Mujer iroqués

martes, 5 de noviembre de 2019

MALDITOS MACROBIÓTICOS O porqué le tengo tirria a Rudolf Hess

Ahora que se habla tanto de fachas, debo confesaros que yo tengo un encono personal con Rudolf Hess. Algunos ya sabéis el porqué pero ¡qué leches! Lo voy a explicar para los paseantes.

El señor Hess era un nazi pata negra, un camisa vieja de los que participaron en el putsch de la cervecería. Posteriormente fue secretario de Hitler en prisión, y ahí compiló y mecanografió Mi Lucha. 

Hess, pese a tener esa cara de pardillo, llegó a ser jefe del Partido Nazi tras la subida de Adolf al poder, organizó grandes apoteosis como las olimpiadas de Berlín y, empezada la guerra, se hizo célebre al volar a Escocia para negociar un acuerdo de paz con Gran Bretaña. 

Espoiler: le salió regular. Los ingleses le trincaron, le pusieron a la fresca y, acabada la guerra, le llevaron a Nuremberg para juzgarlo. Una vez allí, su estrategia de defensa consistió en hacerse el loco. 

Literalmente. Cada vez que el juez o el fiscal preguntaban algo él decía ¿mande? y si le insistían respondía no sé quién es ese Hitler de quien me hablan ¿me pueden devolver mi osito de peluche?


No coló, y se tiró el resto de su vida en Spandau, donde diñó hace ya unos años. 

Pues bien, este buen mozo, al igual que muchos gerifaltes nazis, tenía la capacidad intelectual de una avutarda.

Suponiendo que las avutardas fueran gilipollas.

Que no lo son. Dejemos en paz a las avutardas.

Vamos, que era un gilipollas a a secas.

Pues así como a Himmler le dio por buscar pruebas de que los alemanes estaban emparentados con los samurais, y algunos otros nazis se empeñaron en que el yeti era el antepasado de los arios, al señor Hess se flipó con la macrobiótica.

No voy a explicaros lo que es la macrobiótica. Si tenéis curiosidad, tiráis de wikipedia, que no os lo voy a dar todo masticado.

Volviendo a Hess, el menda creía que gracias a la dieta macrobiótica su mente y su cuerpo se purificarían y alejaría la vejez, la enfermedad y las malas vibraciones.

Así que sólo comía comida macrobiótica. Siempre y en todo lugar. Lo cual tiene su dificultad porque no es que haya muchos restaurantes macrobióticos. Pero él tenía un cocinero macrobiótico que le hacía sus cositas macrobióticas y todo bien.

Peeeeeeeeeero...

(Llega el drama)

Resulta que Adolfo, que era un señor muy hogareño, tenía la costumbre de invitar a comer a sus amiguicos. 

Y Hitler era vegetariano, no macrobiótico.

Que no es lo mismo, OJO.

Aunque Hitler decía que el vegetarianismo le daba paz de espíritu y limpiaba su cuerpo. Y le había quitado la violencia.

HITLER.

SÍ.

QUE GRACIAS AL VEGETARIANISMO YA NO ERA MALO.

Badum tsssss

Pues eso, que Hitler invitaba a comer a su casa a Hess, Goering, Goebbels, Bormann, Ley... la NaziPandi, vamos. Todos juntitos comiendo delicias vegetarianas en amor y compañía.

Pero no. TODOS NO.

Porque Hess, como he dicho, sólo comía macrobiótico, así que se traía un Tupper de casa. Se iba para la cocina, se lo daba a la cocinera de Hitler, y esta se lo servía disimuladamente.

Y resulta que un día Hitler se dio cuenta de la jugada, se cabreó, y le puso de patitas en la calle y ya no le ajuntó más, por malqueda.

Y tenía toda la razón del mundo. Porque mi mamá me enseñó que si vas a casa ajena COMES LO QUE TE PONEN EN EL PLATO.

SIN REMILGOS.

SIN DEJARTE NADA.

Y DAS LAS GRACIAS, QUE SE NOTE QUE HAS IDO A BUENOS COLEGIOS.

Lo dicho, Hitler tenía todo el derecho del mundo a cabrearse. Y por eso le tengo especial inquina a Hess 

Porque por su culpa, por su falta de modales en la mesa LE TENGO QUE DAR LA RAZÓN A HITLER.

Y por eso no le perdonaré jamás y espero que tuviera unas hemorroides del tamaño de un balón de rugby y que la comida macrobiótica estriñera mucho y le hiciera cagar duro. Y que en Spandau el papel higiénico fuera El Elefante.

Y me diréis, qué rencoroso. Y os diré, mucho. Que eso no se me hace a mí, Hess, que yo no olvido.

Imbécil. 

Que eres un imbécil y un maleducado.





lunes, 14 de octubre de 2019

¿DE QUÉ ME SUENA SU CARA? Drama amoroso en un acto



Esta majaronada fue una improvisación para la fiesta del 7º Aniversaurio. Se propuso que quienes quisiéramos hiciéramos algo a partir de la frase ¿De qué me suena tu cara? y me vino a la mente una canción del genial Juako Malavirgen llamada "El Caso Es Que Me suenas" . Con ese pie de partida, me monté la película.


Mi memoria, que en algunas cosas resulta prodigiosa, tiene algunos puntos flojos, entre ellos el de asociar caras y nombres. Me puede pasar estar hablando durante horas con alguien sin tener ni puñetera idea de como se llama pese a habernos encontrado media docena de veces. Pero hay ocasiones en las que el problema se pone realmente serio.

La cosa empezó en una fiesta. Risas, copas, música, perreo, algunas sustancias ilegales... lo normal. Entonces veo como se me acerca una chica y me digo, leches, yo a esa la conozco pero no logro ubicarla... ¿de qué me suena su cara?

