable esa relación. Por desgracia no tengo acceso a esa obra, pero voy a exponeros mi propia argumentación en favor de esta idea.

Ante todo vamos a comparar Minas Tirith y Viena. En principio no parece haber muchos parecidos, más allá de ser ambas capitales de un antiguo reino, pero eso se debe a que tendemos a pensar que la ciudad del Danubio era la corte de Sissi o el escenario donde se desarrolla Amadeus. Sin embargo en los siglos XVI y XVII lo que hoy es Austria era la última línea de defensa de la Cristiandad frente al imperio Otomano, igual que Gondor es la barrera que impide que Mordor se abra paso hacia el Oeste.

Antes que Minas Tirith, la gran fortaleza frente al Enemigo era Minas Ithil, conquistada siglos atrás por Sauron y rebautizada como Minas Morgul. Luego caería Osgiliath, dejando a la ciudad blanca sola frente al poder oscuro.

Europa estuvo a salvo de los turcos mientras Constantinopla permaneció en pie, pero ese último baluarte cayó en 1453. En 1521 le llegó el turno a Belgrado y a partir de ese momento Viena, tras sobrevivir al primer Asedio en 1529, se convirtió en el rompeolas que frenaría los avances otomanos. Su único aliado por el sur, el reino de Hungria, fue destruido dos décadas después.

Tolkien, al parecer, describió en cierta ocasión a Gondor como bizantino. Hoy puede parecer que ese término significa decadente, pero desde un punto de vista histórico el Imperio Oriental fue la salvaguardia de la Europa Medieval. Cuando occidente se fragmentaba en docenas de reinos, el mayor poder cristiano era Bizancio. Y, al igual que Gondor, el Imperio fue debilitándose poco a poco, hasta quedar reducida a la gran Ciudad y unos pocos territorios adyacentes.

Y llegamos al momento del segundo asedio. Pasado su gran momento de gloria en el XVI, cuando la alianza entre los Austrias de España y del Imperio era imbatible, la Francia de Luis XIV ha ido minando la fortaleza de sus enemigos Habsburgo, incluso apoyando subrepticiamente la nueva expansión de los otomanos, que se ha frenado algunas décadas tras la derrota de Lepanto*.

El ejército que llega hasta las puertas de Viena el 14 de julio de 1683 supera en 10 a 1 a los escasos defensores de la ciudad, ya que el emperador Leopoldo se ha retirado hacia Linz tras ser derrotado por una poderosa fuerza de jinetes tártaros, aliados de los turcos. También las tropas húngaras, ahora en el bando otomano, golpean el territorio austríaco

Junto al ejército de los orcos de Mordor, llegan tropas de hombres del Este y del Sur.

Viena no va a ser defendida por su monarca, sino por su gobernador, el Conde Rüdiger von Starhemberg. 

Minas Tirith no está protegida por los descendientes de isildur, sino por los senescales.

El gran visir Kara Mustafá comanda el ejército otomano. Su señor, el sultán Mehmet, en Constantinopla, aguarda la noticia de la caída de Viena. 

Las fuerzas de Mordor no son dirigidas por Sauron, sino por su mano derecha, el Rey Brujo, señor de los Nazgul.

El asedio durará dos meses. En eso Tolkien abrevió muchísimo, en realidad tomar una ciudad bien amurallada no es algo que pueda hacerse en un par de días. Pero lo que nos importa sucede justo al final, en septiembre, al llegar tropas en auxilio de la ciudad.

El viejo rey Jan Sobieski, de la federación polaco lituana, cumple su palabra al emperador y acude al frente de su ejército y contingentes de diversas naciones. Suman unos 60.000 hombres, frente a los 150.000 de los turcos.

La hueste de Rohan cabalga sin descanso para llegar a Gondor, haciendo honor a la vieja alianza, con el rey Theoden al frente. Por el otro flanco, se acerca Aragorn con unos 15000 hombres del sur y una pequeña fuerza de montaraces. Unos 22000 en total, frente a los 200.000 del ejército de Mordor

Han llegado justo a tiempo, casi en el último momento: Viena está a punto de caer, con su guarnición desfallecida de hambre y el asalto definitivo en marcha. Los hombres de Sobieski han logrado rechazar un contraataque de los sitiadores, y llegan cuando el grueso del ejército otomano se lanza sobre las brechas de la muralla. La infantería polaca, aprovechando que los turcos se han concentrado en el asalto, avanza por un flanco, y arranca la batalla decisiva.

Los rohirrim creen que han llegado demasiado tarde, pero escuchan el canto del gallo y saben que la ciudad aún resiste.


Jan Solevski aparece ante las líneas enemigas a través de un bosquecillo, junto a la caballería pesada polaca: los húsares alados. Le siguen todas las fuerzas montadas de la coalición. Los defensores, desde las murallas, ven llegar el auxilio y aguantan la acometida de los otomanos. El propio rey da la orden y encabeza a sus lanceros: 18000 jinetes galopan directamente contra los sitiadores, la mayor carga de caballería de todos los tiempos.

Los jinetes llegan a los campos de Pelennor y Theoden cabalga hacia la batalla, seguido por 6000 lanzas. 

El ejército Otomano, pese a su superioridad numérica, no puede frenar un ataque tan poderoso. Los húsares alados rompen sus líneas y la hueste montada atraviesa la retaguardia turca como un huracán, mientras su infantería desbarata cualquier intento de cortar su avance.

Con sus tropas centradas en la ciudad, el señor de los Nazgul apenas tiene tiempo de reorganizar sus líneas y los rohirrim las van derrotando separadamente. La llegada de los refuerzos dirigidos por Aragorn decide la batalla, formando el yunque contra el que golpea el martillo de los jinetes.

