Mujer iroqués

lunes, 15 de julio de 2013

DIARIO DE LA PATERNIDAD RESPONSABLE (XVI) ¡¡¡¡Catacrash!!!!


Pues ya llegó el final del curso (bueno, en realidad llegó hace unas semanas pero es que he tenido un largo episodio de pereza escribana que espero sabréis disculpar)

Y con el final del curso llegó... el naufragio.

Así, tal cual. Nuestro hijo navegaba confiado, porque iba recuperando sin demasiado esfuerzo las asignaturas pendientes (decía), los últimos exámenes iban bien (decía), su letra habia mejorado notablemente (decía)...

... y nosotros mirándole remar despreocupadamente hacia los arrecifes. Porque claro, cuando remas das la espalda a lo que tienes frente al bote y como no lo lleves derecho... Pero esa es una de las partes chungas de educar a tu grumete: a veces sólo puedes mirar, mordiendote la lengua para no gritar ¡vira a babor, leches, QUE TE ESTRELLAS!

Dejas que se estrelle. Ya no puedes remar por él, y si el único modo de que aprenda a hacerlo es pegársela, tienes que ver cómo lo hace y, como mucho, tener a mano el botiquín.

Cuando llegó a casa entró hecho un trapo, creo que se esperaba... no ya la madre de todas las broncas, sino un patíbulo, o las maletas en el descansillo o... no hubo nada de eso. Lo que había que decirle ya se lo habíamos dicho antes, ahora ya sólo queda asumir las consecuencias y tirar adelante. Y si tenía que darse un trastazo en el instituto, prefiero que haya sido ahora y no dentro de un par de años. Es más fácil enderezar las cosas al comienzo, no cuando ya estamos a mitad de camino. Porque enderezarse, se van a enderezar.

Sí, hemos sacado el látigo, después de todo.

Bueno, sin pasarnos demasiado, que no le vamos a llevar a galeras. Pero tiene que entender que si se equivoca, la responsabilidad de sus equivocaciones es suya y las consecuencias también. Y en este caso las consecuencias son que se ha quedado sin verano. Lo malo es que nosotros también, pero es lo que hay, no podemos abandonarle en una gasolinera con una mochila de libros y recogerle a finales de agosto confiando en que haya estudiado.

Y así quedan sus jornadas veraniegas: academia por las mañanas para ... y ..., repaso de ... con mi chica por las tardes, y clases de ... conmigo en los huecos. Descanso los findes y un paréntesis de relax cuando se vaya al campamento (relax para él y para nosotros, qué leches).

La primera semana pasó con algunas protestas veladas. La segunda ha ido mejor, parece que asume que las cosas son como son y las protestas no van a ser bien recibidas. Eso no significa que no haya tensión, porque tenemos un morlaco de 1'72  hormonado y tenso, y raro es que no haya alguna bronca, pero dentro de lo que cabe la cosa va fluyendo.

(Aunque su dormitorio sigue pareciendo un campo de batalla. Es asombroso, lo recoge y, apenas te das la vuelta, vuelve a recordar Stalingrado tras el final del asedio)

Y bueno, a punto de cumplir los 13 años y con ciertas zonas de su anatomía ya bien peludas tenemos que hacernos a la idea de que estamos entrando de lleno en la fase más divertida de la crianza. Adiós a la feliz preadolescencia ¡bienvenidos a la adolescencia con todas sus letras! ¡seguro que nos encantará!

Sólo por curiosidad ¿alguien quiere adoptar un treceañero guapo, saludable y crecido? La oferta incluye ajuar, mortadelos en grandes cantidades y unas dos toneladas de piezas de lego. Precio negociable. Interesados, manden un email al correo de este blog.

Seguimos navegando, con algunas vías de agua, pero seguimos.

5 comentarios:

Ana Hevia dijo...

Ay! dios mío de mi vida! temo el momento en que me llegue mi "sanmartín"!!.
Pero me parto con tus entradas del blog!!! jajajaja!!!.

Anónimo dijo...

Tus dinos en la red. Me parto con los comentarios

http://awesomephilia.com

(Mira hacia paginas atrasadas si no lo ves a la primera, que no se linkar la pagina exacta)

anasegovia dijo...

me encantas!!!!

Anónimo dijo...

Te lo cambio por una bebita de 14 meses q no come :-( ni papillas, ni beberón, ni puré..............

Irene dijo...

Esa leccion de "aceptar y hacerse responsible por sus actos" es una que mucha gente no aprende nunca... Supongo que el propio ejemplo es lo major que como padres podemos hacer.