Y de pronto la moza se planta delante de mí y me dice ¡hola! ¿te acuerdas de mí? y me planta dos besos. Claro, en esas circunstancias no vas a decirle, pues mira, la verdad es que no tengo ni puta idea de quién eres, así que sales del paso con un ¡hostia, cuanto tiempo, tía! ¡qué alegría verte! y empiezas una conversación que sería de lo más inofensiva de no ser porque A: la chica está francamente bien y b: se la ve muy pero que muy ilusionada de estar ahí hablando conmigo, así que en un momento decido lanzar un envite a ver si saco algún dato para recordar de qué me suena...

_ Oye ¿y sigues currando en lo mismo?


¡El comodín del trabajo nunca falla! Bueno, nunca falla salvo hoy porque me responde...

_ Na, eso era un rollo, ahora estoy tomándome las cosas con calma ¡No como tú, que veo que sigues con tus dibujos a tope!

Vale. Al menos ya sé que no se ha confundido de persona, así que, por seguir echando balones fuera le suelto...

_ Pues ya ves, siempre con los lápices. Y ya sabes que si algún día te apetece que te haga un retrato, me tienes a tu disposición

Un por quedar bien ¿no? pero claro, uno está preparado para un vale, un genial, un ... lo que sea menos...

_ Anda que no eres listo ni nada ¡tú lo que quieres es volver a desnudarme!

Para, para, para, ... volver a desnudarla... ¿VOLVER a desnudarla? ¿QUÉ YA LA HE DESNUDADO, Y NO LO RECUERDO? ... Decidido, hoy mismo dejo las drogas, está claro que me afectan más de lo que pensaba

Y ella que me ve la palidez y se parte de risa...

_ ¡No seas tonto, hombre, que estuvo genial, de verdad! Si no te volví a llamar fue porque se me jodió el móvil y no pude recuperar tu número

¡De pronto veo la luz al final del túnel!

_ Oye, pues eso se arregla en un momento, anota, 6, 9.... y hazme una perdida, no sea que también se me haya borrado

¡Dicho y hecho! y cuando me hace la perdida, sale el mensajito "¿desea añadir el número a contacto" ¡¡¡¡SÍ!!!! le damos al OK y el contacto pertenece a....

¿"Tetas"? ¿En serio? ¿Fui tan gilipollas que no puse Juani Tetas, MariPili Tetas, Carlota Tetas? Vale que sí, que la chica es bastante torácica pero ¿Cómo de pedo iba ese día? normal que no me acuerde de nada

A este paso tampoco me acordaré mucho del día de hoy porque en cuanto levanto la mirada del móvil me mete la lengua hasta el gañote y, no sé ustedes, pero a mí en esas circunstancias se me suelen desconectar muchas neuronas. Y entre morreos y magreos la fiesta acaba sin saber quién leches es la moza, pero al menos hemos quedado para el próximo finde, y digo yo que algo averiguaré entretanto.

Y vaya si averiguo cosas, porque el martes se viene a verme mi colega Carlos, a tomar unas cervezas, y me suelta que ya nos vió a la rubia y a mí (¿era rubia? leches, con tan poca luz no lo tengo claro), que ya sabía que la chica me tenía ganas, que lleva varias semanas apareciendo por el bar, preguntando cuando íbamos a quedar, haciéndose la encontradiza... vamos, que él le tiró un par de indirectas, porque está bien buena, pero que nada, que sólo hablaba de mí todo el rato y no le hizo ni caso, que menuda potra tengo, oyes

¿Potra? ¿con amigos como tú?

¡¡¡MAMON!!!

¡¡¡CABRONAZO!!!

¡¡¡VAYA AMIGO DE MIERDA!!!

¡¡¡METIÉNDOLE FICHA A MI DESCONOCIDA!!!

Bueno, de momento he ido salvando los muebles cuando quedamos, que por suerte siempre hay a mano algún apelativo cariñoso para salir del paso ¿no? Churri, pichurri, pichurrina, cielo, corazón, cariño, amor, cosita, reina, princesa, infanta, duquesa, marquesa, condesa... (la aristocracia da mucho de sí), bombón, quesito, torreznito mío (sí, es de curvas generosas)...

Y cuando estamos follando, pues le llamo cochinadas y mira, por ahí tampoco me ha pillado, Dios bendiga al diccionario de sinónimos.

Reconozco que cuando empezamos a ir a comer a casa de sus padres lo pasé mal, pero me dije, bueno, por aquí al menos sacaré su nombre, pero ¡Ja! ¡Que si quieres arroz, Catalina! Que su princesita ya les había hablado de lo nuestro, que qué bien se nos ve juntos a su muñequita y a mí, que me llevo a su pequeña, que no se me ocurra hacer infeliz a su pitufina... Al final he aceptado la realidad: ellos tampoco se acuerdan de como se llama.

Debo decir que mis amigos, pues muy espabilados no son, que llevamos como 11 meses saliendo y aún no se han coscado de que jamás menciono su nombre. Claro que entre porros y birras, tampoco es que piensen mucho, y ya se sabe, que cuando te echas novia empiezas a ver menos a tus colegas y eso te distancia

Sobre todo de Carlos, hijo de la gran p... ¡¡¡¡QUE NO SÉ COMO NO TE METO PEDAZO DE MIERDA!!!!

Pero no creáis que voy a dejar que esto siga así. No señor, he decidido coger el toro por los cuernos de una vez. Llevo ya un par de meses dándole la murga con que, pese a las apariencias, en el fondo yo soy muy, pero que muy tradicional, y al final ha accedido. Así que, el próximo domingo, y de acuerdo a la tradición, el Padre jeremías se dirigirá a mí primero, y cuando me pregunte

_ José A. ¿Aceptas por legítima esposa a...?