La derrota otomana es absoluta. Kara Mustafá logra escapar en la confusión, pero sus tropas dejan cerca de 20000 muertos en el campo de batalla, y sufren miles de bajas durante la retirada. El visir será ejecutado como castigo por su fracaso. La Divina Puerta nunca se recuperará: si el asedio supuso el climax de su grandeza, su derrota frente a Viena marca el comienzo de su ocaso. En los siguientes años Serbia y buena parte de la actual Rumania serán recuperadas por los Habsburgo y el imperio otomano retrocederá para no volver

Si el asedio de Minas Tirith es el zenith del poder de Sauron, la carga de Rohan marca el inicio de su fin, que llegará con su caída diez días después. El reino de Gondor es restaurado por Aragorn y recupera su poder sobre las tierras al este. El Señor Oscuro ya no volverá a levantarse.

Por supuesto todo esto es una simple elucubración. Es posible que todo lo que acabáis de leer no sean sino una sucesión de casualidades y que yo esté forzándolas para hilar ambas narraciones. Sin embargo Tolkien era un gran erudito, y sería extraño que nunca hubiera oído hablar del Gran Asedio y Jan Sovieski. La historia de la llegada del viejo rey y su carga al frente de los húsares alados recorrió toda Europa, y la liberación de Viena fue festejada con tañír de campanas, misas y festejos. 

Visualmente ambos eventos son el mismo: una ciudad asediada, a punto de caer ante un enemigo  inmensamente superior, una falange de jinetes dirigida por un anciano lanzándose a la batalla en el último momento, una victoria contra toda esperanza.

Como recuerdo del Asedio, los panaderos de Viena elaboraron un bollo que hoy se consume en todo el mundo, el Croissant, una representación comestible de la Media Luna otomana (croissant significa Creciente)

Tolkien no nos dijo qué elaboraron los panaderos de Minas Tirith para la coronación de Aragorn, pero me gusta pensar que durante esos festejos los hobbitts, reponiéndose de sus heridas, disfrutaron en los desayunos de algún bollo ovalado, con forma de ojo, elaborado en crujiente hojaldre. Y, fieles a la costumbre de los medianos, repetirían e incluso tripitirían, porque aniquilar la Oscuridad es un trabajo agotador, y conviene reponer fuerzas de cara a cualquier viaje, incluidos los de regreso.

Con o sin bollería, este año releeré en algún momento El Señor de los Anillos, y os animo a hacerlo. Si es vuestra primera vez, no hagáis caso a quienes sueltan el tópico de que Tolkien dedicaba demasiado espacio a las descripciones. En su obra no sobra ni una sola palabra, ni un solo diálogo, ni una sola descripción: todo tiene sentido y función y, al igual que en un tapiz, si arrancas un hilo, la urdimbre se deshace.

Y, cuando lleguéis a los campos de Pelennor, no olvidéis que una tarde, hace siglos, un viejo polaco desenvainó su espada y emprendió esa misma cabalgada, sin ser consciente de que él y los suyos galopaban directamente hacia la leyenda.

* Puede ser otra casualidad, pero Saruman tiene un papel parecido al de Luis XIV

domingo, 3 de enero de 2021

ANTE LA DUDA, ASIMOV


Hace 102 años nació el que, para mí, es el mejor autor de la Ciencia Ficción de la postguerra, mucho más interesante que Clarke o Heinlein. Probablemente un pelín más egocéntrico que sus dos compañeros, también. Decían que Asimov llevaba siempre consigo una carretilla con la Enciclopedia Británica y a la que te descuidabas te sacaba el volumen de la A para mostrar la entrada referida a su persona.

Por supuesto, como la mayoría de autores, Isaac Patillas Asimov alcanza un periodo de madurez y perfección, y a partir de ahí decae, por esa manía que tienen los escritores de no morirse tras publicar su obra maestra* y luego empeñarse en querer seguir comiendo caliente todos los días. 

En su caso creo que podemos marcar el inicio de su declive en Los Límites de la Fundación, publicada en el año 82, que bien podría haberse llamado Los Límites de Asimov. A partir de ese título toda su obra posterior es un ejercicio de fagocitosis, revisando y enmendando (en demasiadas ocasiones para mal) sus obras anteriores, a fin de estructurarlas en un todo homogéneo. Algo que, desde mi punto de vista, tenía tan poco sentido como si Ursula Le Guin intentara escribir una novela vinculando Las Tumbas de Atuan con La mano Izquierda de la oscuridad.

Quién tuvo, retuvo. Y en esa producción final hay momentos de gran brillantez, empezando por la Ley Cero y sus consecuencias, que todo el mundo olvida mencionar cuando comentan, embelesados, que Asimov predijo las tres leyes de la Robótica. Dicho sea de paso, los autores de ciencia ficción no predicen nada, proponen ideas, y esas ideas hablan más del presente que del futuro.

El monotema de las Tres Leyes cada vez que hay algún aniversario me lleva a pensar que los redactores de noticias no han leído a Asimov. Porque si se trata de predecir lo lógico sería hablar de su otro gran concepto, mucho más revolucionario que slo robots positrónicos: la Psicohistoria.

Para quienes no conozcan la trilogía** de La Fundación, Hari Seldon es el creador de esa disciplina que utiliza las herramientas estadísticas para predecir el devenir de la sociedad de acuerdo a un cálculo de probabilidades. Es decir, un psicohistoriador no afirmará que tal o cual político ganará unas elecciones, pero sí calculará las probabilidades de que un sistema de gobierno centralizado dé paso a uno de autoridad dispersa si se dan las adecuadas variantes económicas. Hari Seldon lleva esa formulación a su extremo en Fundación tras comprender que  el Imperio Galáctico, que ha alcanzado el Zenith de su poder, colapsará en un tiempo asombrosamente breve. 

En los sucesivos relatos, vemos como las previsiones de Seldon se cumplen, a medida que progresa una nueva sociedad en las áreas limítrofes del Imperio. En el segundo asistimos al caos que se adueña de la Fundación ante la aparición de El mulo, un mutante todopoderoso, que altera los acontecimientos de forma no predecible, porque los cálculos probabilísticos hablan de tendencias, no de individuos.

(Por poner un ejemplo real: la guerra de 1939 es una consecuencia de la Paz de Versalles y la crisis del 29, es decir, que ese conflicto estalla por una serie de condicionantes económicos y sociales. Lo que no es predecible es el ascenso al poder de un egomaniaco homicida decidido a llevar a cabo un exterminio racial que no responde a ningún criterio económico racional y que declara la guerra a todo el planeta a la vez. La tendencia hacia un conflicto armado es previsible, el Holocausto no)

El tercer volumen de la saga muestra los esfuerzos de de los psicohistoriadores para impedir que se extienda una visión providencialista*** de la Historia que produzca un completo inmovilismo socioeconómico. Un cierre magnífico que en su momento me hizo casi gritar y aplaudir.

Lo más interesante de toda la saga es, por supuesto, el propio concepto de la Psicohistoria, ya que es una extrapolación directa del materialismo histórico de Marx. Quizás por eso esta obra no ha atraído la atención mediática de sus otros trabajos: los relatos de robots hablan de problemas individuales con soluciones individuales, algo muy en la línea del pensamiento liberal estadounidense, donde el individuo y su Voluntad es la base de todo (si eres pobre es porque no te esfuerzas lo suficiente, un pensamiento que suelen esgrimir los que no han tenido que esforzarse jamás porque ya partían con suficiente ventaja sobre los demás)

Es posible que esa fuera la razón por la que Asimov intentó unir sus dos grandes sagas, a fin de que la visión individualista de Yo Robot se fundiera en el concepto de inevitabilidad histórica de las Fundaciones (ya se anticipaba algo así en El Conflicto Evitable) Por desgracia esa trabazón no fue bien ejecutada y la aventura personalista sigue primando sobre la psicohistoria.

Pero hay otro elemento que, personalmente, me llena de un secreto placer cuando releo la Trilogía de la Fundación y casi me lleva a perdonar al maestro la creación de Arkady Darell, la niña más asesinable de la Galaxia. Y es que Asimov sumó en esa obra sus dos grandes pasiones: la ciencia ficción y la Historia, con mayusculas.

Es muy evidente para cualquier lector que la historia de la caída del imperio galáctico y el crecimiento de la Fundación es una novelización de la caída del imperio Romano y el transcurso de la Edad media, hacia el renacimiento. Lo que no es tan evidente es que Fundación e Imperio, en su primera parte, es una dramatización del intento suicida del emperador Justiniano de reunificar de nuevo el Imperio de Oriente y el de occidente, de la mano de su general, el gran Belisario.

Y es que Asimov era un enamorado de la Historia en general, pero sobre todo de Bizancio.

Sus títulos históricos son, por supuesto, muy recomendables. El maestro siempre fue un excelente divulgador y su trabajo sobre Egipto, Canaan, Roma, Grecia, la formación de las naciones Europeas o Estados Unidos es ameno y muy informativo, una vez asumes algunas de sus peculiaridades, como que lo que en Esparta le parece prueba de necedad y torpeza en Roma le parece el culmen de todas las virtudes.

Pero su obra maestra, El Imperio Olvidado, está a otro nivel.

En ese magnífico texto, Asimov, lejos de limitarse a repasar nombres y fechas, plantea y defiende una hipótesis radical: que el Imperio de Oriente, lejos de ser una nota a pie de página, una anomalía decadente y sin futuro, fue la clave para el surgimiento de la Edad Media y las modernas naciones. Manteniendo viva la llama de Roma, actuando como el escudo que protegió Occidente cuando más debilitado estaba, y preservando el saber y la cultura clásicos mientras tomaba forma una nueva sociedad. Para el Maestro el destino de Bizancio fue inevitable, pero no infructuoso, y su libro es a la vez homenaje y reivindicación de una civilización que los historiadores occidentales han dejado de lado, igual que los reinos medievales dieron la espalda a la vieja Constantinopla abandonándola a sus suerte.

Por todo ello, creo que las Fundaciones (insisto, las tres Fundaciones) y El imperio Olvidado son las obras más importantes de Asimov. Sin desmerecer en lo más mínimo al resto de su obra de madurez. Los Propios Dioses, El FIn de la Eternidad, Bóvedas de Acero, Yo Robot, El Hombre Bicentenario, los cuentos de Los Viudos Negros, sus obras divulgativas... cualquiera de esos títulos merecen ser revisitados, o visitados si es que tenéis la suerte de no haber leído nunca al Maestro y podéis descubrirle ahora, pero las otras son pura ambrosía.

Así que ya lo sabéis. Si tenéis una tarde libre por delante y no sabéis en que emplearla, Asimov es una muy buena opción.

Y si vuestra Roomba está haciendo algo raro, como pasear un gato, no penséis que se está saltando alguna de las Tres Leyes. Puede que esté siguiendo el imperativo mayor de la Ley Cero, y favoreciendo a la Humanidad de formas que no podéis entender.

* Quedaría muy emotivo que tras declarar, he llegado a la cima, el escritor fuera conducido a la boca de un volcan en angarillas adornadas por flores. portadas por los principales críticos literarios mientras sus lectores , en procesión, entonan cánticos de alabanza. Por alguna razón no sé de ningún autor que haya solicitado tan magno honor, salvo tal vez Pérez Reverte****

** Habrá otras novelas en la saga, pero para mí la Fundación es como Asterix, lo que viene después de Bélgica no es Asterix, va de un galo que se le parece.

*** El peligro del providencialismo se expone también en la magnífica novela El Fin de la Eternidad, en la que una sociedad, la Eternidad, vela por el bien de la Humanidad, impidiendo así todo progreso real.

**** Y Reverte lo haría para lanzarse al volcán haciendo piruetas y enfrentarse a la lava a golpes de polla, saliendo luego incólume para desesperación de Soto Ivars y Julián Marías, que verían una vez más frustradas sus esperanzas de ocupar su sitial.

miércoles, 30 de diciembre de 2020

RECAPITULANDO pero sólo lo bueno


Termina por fin este año que nos ha dejado del revés y, bueno, creo que a modo de catarsis estaría bien hacer un repaso a los momentos buenos que he vivido. Que han estado ahí y me han dado fuerzas para seguir caminando.

No están todos los que son, ni están en orden cronológico, ni alfabético. Pero cada uno de ellos me ha dejado el corazón y las manos calientes, la sonrisa en la boca y, en ocasiones, los ojos brillando para bien.