SABRÉ CÓMO LECHES SE LLAMA LA MUJER CON LA QUE VOY A COMPARTIR MI VIDA EN LA RIQUEZA Y EN LA POBREZA.

Y, digo yo, que una vez sepa su nombre, por fin averiguaré de qué me suena su cara

viernes, 13 de septiembre de 2019

EL FALSO FEMINISMO DE MÉRIDA (BRAVE)



Hace unos años, cuando se estrenó la película Brave, parte de la promoción se centró en señalar que, por fin, Disney presentaba una protagonista empoderada y feminista, un ejemplo positivo para las niñas, más allá del modelo felizmente sumiso de la princesa soñando con un novio (Blancanieves, Cenicienta, Bella... etc). Supongo que recordaréis los comentarios, la joven Mérida se rebela contra un destino impuesto, reivindica la libertad de las mujeres ... etc, etc, etc

Vaya esto por delante: la peli me gustó mucho. No es lo mejor de Pixar ni de lejos, pero no aburre y visualmente es un espectáculo magnífico.

Dicho esto... PERSONAJE FEMINISTA MIS COJONES

Veamos los personajes femeninos de esta película: hay cuatro, en total. Mérida, la reina Elinor, Maude, la doncella del castillo, y la Bruja. Pero a los efectos de la historia la Bruja es un simple desencadenante y Maude una caricatura con tetas (literalmente, suele ser mucho más visible su escote que su cara)

El planteamiento que nos hace la película es que Mérida es alegre y vital, y su estirada madre pretende encorsetarla (de nuevo, literalmente) en su esperado papel de princesa, de cara a un matrimonio concertado. Mérida se rebela, reclama su libertad y tras un tonto error con un pastelito hechizado dedica el resto de la peli a evitar que maten a su madre. Final feliz, plas plas, lagrimita tras la reconciliación y chistecito (flojo) en la escena poscréditos.

Bueno, pues no sé donde están el feminismo o el empoderamiento. Mérida no está luchando por los derechos de las mujeres, sino por sus privilegios personales. Es una niña caprichosa, que ha hecho su santa voluntad durante años, cuya infancia y preadolescencia ha consistido en ir y venir sin dar cuentas a nadie, cabalgar, escalar, tirar con arco y robarle la comida a Maude siempre que le ha apetecido, sin dar ni golpe ni una sola vez en todo ese tiempo, porque es la princesa heredera.

El drama se inicia porque su madre, oh, cuan malvada, por fin empieza a prepararla para asumir sus responsabilidades como princesa. Porque sus privilegios implican una responsabilidad. El reino es joven, y se basa en la alianza de cuatro clanes que, décadas atrás, se unieron para luchar con un enemigo común y posteriormente reconocieron la autoridad del rey Fergus (aparentemente) con el acuerdo de que uno de los primogénitos de los clanes sería su sucesor tras casarse con su hija.

La reina Elinor no quiere restringir la libertad de Mérida en nombre de viejas tradiciones machistas, sino evitar una guerra civil, porque ni su esposo ni los tres jefes de los demás clanes suman un pensamiento sensato entre los cuatro. De hecho, lo primero que hacen al verse es liarse a hostias, y sólo se detienen cuando ella les llama la atención. Lo que, por cierto, desmiente que el poder esté en manos de Fergus, un alegre descerebrado como el resto: la verdadera autoridad está en manos de la reina, y la estabilidad es muy frágil: un malentendido, un mal gesto, un desprecio, y los viejos rencores entre los cuatro clanes romperán el reino en pedazos. Ella tiene que elegir entre prevenir una matanza y el capricho de su hija de seguir haciendo lo que le plazca.

¿Cómo reacciona Mérida? Enfadándose, pataleando, cerrándose en banda, ahora no respiro hala, y, finalmente, montando el numerito  que desencadena precisamente lo que su madre intentaba evitar. Y lo peor es que la niñata no se siente responsable por los acontecimientos: le importa un carajo que un montón de guerreros furiosos estén dispuestos a matarse entre ellos, y a destruir todo lo que se ha conseguido a lo largo de varias décadas de paz y equilibrio. El símbolo visual que se nos muestra, la ruptura del tapiz, es muy evidente: su gesto va a destruir todo lo tejido por su madre, que no es su familia, sino la paz.

Pensemos por un momento en como ha ejercido Elinor el poder. Ha negociado pacientemente durante años, ha dirigido, guiado, sugerido... gracias a eso la brutal energía de los clanes no se ha derrochado en nuevas guerras y hay prosperidad. La leyenda del Viejo Reino nos muestra lo que sucede cuando el único poder que se ejerce es el de la fuerza de las armas. Por eso, durante la escena de la pelea en el salón del Castillo, los jefes de los clanes no reivindican el poder para ellos, sino que reclaman la presencia de la reina, porque sin ella todo se viene abajo: basta su ausencia durante un día y una noche para la paz se tambalee.

¿Dónde está ahí el empoderamiento? A Mérida se la pela lo que les pase a todas las demás mujeres del reino, no está reivindicando una mierda para ellas, sólo exige seguir con su jiji y su jaja, sin asumir jamás las consecuencias de sus actos. Es más, esas consecuencias no llegan a resolverse: Merida, imitando a su madre, logra preservar la paz pero luego simplemente deja la solución al problema para más adelante, echando la patata caliente en las manos de los primogénitos.

Llegamos al punto más problemático ¿Cómo debería haber actuado Mérida? ¿Hay opciones racionales, frente a la aceptación sumisa o la pataleta caprichosa?