La mayoría, como no podía ser de otro modo, no tienen tanto que ver con el qué, sino con el quién (y hoy no voy a poner iniciales, así que espero que nadie se sonroje ni se avergüence)

Como esa breve escapada que hicimos Marisol y yo a respirar olas y bufones, y a intentar que Blue no se metiera en los bufones.

O ese atardecer en una playa del Sur junto a Marisa, en silencio, porque hay momentos que no necesitan palabras.

Mis dos amores, las dos empiezan por Mar, las dos junto al mar (y el mar siempre es uno, lo de ponerle nombres es cosa nuestra y al agua le da lo mismo)

Un desayuno con Elisa a base de conversación, risas y ¿porridge? con la consistencia del uranio, que nos esperaban 15 km campo a través. Y las cervezas de después.

Nuestra hija y Susana tendiéndome una emboscada en Zoom para emocionarme y ponerme colorado el día de mi cumpleaños, y Cova riéndose de que fuera yo el colorado. Y Blue, en brazos de Marisol, preguntándose quién le decía cosas.

Un cumpleaños celebrado en vivo meses más tarde, y el instante Regalo Sorpresa más impactante EVER de la mano de Diana.

Flipando con los dibujos de Marisa.

Nuestro hijo Diego viendo enmarcado su retrato, y perdonándome con una sonrisa lo mucho que tardé en terminarlo.

Escuchar a las aves por las mañanas.

Vimes y yo dedicando una mañana a limpiar y ordenar. Hay tareas que se hacen mucho mejor cuando son por afecto.

Dinosaurios y otros animalillos.

Primera cita con Artizar. Menudos nervios que llevábamos. Y menuda noche.

Segunda conversación con Sam. Y todo lo que ha surgido a raíz de ahí.

Seta y Loreto patinando sobre hielo como dos campeonas.

Sesión de Shiatsu con Eva tras la cuarentena. Sintiendo la piel tan intensamente que acabamos como drogados. Y sincerarnos.

Y la tarde, poco después, peloteando en el Retiro.


Limpiarle el culo a Blue en una fuente antes de irnos Marisol y yo con él hacia la Plaza de Oriente.

Pedro informándome de cómo están su familia y él mismo.

Tarde-noche de risas y canciones en el Dinosaurio con Silvia y Laura.

Al cine con Diego, a ver JoJo Rabbit. Y de vuelta a casa comentando la peli, asombrados de lo que habíamos visto

Zafarrancho de pintura en casa.

Largas conversaciones con Raquel, hablando de mil cosas dispares.

Seta en su entrenamiento de portera haciendo un paradón y su madre y yo ovacionando. Y comerme las ganas de abrazarlas a ambas, ya habrá momento para ello.

Un audio de Victoria, hace apenas unos días 

Evi me presenta a sus Chan en un video.

La gatinieta haciendo la croqueta delante de mí y soltando miaus lastimeros, cada vez más apagados, para hacerme ver lo famélica que estaba, casi a punto de perecer de inanición. Qué buena actriz.

Pistachos.

Lagartos de Gila, hemipenes, y ya tenemos a una veterinaria colegiada. Y si pienso en estos últimos cinco años me voy a echar a llorar.

Diego diciéndome, tras recibir la nota de un examen, "meh... un ocho"

Noche Nowhere en el Retiro, con Alvar y María. La siguiente en Vallecas.

La caja con los ejemplares de mi cuarto libro. Y el olor del primero al abrirlo y enterrar la cara en él.

Mi ejemplar perdido del vol. 4 de The Dark Knight, apareciendo tras dos años en la limpieza de la biblioteca.

Susana con un palestino al cuello. Quién te ha visto y quién te ve. Y qué guapa estás, jodía.

La tarjeta de Marisa por mi cumple.

Una semana en el pueblo, con mi madre, tras meses de angustia.

Conversación con Sole mientras me lleva al pueblo.

Abrazar a mi prima Teresa y recordarnos ese Te Quiero.

Grabar Mi Familia y Otros Animales. Poniendo voces, OF COURSE.

El tebeo de la cuarentena de Laurielle.

Leticia dándome las gracias cuando vio el retrato de su abuela. Su gatita cebándose en mi brazo con sus uñitas como cuchillas.

Una comida en el Dino, y Ramón y Ana apareciendo sin esperarlo. Y Blue flipando y saltando.

Los Haikus de Eugenia y nuestra satisfacción al coger aire, aclarar la garganta y declamar, saboreando cada sílaba TE LO DIJE. Y no ha sido el único TE LO DIJE.

Preparar la primera imagen del Extra de criaturas prehistóricas y pensar VA A SALIR BIEN.

Una carrera junto a Carmen, ambos con mascarilla. Spoiler, se corre mal con mascarilla, sobre todo si te ríes mucho.

Loreto me manda un audio y me deja sonrijado. Y me pregunta por Seta. Y Seta me pregunta por Loreto. Y yo
💓💓💓
....

Y no, no ha sido un buen año. Y ojalá poder retroceder 12 meses en el tiempo y estar preparados para lo que se nos vino encima, pero no pienso dedicar mi tiempo a rememorar los momentos más difíciles salvo para recordar que no nos hemos quedado atrapados en ellos. 

Dentro de doce meses, seguro, tendré nuevos recuerdos bellos. Y los compartiré con vosotras. Y probablemente seréis parte de ellos.

Gracias por todos esos momentos

sábado, 12 de diciembre de 2020

EN NOMBRE DE FELISA


Poco antes de las  primeras elecciones generales, las de 1977, una familia del pueblo fue a hablar con mi padre. Le dijeron, Josela, esto lo hablaríamos con tu padre, pero ya no está entre nosotros y no sabemos qué hacer, por eso queremos consultarte.

Aclaración, durante la guerra civil mi abuelo, militar del bando sublevado, impidió que hubiera paseillos y venganzas cuando el frente llegó a su pueblo. Medio pueblo le debía literalmente la vida. Eso le dio una ¿autoridad moral? El caso es que la gente le consultaba las cosas.