La hay. Por cierto, no se me ocurrió a mí, sino que surgió (como todo este post) en una conversación con una amiga feminista muy puesta en Historia. No olvidemos en esta historia está ambientada en la Edad Media. Los matrimonios entre las casas reales se concertaban porque lo que estaba en juego no era el amor (ese concepto, el del matrimonio por amor, no surge en el imaginario occidental hasta mediado el siglo XIX) sino el poder. Mérida tenía una alternativa y podría haberla puesto en práctica si en vez de bufar cada vez que su madre intentaba enseñarle cómo reinar, hubiera prestado atención a lo que se le estaba mostrando. Si ella es la encarnación del equilibrio, entonces puede negociar, y debería (sola o en acuerdo con su madre) haber tratado directamente con los jefes de los clanes y con sus hijos las condiciones más favorables para ese acuerdo, garantizándose toda la libertad de acción posible*, dejando un plazo razonable antes del enlace a fin de disfrutar de sus últimos años de diversión y garantizando la estabilidad del reino bajo sus condiciones, no en base al resultado de un torneo de arquería.

Esta opción, por supuesto, no le da la posibilidad de seguir disfrutando toda una vida de eternas vacaciones, pero es que esa posibilidad nunca ha existido: más tarde o más temprano estará obligada a gobernar**. No puede renunciar al trono, ya que el acuerdo entre los clanes implica que la sucesión de Fergus no recaerá en sus tres hijos menores sino en otro de los clanes (y los niños, siendo trillizos, podrían además provocar una nueva guerra como la que destruyó el Antiguo Reino). Puede parecer injusto que el destino de la protagonista tenga que seguir unas reglas de juego que la impiden hacer su plena voluntad, pero eso afecta a todos los protagonistas masculinos y femeninos, y ella tiene más opciones que los demás, porque tiene la llave del poder. Y si ha gozado de esa libertad y esos privilegios, y tiene ese poder en su mano, es porque se esperaba que asumiría sus responsabilidades, no porque su ombligo sea el centro del universo

En cambio, el final feliz que se nos muestra es del todo incoherente. No sólo Mérida no va a asumir una mierda de responsabilidad, sino que encima su madre parece que de pronto ha decidido que, total, vámonos a cabalgar, que no pasa nada. A lo mejor se ha dicho, para qué preocuparme, cuando todo estalle yo ya estaré muerta, probablemente por otra metida de pata de mi hija.

Para terminar, no sólo no veo feminismo en esta película. Tampoco le veo sentido a la propaganda que se le hizo a esta película porque Disney hace mucho que presentó a un personaje femenino empoderado y feminista: MULÁN

Mulán no se rebela porque sus privilegios de niña consentida vayan a acabarse, de hecho al inicio vemos que ha aceptado honrar a su familia casándose y teniendo hijos (la escena de la casamentera). Su rebelión se dirige contra la injusticia de no poder reemplazar a su anciano padre por ser mujer. De hecho sabe que elegir ese camino la pone fuera de la ley y al cortarse el pelo y vestir una armadura, se está jugando la vida. No se trata de una paranoia suya ni una pataleta: tras la batalla en la nieve, por vestir de nuevo como mujer, vuelve a ser invisible y despreciada, porque vive en una sociedad brutalmente misógina (en la antigua China las mujeres no eran personas, mientras que en la cultura celta retratada en Brave eran respetadas y tenían, por ejemplo, derecho al divorcio, a la herencia al trono y a sus bienes)

De ahí la fuerza de la escena en la que el jefe enemigo comprende que es una mujer quien le ha vencido, el enorme simbolismo del momento en el que el emperador (y, con él, todo el pueblo) se inclina ante ella, reconociendo su deuda de gratitud, y la dignidad de su rechazo al puesto de poder que merecidamente se le ofrece, porque no ha buscado nunca ese poder, sólo cumplir con su deber familiar.

Como colofón, si bien Mulán siente su poquico de calorcillo por el capitán Li, por que el mozo está muy bien plantado, no hay ningún momento de romanticismo y es él el que acaba yendo tras ella (después de que el emperador le de una colleja, porque todo lo que tiene de guapo lo tiene de corto)

Así que, si buscáis un personaje Disney empoderado de verdad, tenemos una chica de pelo oscuro y ojos penetrantes, que sabe encontrar una oportunidad táctica en medio de una batalla perdida, maneja la espada sin miedo y reparte hostias como panes. Y en cuanto a la pelirroja caprichosa y malcriada ¿qué podemos decirle sino...




*Si alguien cree que las mujeres no podían ejercer el poder en la antigüedad, debería leer la historia de Cleopatra, Zenobia, Boudicca o, si prefieren ejemplos nacionales, Isabel de Castilla. Esta última, precisamente, se caracteriza por haber sido una de las mejores negociadoras de la Europa del siglo XV

** Y porque en algún momento llegará a ser adulta, y eso implica asumir las consecuencias de sus decisiones

lunes, 19 de agosto de 2019

LA IMPORTANCIA DE LOS APODOS porque es bueno ser rey


Pedro el Cruel haciendo honor a su nombre

Hace unos días estábamos hablando en tuiter de lo que molaría tener un buen apodo, uno que hiciera que todos los que oigan hablar de ti sientan temor, reverencia, la necesidad de postrarse de hinojos a tu paso. Imaginad qué mal lo pasaría cualquier niño al que apodaran El Piraña en los años 80 y, por contraste, cómo sería respetado en cualquier instituto de esos años un chaval a quien se conociera por el Chaira. Y si un tema tan aparentemente inocuo podía decidir sobre tu supervivencia en el patio, imaginad lo trascendente que debe ser un buen apelativo para cualquier persona con una cierta responsabilidad histórica.

Pensemos en los reyes. Leonor de Aquitania parió a dos reyes de Inglaterra: Ricardo Corazón de León y Juan Sin Tierra. Va, venga, a bote pronto y sin mirar la wikileches ¿cuál creéis que es recordado como la hostia en bicicleta?

EXACTO, Ricardo es recordado como una mezcla entre Brad Pitt, Arnold Chuarchenaguer, San Francisco de Asis y Sir Isaac Newton, mientras que Juan es el que se chupaba el dedo en la peli de Disney. Y sin embargo, Ricardo fue uno de los reyes más nefastos de la historia inglesa, tan convencido de ser guay y especial que arruinó el país entre cruzadas, rescates, guerras y mierdas, mientras que Juan, pese a ser un psicópata rencoroso, al menos logró poner cierto orden en el reino. Peeeeeero, el apodo guapo se lo llevó el hermano, así que te jodes, Juanito, al banquillo de los malos.

No nos engañemos, los reyes molones necesitan nombres molones. No puedes impresionar a los historiadores llamándote Carlos el Gordo o Enrique el Impotente. Y tampoco sirven de mucho los apodos políticamente correctos ¿O de verdad pensáis que alguien se va a acordar de Felipe el Preparao o Juan Carlos el PuterEL CAMPECHANO de aquí a un par de siglos?

Por supuesto puedes tener apodos molones y positivos, o sea, Alfonso el Sabio, Felipe el Hermoso... no es que maten de emoción, pero mucho mejor que García II el Tembloroso, dónde va a parar. Luis el Santo, comparado con Fernando el Felón, pues sí, gana de calle.

Pero un monarca que quiera impresionar necesita un apodo potente, un nombre de rey que hace cosas de rey. Los numeritos, como sumo, valen para aprenderte las efemérides (felipe II, Felipe III, Felipe IV...) En cambio, si te llamas Sancho el Fuerte, Alfonso el Batallador, El Príncipe Negro... AMIGOS, ESO SON PALABRAS MAYORES

Charles Martel, abuelo de Carlomagno: que en cristiano es Carlos Martillo, así llamado por lo que hacía con sus enemigos. Mis dieses, don Carlos, que aunque usted no fue rey coronado, nadie, absolutamente nadie, se acuerda de Chilperico o Teodorico, que supuestamente eran los capitostes pero con unos nombres tan mierder, no te da ni para nota a pie de página.

Aunque la cosa se jode con su hijo, que ya es mala suerte que te llamen Pipino el Breve. Anda que no le harían chistes al pobre

Tiremos para mi patria chica: Pedro el Cruel. Nadie tiene muy claro qué hizo nuestro amigo Pedro, porque se lo cargaron así como de mala y taimada manera. Pero da lo mismo, si te llaman EL CRUEL pasas a la historia sí o sí.

Y si miramos al Este, ahí tenemos a Vlad el Empalador, por si no molase bastante apellidarse Dracul. Eso sí es un apodo como Dios manda, qué carajo. Que me le imagino diciendo a los campesinos, voy a subir los impuestos este año, mientras acaricia una estaca de abedul, y ellos, gracias, señor, gracias, gracias ¿le hemos dado ya las gracias? gracias  

Ahora, para reyes molones, los rusos. Que lo de y mientras tanto, en Rusia, no es de ahora.

CATALINA LA GRANDE. Una no se gana ese nombre sonriendo en las fotos, no señor. Y Catalina lo tenía mal, que sólo era reina consorte, pero agarró al tontolhaba desustanciao de su marido, lo metió en prisión, lo degolló y se quedó todas las Rusias (y una buena cantidad de rusos macizos) para ella sola. Mi aplauso, señora, que una no se mete a zarina para aguantar babosos con exceso de consanguineidad. Y ojo, que el título Grande no se lo dan a cualquiera, que ya tenía un predecesor que puso el listón bien alto

Les hablo de PEDRO EL GRANDE, señores. Que por aquello de ver como era lo de hacer barcos agarró martillo, clavos y serrucho y se construyó él solito una fragata. Y no sólo se le daban bien las manualidades, que su hijo, cuando ordenó ejecutar a no sé cuantos boyardos, le dijo, sí, tú mucho condenar a muerte, papi, pero luego no te manchas las manos, Y PEDRO SE ARREMANGÓ, LE DIJO AL CHAVAL, SUJÉTAME EL CUBATA, LE QUITÓ El HACHA AL VERDUGO Y SE LIO A DECAPITAR NOBLES COMO SI NO COSTARAN DINERO

SÍ SEÑOR. Después de una performance así A VER QUIÉN TE TOSE

Peeeeero.... mi monarca favorito del mundo mundial es, con cien cuerpos de ventaja sobre el resto...

IVÁN EL TERRIBLE

No me suena ni un sólo rey más que se haya ganado el apodo Terrible. Señores míos, que Iván, en un cabreo MATÓ DE UNA SOLA HOSTIA A SU PROPIO HIJO. Y el chaval ya estaba crecidito, que no era un imberbe

Esas cosas imponen, visualizad al típico cortesano conspirador que se acerca subrepticiamente por detrás del zar, daga en mano, y de pronto CATACROCKER, el Zarevitch en el suelo, tó moñeco. Y el zar que se vuelve, ve al pringado y le dice ¿y tú, querías algo? y el otro, no, majestad, yo sólo pasaba por aquí, y Iván, pues lárgate a hacer algo útil, que para luego es tarde Y GUARDA ESE CUCHILLO, INNORMAL, QUE AL FINAL TE VAS A HACER DAÑO... y el asesino se larga de ahí haciendose cacotas en silencio, que si el zar le ha hecho eso a su propio hijo, imagina lo que te puede hacer a ti como se levante con la úlcera torcía.