Tras la muerte de mi abuelo, mi padre, que era el pequeño de 7 hermanos, heredó esa autoridad.

Mi padre tenía el Don: La gente se sentía bien hablando con él.  Sentían que podían confiar en él.

Hasta donde sé, nunca se sintieron defraudados.

Bien, pues mi padre les preguntó que qué sucedía, qué problema tenían.

Resulta que estaban alarmados porque su madre, a quien llamaré Felisa, les había dicho que iba a votar a los comunistas.

Era el año 77. Nadie sabía qué iba a pasar. Supongo que se asustaron.

Mi padre les dijo, vale, va a votar a los comunistas ¿y eso que más os da?

Mi padre era un hombre de derechas, y militar, y hubiera sentido náuseas de haber llegado a ver los comentarios de los mierdosos con galones que salieron hace unas semanas pidiendo un golpe de estado.

Le insistieron, por favor, si tú pudieras hablar con ella. Y él , pero ¿qué voy a hablar con ella? Es su derecho y es mayorcita para saber lo que quiere.

Pero al final, por lo mucho que insistieron, y para tranquilizarles, fue a hablar con Felisa.

Y allá que fue. Y, por lo que me contó, la conversación fue más o menos así. 

_ Felisa, perdone que la moleste, es que sus hijos me han insistido en que venga a hablar con usted, porque va a votar al partido comunista, y bueno, que estoy aquí por no decirles que no, pero que sepa usted que no veo cual es el problema, que es usted mayor y si va a votarles es su decisión y ya les he dicho ni ellos ni yo tenemos nada que decir.

_ Ay, hijo, si es que están muy pesados, no te preocupes, ya se les pasará.

_ Pues nada, les dice que ya hemos hablado y así no insistirán.

Pero antes de irse, le dijo...

_ Por curiosidad, Felisa, sé que no es asunto mío pero ¿me podría decir porqué va a votar usted al PCE?

_ Claro, hijo, no pasa nada. Voy a votarles porque quieren traer el aborto.

_ Y a usted ¿eso qué más le da? 

Felisa tenia unos 75 años

_ A mí me da igual, pero las jóvenes tienen derecho a disfrutar y vivir su vida.

Cuando mi padre me contó esta historia, me hizo gracia. Luego sentí afecto, y ternura.

Felisa no quería votar por ella. Quería hacerlo por las que vinieran detrás. 

Si Felisa estuviera hoy viva, mandaría un abrazo gigante y lleno de amor a las mujeres de Argentina. Pero ya no está con nosotros, así que, si me lo permitís, lo hare yo:

Buena suerte, amigas. Y cuidaos y quereos muchísimo.

En nombre de Felisa. Y de todas las Felisas


jueves, 3 de diciembre de 2020

DORAEMON NECESITA UN ABRAZO (o una eutanasia, para que no sufra más)


No recuerdo muy bien porqué, hace unas semanas volvió a hablarse de Doraemon en tuiter. O al menos en la diminuta fracción de tuiter por la que me muevo.

Como padre ya talludito, tuve que comerme años y años de ese anime, con el agravante de que a nuestro hijo le encantaban los largometrajes del personaje, que son, por increíble que parezca, unas mil veces peores que la serie. Así que me considero dotado de la suficiente autoridad para hacer esta afirmación:

LA VIDA DE DORAEMON ES UNA PESADILLA

La mayor parte de quienes leáis esto conocéis más o menos la línea argumental. Doraemon es un gatobot venido del futuro a casa de la familia Nobi, enviado al pasado por los tataranietos del protagonista, Nobita. Resulta que la vida de esos señores del futuro es una mierrrrrrrrrrrda, y descubren que todo viene de que su tatarabuelo era un cretino integral, tonto, vago y torpe, y la cagó tanto en su vida que sus descendientes aún pagan las consecuencias. Entonces, al encontrarse en un vertedero un gatobot cósmico desechado, se les ocurre un plan: repararlo y enviarlo al pasado con la misión de conseguir que el inútil de Nobita se convierta en un hombre trabajador y decente y así la familia sea próspera y todos vivan en la abundancia y la felicidad. 

La serie discurre más o menos siempre por estos rieles: en cada capítulo, Nobita descubre que su amigo Suneo (el hijo de los ricos del pueblo) tiene un juguete nuevo y carísimo, o Gigante (el matón del colegio) le pega, o el profesor le pone malas notas, o hay un examen, o Shizuka (su vecina) de la cual está enamorado, se ha enfadado con él. Entonces Doraemon se saca de su bolsillo interdimensional (que es algo así como el coño la Bernarda pero en cósmico) algún invento absurdo (por ejemplo, un destornillador) con un nombre de perogrullo (ésto es.... EL DESTORNILLADOR DE TORNILLOS) y en un principio el invento hace que Nobita se convierta en el chico más popular de la escuela o pueda pegar a Gigante o que Shizuka le mire con ojos admirados, pero como es un tuercebotas al final la caga y se lleva una paliza/reprimenda/castigo. 

Vale, me diréis, es cierto que el trabajo de Doraemon es duro, o sea, tiene que hacer que semejante tontolhaba se convierta en un adulto funcional. Pero bueno, no es para tanto ¿no? Doraemon tiene recursos para ello. Y os estáis equivocando, porque su misión no es exactamente esa. Y eso se debe a que no conocéis el inicio de la serie.

Resulta que Doraemon, sobre todo, debe conseguir que Nobita se case con Shizuka. De hecho se menciona varias veces en la serie que eso sucederá en el futuro, luego parece que el trabajo de Doraemon es evitar Nobita estropee algo que tiene que pasar para que sus tataranietos existan. PUES NO ES ASÍ.

Nobita, en el futuro, no se casó con Shizuka, sino con Jaiko, la hermana de Gigante. Pero como la familia de Jaiko es pobre y ella no es muy atractiva, los tataranietos se han dicho, que se case con Shizuka, que es guapa y tiene pasta, y así todo será perfecto y nosotros seremos guapos y ricos. Y es cuando comprendes porqué Doraemon tiene por delante una tarea imposible: nunca logrará que Nobita sea un hombre de pro, porque su estupidez se debe a taras genéticas graves y hederitarias. Y la prueba es que sus tataranietos son EXACTAMENTE IGUAL DE CRETINOS QUE SU TATARABUELO.