ESO ES UN REY COMO DIOS MANDA, TANTA CAMPECHANÍA Y TANTA LECHE

Pero no me crean a mí, crean al arte, vean el selfi de Iván. Si es que te mira de reojo, y te vas por la pata abajo, Si es que da miedo hasta pintado, SI ES QUE PARECE MING EL CRUEL DESPUÉS DE CENARSE LOS COJONES DE FLASH GORDON


En vez de Jorge II hubieran tenido a este señor en el trono inglés y los independentistas americanos se hubieran cenado los disfraces indios con patatas y pagado religiosamente los impuestos. Les echa un reojo a los sans culottes, y nadie se acerca a menos de 1 km de la Bastilla. Con alguien así al mando, Vlad Dracul se hace jefe patrulla de los Boy Scouts.

Si alguna vez me convierto en monarca, id temblando, porque Iván será mi guía, mi ideal, mi modelo a seguir. Vale, no podré llegar a su altura, y nunca podré ganarme un el Terrible, que ya está pillado, o el Cruel, ni siquiera el Sanguinario, pero el diccionario es amplio y algo encontraré

JOSÉ II EL CABRONÍAS. Ese será mi nick. Y me haré retratar cenando un pastel de gatitos*. Y como no me guste el cuadro, me haré un albornoz con la piel de Antonio López. Qué leches, me haré ese albornoz aunque no lo pinte él. Y antes le haré sodomizar por un regimiento de húsares ciegos de crack. En cuanto al retrato, pues me lo hago yo mismo y así no dilapidamos el erario público. Que no está reñido ser un soberano despiadado con ser moderado en los gastos, y los regimientos de húsares no crecen en los árboles.

Y mucho ojito con ponerse levantiscos, queridos súbditos. Que con un Rey Como Debe Ser, pocas bromas.

*Serán de tofu, porque la que espero sea mi sucesora, si se mosquea, haría que María la Sangrienta pareciese una Testiga de Jehová y en el tema gatos SE MOSQUEA

viernes, 2 de agosto de 2019

LA PRINCESA PROMETIDA (hay que joderse con el Hamor Berdadero)



Este año se ha reestrenado una de las películas más queridas de todos los tiempos. La primera vez que vi La Princesa Prometida fue en los 90, en casa de mi amigo P. Él la había visto en el cine y cuando la vio en la teleprogramación insistió en que agarráramos refrescos, bolsa de patatas, y al sofá. Los primeros minutos me parecieron cursis, soporíferos... tal cual como al chaval a quien su abuelo le lee la historia . Y me daba en la nariz que en cuanto llegara el primer corte publicitario me vendría a la boca alguna excusa para marcharme.

Entonces Íñigo le comentó a Fezzik, A Vizzini le gusta mandar... Fezzik respondió, lo que le gusta es gritar... y fui consciente de que la película que estaba viendo no era la película que creía estar viendo. Años después compré el libro, y puedo decir sin sonrojo que la película es superior a la novela, ya que ésta se pierde en detalles innecesarios. Por ejemplo, nos explica cómo fue que Fezzik llegó a Groenlandia, algo que nos importa una mierda, lo único  que necesitamos saber es que el pobre Fezzik estaba sólo, sin amigos, y en Groenlandia.

Tiene su guasa, porque el libro se presenta como una versión resumida y mejorada de la obra original La Princesa Prometida, sin las partes aburridas, y la película es el libro sin las partes aburridas

Sea como sea, he visto La Princesa docenas de veces y en todas ellas he disfrutado como un enano. He repetido ¡Inconcebible! con gesto indignado, he coreado mil veces la presentación de Íñigo, he asumido que no hay nada mejor que un buen bocadillo de cordero, lechuga y tomate, cuando el tomate esta maduro y el cordero esta en su punto ¡Es tan sabroso! y he tenido siempre en cuenta la importancia de contar con una carretilla entre los elementos a favor en cualquier situación peligrosa.

Y cada vez que he asistido a una boda por la Iglesia he sentido una íntima decepción cuando el oficiante ha empezado el sermón y no ha dicho, el maddimonio.

Peeeeero, por mucho que goce de esa deliciosa historia, hay un punto que desde siempre me ha chirriado y creo que debe ser comentado. Y se trata, nada menos, que de la clave de la historia: el Hamor Berdadero

Recapitulemos: Buttercup y Westley están unidos por el Hamor Berdadero. Cuando ella cree que Westley ha muerto, la vida deja de carecer de sentido y, a falta de nada mejor que hacer, acepta casarse con el príncipe Humperdinck. Secuestrada, parece a punto de morir asesinada cuando aparece un misterioso Hombre de Negro que, uno por uno, va eliminando a sus secuestradores e, inesperado giro argumental, revela ser Westley, regresado de la tumba como El Temible Pirata Roberts ®. Se suceden los lances, y tras una serie de maravillosas coincidencias los protagonistas huyen hacia la felicidad sobre cuatro caballos blancos

Primera pega que le veo al Hamor Verdadero. ¿Cuánto pudo durar el romance de Buttercup y Westley antes de su presunta muerte a manos de El Temible Pirata Roberts ®? ¿Un par de semanas, menos aún, dado que a Westley en todo ese tiempo no llegó ni a cambiarse de ropa? Y sin embargo se supone que Buttercup debe penar por ese amor toda su puñetera vida, y su propio subconsciente la trata de guarra en sus sueños por pensar siquiera en casarse con otro 10 AÑOS DESPUÉS.