Pero vamos a ver, mamelucos, tontos de la baba, peinaovejas, SI VUESTRO TATARABUELO NO SE CASA CON VUESTRA TATARABUELA VOSOTROS NO VAIS A NACER. Si el plan era ser borrados de la existencia, PEGAOS UN TIRO Y DEJAD EN PAZ AL POBRE DORAEMON.

¿Pensáis que exagero con lo de la genética?  Nobita es un vago de siete suelas, pero sus descendientes han tenido cuatro, CUATRO generaciones para prosperar, y esos pudrecolchones no se plantean, vamos a esforzarnos para intentar encontrar un trabajo decente, o educar mejor a nuestros hijos, no, sólo quieren que su tatarabuelo haga pasta para heredarla, y que su tatarabuela sea guapa para serlo ellos porque los descendientes de Shizuka son muy guapos.

La misión de Doraemon es perpetuar una estirpe de subhumanos. Peor aún, una ralea de miserables, porque no sólo se trata de arreglarle la vida a Nobita, ADEMÁS HAY QUE JODÉRSELA A SHIZUKA. 

En el futuro, Shizuka, que se pasa el día aguantando el acoso de Nobita, acaba casándose con Dekigushu, el chaval más brillante, decente, educado, limpio y guapo de la ciudad (y el único que no abusa de Nobita), para vivir una vida próspera y llena de felicidad. Y ESOS GANAPANES QUIEREN QUE SE LA FOLLE EL BABOSO DE NOBITA. Pero ¿Qué os ha hecho la pobre chica?

Hay quien acusa a Shizuka de ser una calientapollas, porque se pasa el día bañándose mientras Nobita (y en ocasiones alguno de los otros dos innormales) la espía por la ventana del baño. A eso debo decir que A: el depravado es Nobita, ella no sale a bañarse a la calle, lo hace en su casa y B:dado que probablemente ese montón de escapaos del cotolengo deben cubrirla de salivillas cada vez que le dirijan la palabra es normal que la pobre se pase el día en remojo. Y seguramente se dará con un guante de crin para dejar de sentirse sucia, teniendo en cuenta como la mira ese voyeur pajillero y preadolescente que seguro que le roba las bragas de la cesta de la colada para olisquearlas.

Volviendo al tema genético, el problema viene de antiguo, ya que en diversas ocasiones Doraemon viaja al pasado, donde podemos ver que el padre de Nobita era, de niño, igual de retrobobo que su hijo, y en su vida como adulto es un pobre pringado del que abusa todo el mundo. 

Si me apuráis, es posible que todo se deba a un exceso de matrimonios consanguíneos en la región. Los habitantes de esa ciudad llevan demasiado tiempo follisqueando entre primos hermanos y eso, lógicamente, ha hecho que se multipliquen las taras. Los padres de Nobita tienen un aire de familia muy intenso (ella no parece idiota, probablemente las taras estén asociadas al cromosoma Y)  y ahí tenemos a Suneo, cuyos progenitores claramente tuvieron que pedir dispensa papal para casarse (o dispensa imperial, si era HiroHito quien gestionaba eso en los 60)

También es posible que el problema sea algún depósito de residuos tóxicos que ha vertido al agua potable, porque si no no se explica porqué todos se sorprenden cuando Nobita resulta tener increíbles aptitudes deportivas, o saca unas notazas increíbles, o se vuelve un consumado artista, y de pronto sufren una desilusión porque era cosa de Doraemon. A ver, turba de meningíticos TIENE UN GATO CÓSMICO, LO SABÉIS DE SOBRA ¿DE QUÉ FLIPÁIS?

He dicho que la madre de Nobita parece algo más espabilada que su marido e hijo, pero no lo es tanto. O sea, señora, tiene usted un gato cósmico todopoderoso en casa ¿Y NUNCA LE HA SACADO PROVECHO? Que no digo la dominación mundial, pero sólo patentando el gorrocóptero podría usted vivir nadando en una piscina de yenes el resto de sus días. A eso la serie argumenta, es que Doraemon no debe alterar el pasado.

Is qui diriimin ni dibi iltirir il pisidi

Será que joderle la vida a Shizuka no es cambiar el pasado.

En fin, poco más puedo decir. Siempre se ha dicho que hay un capítulo final nunca emitido en el que te explican que todo es una alucinación, que Nobita está en coma y todo sucede en su cabeza. Y la gente dice, qué mierda de final. Pero a mí me parece un final coherente. Lo que pasa es que no han explicado el resto del capítulo, que empezó como siempre, con Nobita entrando llorando a su habitación...

_ ¡Doraaaaaaaaaaaaaemon, soy muy desgraciado! ¡la madre de Shizuka ha puesto un candado reforzado en su casa y ya no puedo entrar a robarle bragas! ¡HAZ ALGO!
_
(suspira profundamente) De acuerdo, a ver si lo tengo por aquí... (hurga en el bolsillo)... éste eeees.... ¡EL BATE DE BEISBOL!
_ ¿Y eso solucionará mi problema?
_ NO: SOLUCIONARÁ EL MÍO
(imagen de la fachada de casa de los Nobi) (se oyen gritos y golpes) (la sangre salpica la ventana por dentro)

Y, como de acuerdo a las leyes de Asimov, Doraemon no puede matar* a Nobita, pero lo ha dejado en coma, TODO ACABA BIEN:  Shizuka se libra de su acosador, Jaiko podrá vivir una vida plena como exitosa dibujante de manga** y Doraemon podrá disfrutar lo que le quede de existencia dándose a las drogas, la fiesta y los dorayakis, sabiendo que ha librado a la humanidad de una puta plaga y el futuro será mejor con los genes de Nobita fuera de la ecuación.

JAPI END



* La Primera Ley dice que un robot no puede consentir que un humano sufra daño, pero como Nobita, de puro idiota, sólo es vagamente humano, el uso creativo de los bates de beisbol cae en un vacío legal.

** Su talento como dibujante se menciona en varias ocasiones, luego si no destacó debió ser porque Nobita logró hundirle la autoestima y nunca se atrevió a mandar su trabajo a las editoriales.

miércoles, 25 de noviembre de 2020

DIARIOS DEL PERRO Y DEL GATO


Demasiado tiempo sin escribir, me temo. Tres meses sin pasarme por Episcophagus, lo que supone el periodo más largo que he pasado sin actualizar desde que empecé este viaje.

Ya supondréis que la razón tiene que ver con la situación que nos rodea. En estos meses, en los que casi cada mañana nos levantábamos con noticias cambiantes, normas absurdas reemplazando a normas aún más absurdas, declaraciones surrealistas y, en resumen, incertidumbre, me ha costado mucho mantener el ánimo para todo lo que no fuera mantenerme en marcha en el día a día, y no me quedaban cucharas para dedicarlas a escribir.

Pero ahora que tengo que ponerme a teclear sí o sí, porque he empezado a redactar el que será el cuarto volumen de Detrás del Mito...

Compraaaad, compraaaad mis hermoooosos jabalíiiies

... (perdón por el espacio publicitario, pero entiendan que tengo que comer todos los días) espero poder dedicar un poco de tiempo a atender la bitácora.

Tengo en cartera algunas entradas para publicar de aquí a fin de año, pero esta noche me apetece hacer un poco de arqueología. Hace ya unos cuantos años, me encontré un texto en la red, bastante divertido, que retrataba el modo de ser de nuestros amigos peludines más queridos, y me animé a traducirlo (el original era inglés) y adaptarlo. El caso es que pensé que lo había perdido cuando, en una rotura de disco duro, descubrí que había sacado copias de seguridad de mi trabajo pero no de todos mis archivos personales. Sin embargo, hace una semana encontré el texto más o menos completo haciendo una limpieza de viejos archivos y no me resisto a dar voz, en esta su (no muy) santa bitácora, a nuestros cuadrúpedos más familiares.

Con todos ustedes, los diarios.

DIARIO DEL PERRO

8:00 ¡Mi comedero está lleno! ¡LO MEJOR DEL MUNDO! ¡GUAU GUAU!
9:30 ¡subimos al coche! ¡LO MEJOR DEL MUNDO! ¡GUAU GUAU! 
9:40 ¡correr por el parque! ¡LO MEJOR DEL MUNDO! ¡GUAU GUAU!
10:00 ¡beber de la fuente! ¡LO MEJOR DEL MUNDO! ¡GUAU,GUAU! 
10:30 ¡juguete con pito! ¡LO MEJOR DEL MUNDO! ¡GUAU GUAU! 
12:30 ¡galletas de hueso! ¡LO MEJOR DEL MUNDO! ¡GUAU GUAU! 
13:00 ¡paseo por la acera! ¡LO MEJOR DEL MUNDO! ¡GUAU GUAU! 
15:00 ¡perseguir mi cola! ¡LO MEJOR DEL MUNDO! ¡GUAU GUAU! 
17:00 ¡la merienda! ¡LO MEJOR DEL MUNDO! ¡GUAU GUAU! 
19:00 ¡me lanzan la pelota! ¡LO MEJOR DEL MUNDO! ¡GUAU GUAU! 
20:00 ¡en el sofa! ¡LO MEJOR DEL MUNDO! ¡GUAU GUAU! 
23:00 ¡mi mantita! ¡LO MEJOR DEL MUNDO! ¡GUAU GUAzzzzzzzzzzz

DIARIO DEL GATO

Día 983 de mi cautiverio. Mis secuestradores continúan atormentándome con ese atroz objeto danzarín y amenazante que intento apartar de mí a zarpazos. Luego se sientan a comer carne fresca mientras que a mí me echan esa bazofia que sólo puede describirse como excrementos secos y apelotillados. Les he dejado muy claro lo que pienso de esa asquerosidad pero al final he comido algo, necesito conservar mis fuerzas por si, de repente, hay una oportunidad.

Mi sueño de alcanzar la libertad es lo único que me mantiene cuerdo. Procuro mostrarles que mi espíritu de resistencia sigue intacto, vomitando aparatosamente en la alfombra. Hoy, además, he descuartizado un ratón y he arrojado su cuerpo sangrante, aún palpitante, a sus pies, para que el temor atenace sus corazones. Sin embargo, sólo han hecho comentarios condescendientes como "buen gatito" mientras palmeaban mi cabeza ¡MALDITOS BASTARDOS!

Ha habido una especie de reunión esta noche. Me encerraron en una habitación mientras otros humanos entraban en la casa, pero pude escuchar parte de la conversación. Al parecer algunos sufren algo denominado "alergia". Debo intentar averiguar todo lo posible al respecto, tal vez ahí esté la ventaja que llevo esperando tanto tiempo

Hoy casi logré eliminar al que había quedado de guardia: me enredé en sus pies y estuve a punto de hacerle caer escaleras abajo. Por desgracia fracasé, y sufrí represalias con el periódico enrollado. Es igual, cuando me recupere, lo volveré a intentar, pero esta vez esperaré a que las luces estén apagadas.

El perro recibe privilegios especiales: le dejan salir al jardín, sin vigilancia, y vuelve voluntariamente: su espíritu se ha quebrado. Siento lástima por él, con esa mirada vacía y algo babeante. Claro que nunca fue muy inteligente. 

¡Maldito hijo de...! ¡EL AGAPORNIS ES UN INFORMANTE! Les habla regularmente en una especie de código y ellos le recompensan con semillas y hojas de lechuga! ahora entiendo porqué mis anteriores intentos de fuga han sido frustrados con tanta facilidad, ese membrillo debe haber estado avisándoles de mis preparativos.

Han tomado medidas para protegerle. Le han puesto en custodia, en una celda colgada del techo, donde está a salvo de mis ataques...