Pero asumamos que el Hamor Berdadero es algo así como la Fuerza de StarWars y no es posible escapar de él. Todo guay ¿no? Westley regresa, el malvado Príncipe Humperdinck se queda con un palmo de narices, el igual de malvado Conde Rugen sufre la venganza de Íñigo, Fezzik encuentra curro en la Brigada Brutal... JAPI END

A ese japi end le veo unas cuantas pegas, y la más importante es el tema de la maldad. Humperdinck es malvado porque quiere hacer asesinar a Buttercup, Rugen lo es porque ha matado a docenas de personas en su máquina de sorber la vida y el albino era malvado porque era albino. OK, aceptemos ese baremo

Según ese baremo, el dulce Westley es un criminal sanguinario de la peor especie. Os recuerdo que se ha tirado 10 años como segundo de a bordo de El Temible Pirata Roberts ® o siendo el propio Temible Pirata Roberts ®. Que se dedica a asaltar barcos, y cuya marca de identidad es que NO DEJA SUPERVIVIENTES

¿Cuantos barcos ha asaltado El Temible Pirata Roberts ® en 10 años? Supongamos que sólo uno al mes, y supongamos que en cada barco viajaban unas 30 personas de tripulación más un pasaje de otras veinte personas. Según este cálculo, bastante conservador, en esos diez años han sido asesinadas 10 x 12 x 50 personas. 6000 personas asesinadas no por necesidad ni por accidente, sino porque El Temible Pirata Roberts ® NO DEJA SUPERVIVIENTES

Westley podría haber sido juzgado en Nüremberg, con esas cifras no hubiera hecho un mal papel en el banquillo de los acusados. Gilles de Rais, el verdadero Barba Azul, fue quemado vivo por asesinar a dos centenares de niños, y probablemente esa es la cifra de niños asesinados por Westley, porque da igual que en los barcos viajen niños, enfermos, ancianos... El Temible Pirata Roberts ® NO DEJA SUPERVIVIENTES

ÉSE es el Hamor Berdadero de Buttercup. ÉSE es el hombre que da sentido a su existencia. Por comparación, el Conde Rugen es un mierdas como asesino, sobre todo si tenemos en cuenta que muchas de sus víctimas lo fueron por el bien del avance científico. Vizzini sería un bocazas, pero no tenemos constancia de que en toda su vida haya matado con sus propias manos a nadie. Y en cuanto al malo malísimo, feo, vil y cobarde Príncipe Humperdinck, sólo podemos acusarle de haber despedido sin indemnización a un médico de prácticas dudosas y de un homicidio princesil en grado de tentativa. Sí, de acuerdo, pensaba iniciar una guerra con Florín PERO NO HA PODIDO, NO LE HAN DEJADO

Humperdinck NO HA MATADO A NADIE, mientras que Westley ha degollado, ahorcado, quemado, atravesado, aflecheado o ahogado a 6000 perdonas.

Y, no contento con ello, en vez de decir, vale, ya he recuperado a mi Hamor Verdadero, es hora de que El Temible Pirata Roberts ® deje por fin de navegar, SE BUSCA UNA SUPLENCIA porque el negociete es bueno y las gentes que navegan por esos mares de Dios no van a asesinarse solas

Me consuela que, al menos en lo que a la peli se refiere, no tenemos constancia de que Íñigo haya aceptado el puesto, porque personalmente le veo mucho más ético y entero que al protagonista. Es más, espero que como se le ocurra por un momento valorar tan generosa oferta de trabajo, Fezzik le meta un meco vertical para hacerle entrar en razón. El mundo ya es demasiado sucio sin necesidad de genocidas con marca registrada recorriendo los mares.

En cuanto al dulce Westley, espero que uno de los efectos secundarios de la píldora del Milagroso Max sea una rotunda impotencia sexual y un problema cardíaco que le deje al borde de la muerte pero agonizando durante años. Ese criminal no merece una muerte rápida.

Y tú, Buttercup, hija, ESPABILA UN POCO, GUAPITA. Que primero te enamoraste de un psicópata y luego ibas a casarte con un conspirador. Como te descuides la próxima vez que abras el tinder te va a meter ficha el Doctor Lecter y aún le darás like. Por cierto, bórrate del perfil lo de Princesa, que ni eres hija de reyes ni te has casado con un príncipe, así que el título sobra

Para terminar, una confesión: todo lo que acabáis de leer es una reflexion seria: si lo que refleja La Princesa Prometida es el poder del Amor, aconsejo a todos los enamorados una buena ducha fría y unas cuantas sesiones de electroshocks. Y retirarles cualquier objeto punzante, cortante o aflechante.

PERO...

... pienso seguir viendome esa peli cada vez que me la encuentre. Pienso seguir disfrutando como un enano cuando Fezzik explica las diferencias entre combatir con un sólo hombre y hacerlo con una docena, por causas benéficas. Pienso seguir murmurando sois la brigada brutal cada vez que me cruce con alguien inmenso con rizos y pienso emocionarme hasta el tuétano cada vez que Íñigo se arranque el cuchillo y repita, ante los ojos asombrados de Rugen, Hola, me llamo Íñigo Montoya, tú mataste a mi padre, prepárate a morir

Espero que todas las personas que leáis esta entrada hagáis lo mismo, porque es maravilloso sentirse hermanado por algo tan tonto y a la vez tan luminoso,  y porque racionalizar una historia no esta reñido con disfrutarla. Así que sed críticos cuando toca serlo, y luego gozad como gorrinillos en un charco con cada frase maravillosa, cada casualidad imposible, y cada personaje inverosímil

Y, sobre todo, sed precavidos, no juguéis con la muerte cuando haya cerca un siciliano, y nunca, nunca, nunca os embarquéis en una guerra de conquista en Asia.

miércoles, 24 de julio de 2019

DIEZ MIL CHUPETES

No suelo publicar textos ajenos, pero hoy haré una de mis contadas excepciones. Hace un mes mi cosmiga Marisol Torres presentó La Resistencia del Baobab, su primer poemario. Debería decir que leerla es una delicia, pero eso sólo es así cuando quiere recordarnos una sonrisa. En otras ocasiones, nos golpea con sus versos lanzándonos al rostro la más cruda realidad. y esta es una de las más lacerantes.