... por ahora.

domingo, 23 de agosto de 2020

OHANA



En alguna ocasión he mencionado películas en este blog. Hoy quiero hablaros de una de mis favoritas. Y, probablemente, la película más importante que ha producido Disney en lo que va de siglo

Jose, somos la familia de Lilo y Stich.

No voy a comentar la magnífica ambientación, la animación impecable, la excelente banda sonora ni el soberbio guión de Lilo y Stich. Cualquiera que la haya visto sabe que es un trabajo perfecto, a la altura de las mejores películas de la era clásica del estudio. Lo que quiero mostraros es lo que de verdad importa en los escasos 85 minutos que dura esta obra maestra.

85 minutos. Parece que nadie es capaz de hacer una buena historia si no cuenta con una trilogía de películas de 150 minutos, 210 en la edición ampliada. Por eso, entre otras muchas cosas, me parece una obra maestra. Todo tiene un sentido narrativo, no hay escenas de relleno ni tiempos muertos.

Vamos al meollo. Hay una niña. Una niña de unos 6, tal vez 7 años. Vive con su hermana mayor, Nani, que tendrá 18 o 19. Son lo que queda de una familia. Sus padres murieron, ellas viven en los restos de una casa que se cae a trozos, sólo se tienen la una a la otra y son víctimas del racismo, el clasismo y la pobreza. Lo que viene a ser lo mismo.

¿Racismo en Lilo y Stich? Sí. Muchísimo racismo. No hablo del que se expresa directamente con Stich, que es considerado poco menos que una alimaña por sus perseguidores, ya que es un híbrido (el cap. Gantu le llama Abominación). Pero está el otro racismo, el eurocéntrico.

Lilo es nativa, y en las Hawaii ser nativo significa ser un ciudadano de segunda en tu propia tierra. Las otras niñas del grupo de baile se burlan de ella, la insultan y le hacen el vacío instigadas por Mertle, una niña rica, picajosa y blanca*. Es la que manda, así que Lilo (que además de nativa es pobre y huérfana) no tiene amigas. Ni siquiera tiene una muñeca de marca, sino una hecha por ella misma, Scrump, a la que abraza cuando se siente sola. Que es casi siempre.



Y clasismo. Las no amigas de Lilo van por la isla a su aire, y nadie piensa que sus padres sean malos padres. Pero Nani y Lilo son pobres, así que siempre están bajo la lupa: si eres pobre, más te vale no cometer el más mínimo error.

No tenemos muchos juguetes

Lilo casi siempre está sola. Nani apenas tiene tiempo para estar con ella porque se mata a trabajar en puestos precarios, ya que ese es el tipo de puesto de trabajo de los nativos. Como su amigo David, que tiene trabajo de... nativo: baila para entretener a los turistas blancos, como el hombre paliducho y de cuello requemado que les ve pasar una y otra vez sin mirarlos. David sólo está un poco mejor que Nani (más animado, menos cansado) porque no tiene una niña a su cargo.

Nani intenta ser madre, hermana y amiga, pero no le llegan las fuerzas, y vive aterrorizada con la idea de que la separen de Lilo. Hasta el punto de que han ensayado qué debe decir Lilo si alguien la pregunta por su día a día. Una escena muy graciosa pero que nos muestra una realidad muy cruda: su familia pende de un hilo muy fino. Y la necesita, necesita desesperadamente seguir con su hermanita. 

Si quieres, puedes irte, pero no te olvidaré. Yo me acuerdo de todos los que se van

Lilo está llena de dolor, lo vemos cuando se tumba en el suelo a escuchar música, o cuando tras unas noches le habla a Stich de su familia. Porque es muy consciente de que la gente que ama acaba desapareciendo, y lo único que puede hacer, lo que la ayuda a seguir adelante, es recordarles. Recordar sus rostros, sus nombres, para que no desaparezcan del todo. Por eso empatiza de esa forma con Stich, porque intuye que ese extraño perrito está incluso más solo que ella, y ella conoce muy bien la soledad

¿Qué les pasó a tus padres? Por las noches te oigo llorar... sé que por eso rompes cosas, y me empujas...

Dolor, pobreza, racismo, soledad... Lilo y Stich no habla de extraterrestres, ni de persecuciones, aunque haya extraterrestres y persecuciones. Habla de lo difícil que es seguir respirando cada día cuando te lo niegan todo, y de lo que significa ser familia. 

La familia no son lazos de sangre. Bueno, sí, lo son**, pero en muchas ocasiones se quedan en eso, y en demasiadas ocasiones esos lazos de sangre excusan cualquier cosa, desde la indiferencia y el abandono hasta el maltrato y los abusos. Pero familia es además la gente que nos importa, y a quien importamos: los que intentaríamos poner a salvo a cualquier precio ante una catástrofe, porque son quienes dan forma y sentido a nuestras vidas.

Al final de la historia  Lilo, Nani, Stich, David, Jumba y Pleakie son una familia. Una familia pequeña y rota, hecha de gente rota, que se cuida y cura sus heridas juntos. Y lo son porque, llegado el momento decisivo (la desaparición de Lilo, secuestrada por Gantu) toman la decisión correcta: darlo TODO en vez de huir o mirar para otro lado. Y eso es lo único que de verdad cuenta: lo que estás dispuesto a sacrificar por aquellos a quienes amas. Su libertad, en el caso de Stich, que acepta la prisión sin luchar porque por fin tiene algo real por lo que hacerlo.

Ohana significa familia, familia significa no te abandonaré, no te olvidaré.

No sé si nosotros somos la familia de Lilo y Stich. Sé que cuando S nos lo dijo casi me eché a llorar, porque no podría habernos dicho algo más bello.

Vosotros sabéis quienes sois. No necesito repetir vuestros nombres: sois mi familia, la de sangre y la elegida, que para mí es lo mismo.

Y os amo

* "Me ha mordido, me tendrán que vacunar". Para Mertle y los que son como ella, Lilo es también un animal
** Tengo el privilegio de haber crecido en una familia que se quiere y se respeta. Y sé que no es lo habitual, por eso digo que es un privilegio