Diez mil chupetes
alineados por un flautista loco
invaden las ciudades, los campos, el asfalto
los agujeros negros
de esta Europa de barbarie

Lágrimas de barro y sal
que se han perdido.

¿Dónde?

Diez mil dientes de leche

que le duelen al Ratoncito Pérez
que no encuentra ni almohadas
ni una madre.
Se han perdido
diez mil pies pequeñitos
que no han dejado huella.
Diez mil Hansels y Gretels
que no pueden volver
porque los pájaros se comieron las migas
de cualquier esperanza

Diez mil niños perdidos
que ya no crecerán libres y sanos

martes, 16 de julio de 2019

AMARGADOS EN LA RED

En los últimos tiempos han salido comentarios sobre una persona razonablemente popular en las redes a la que sigo desde hace varios años, con quien incluso he interaccionado privadamente (aunque no nos hemos llegado a conocer nunca en el 1.0). Esta persona suele ir contando su día a día en clave de humor en twitter, amén de publicar cada cierto tiempo en su blog.

El caso es que desde hace algo más de un año, se le acusa de inventarse todo lo que publica, de buscar casito, de llevar una doble vida... Incluso cierta escritora de segunda (EJEMLucíaEJEM) ha montado una cruzada personal contra él, bastante furibunda, y abierto un blog para atacarle.

Me hace gracia la acusación de inventar. Me extrañaría que haya alguien aquí (en la blogosfera, en facebook, en twitter, en instagram...) que se limite a comentar su día a día sin maquillarlo un poco. Yo, en general, cuento cosas que me pasan, pero no por ello dejo de hacerlo de forma creativa, a fin de que lo que escribo resulte ameno.

También me da la risa con el argumento de buscar casito... va a ser que quien entra en las redes sociales lo hace forzado por su altruismo, por hacer un favor a la humanidad. EVIDENTEMENTE QUEREMOS QUE NOS HAGAN CASO, de eso va el 2.0.

Es más, lo confieso: YO ESCRIBO PARA QUE ME LEAN. Ya podéis apedrearme.

Y la doble vida, que lo que cuenta es demasiado fantasioso, que le pasan demasiadas cosas, que a ver si nos ha tomado por tontos...

Primer punto: ME LA PELA SI ES FICTICIO O NO, LE LEO PORQUE ME GUSTA LO QUE CUENTA Y COMO LO CUENTA. Que es la razón por la que os leo a la mayoría. No entro aquí para aburrirme. ¿Qué os ha parecido mal lo que ha hecho? Perfecto, dejad de seguirle, yo he dejado de seguirle y mi vida no se ha venido abajo.  Pero dejad los linchamientos para las pelis del Oeste, por favor

Y segundo: NO VIVO DEBAJO DE SU CAMA, así que no puedo juzgar qué parte es real, qué parte es maquillaje y qué parte es ficticia. Y no puedo saberlo por un simple motivo: las cosas suceden.

Como he dicho arriba, yo suelo contar cosas que me pasan, pero no os cuento todo lo que me pasa. De hecho no os cuento la mayor parte de lo que me pasa. Soy una persona bastante anodina, con una vida que pasa desapercibida, tanto como mi persona. Si os cruzáis conmigo por la calle no os fijaréis en mí

Sin embargo, si os contase de verdad nuestra vida, la mía y la de mis personas más cercanas, me llamaríais mentiroso o fantasma. Porque en los últimos 8 años nos han pasado más cosas que en los 30 precedentes, algunas muy surrealistas, unas pocas muy dolorosas, la mayoría muy buenas, tanto que a veces me he despertado pensando que lo habría soñado, pero era real.

Y gente que conozco ha vivido en ese mismo tiempo cosas cien veces más emocionantes que las que he vivido yo, porque como os digo, soy gris y anodino. Y ellas tampoco las cuentan.

Cuando leo algo aparentemente improbable me digo, me han pasado cosas mucho más improbables, así que no juzgues.Y creo que es lo que deberíais hacer todos. Pensad en lo que os sucede diariamente, y veréis que casi todo es improbable.

A la escritora de segunda le diría que en vez de gastar su tiempo acosando a esta persona, debería leerle a ver si aprende algo. He disfrutado mucho más leyendo a este chaval y siguiendo su falsa vida que con sus textos pedantes, quejumbrosos y supuestamente audaces, que se han ido alejando eones de su estilo fresco y desenfadado de los primeros años.

Y a los que se indignan y sueltan bilis porque leen algo que les parece demasiado guay para ser real, pues oye, siento mucho que tu vida sea tan gris. Quizás pasas demasiado tiempo aquí y crees que lo importante es lo que sucede en tu pantalla. Ni se te ocurra coger una novela, no sea que lo que sucede en ella te parezca demasiado intenso como para gustarte.

Para finalizar. Unas cuantas personas se han sumado a la escritora para montar una especie de sociedad detectivesca e intentar descubrir cosas sobre ese chaval, acosarle en su trabajo y sacarle a la luz las vergüenzas.

A todos esos detectives: IROS A CAGAR, PATÉTICOS MIERDOSOS

SI tan listos sois, dedicad vuestros poderes al bien, investigad sobre pederastas, abusadores, corruptos, estafadores...

Y si tanto tiempo libre tenéis, dedicaos al voluntariado. Ya que necesitáis sentiros superiores, al menos haced algo útil de lo que enorgulleceros

Fin del comunicado. Me vuelvo al mundo real, que tengo cosas que hacer. Casualmente de esas cosas que, si os las contara, no las creeríais.