Mujer iroqués

viernes, 6 de septiembre de 2013

DIARIO DE LA PATERNIDAD RESPONSABLE (XVII) Desembarrancando (menudo veranito)


Pues lo logró. Suspendió cuatro y las ha aprobado todas.

Mejor dicho, lo logramos. Porque aquí los mendas hemos sudado bastante.

Hay que reconocerle, eso sí, que es un alumno coherente, porque suspendió sólo la gramática. Las gramáticas. Las tres: castellana, inglesa y francesa. Y plástica. Alucino. Plástica.

¿Cómo se puede suspender plástica? es como suspender... no sé, alternativa... o el recreo, me dice MJ. Pero cuando veo su libro de plástica, lo entiendo. No es que yo le hubiera suspendido, es que le habría mandado a galeras. Y habría recomendado que le dieran un remo malo. Borrones, tachones, ni un ejercicio bien resuelto... en fin. Quiero creer que al menos durante las clases se dedicaría a ligar, que no perdía el tiempo del todo, del todo, pero vaya usted a saber.

Sea como sea, ya ha descubiertoque si haces el canelo durante el curso te quedas sin veranito. Bueno, salvo el campamento, pero es que esas también eran nuestras vacaciones: diez días sin niño para coger fuerzas. Y las necesitábamos, porque las buenas intenciones, el arrepentimiento y el propósito de enmienda le duraron lo que tardó en empezar la academia. Por las mañanas, clases de inglés y lengua, por la tarde francés con su mami y plástica con su papi. Luego ampliaron el horario de academia para incluir el francés y las tardes quedaron disponibles para repaso de las gramáticas  y luego plástica ¡hale, a reforzar los lazos padre-hijo!

Si me hubieran dado diez céntimos por cada tarde que aquí el muchacho encaró el trabajo de buen humor y mejor ánimo ahora tendría... ¿alguien me presta diez céntimos, porfa? prometo no gastarlo en vino.

¿Cómo explicártelo, hijo mío? eres TÚ quien ha suspendido, TÚ quien iba sobrado, TÚ quien tiene que estudiar y, sobre todo, TÚ quien tiene que examinarse. Así que cierra esa boquita, deja de quejarte y trázame de una puñetera vez esa bisectriz.

Porque esa es otra, no para de quejarse y protestar de lo injusta que es su vida y lo crueles que somos, sobre todo yo, que no le dejo ver suficientes simpsoms. Creo que me he ganado sobradamente el título de Ogro Honoris Causa por la universidad de Springfield.

Sumemos a todo ello las hormonas. Rebosan, se le notan  a simple vista, se huelen en el ambiente. Y por cierto ¡qué mal huelen los adolescentes! y qué fobia a la ducha, prácticamente hay que encañonarle para que se duche (y luego para que salga, quizás la fobia sea a atravesar la puerta de la ducha). Lo sé, las hormonas no son culpa suya y le alteran un montón, pero estoy seguro en un 99% de que el tema de la ducha no es patológico. Ni la torpez...

Mejor me callo. Si la torpeza es hederitaria, la suya es culpa mía, porque yo soy un completo manazas. La gente no suele fijarse en ello porque me he disciplinado con los años (ah, esos retiros en el Tibet, aprendiendo con mis hermanos ShaoLin a sacar mi yo interior y ser uno con el universo...) y soy ilustrador, se me presupone que soy habilidoso. Pues no, a veces parece que en vez de dedos tengo pezuñas, y mal usadas.

Pero ya está. Logré introducir en su mollera las nociones básicas de plástica, estudió sin parar durante dos mesecitos y hoy por fin recogimos su boletín de notas. Hemos sacado la nave de los arrecifes y podemos continuar la travesía. Además ahora D conoce las consecuencias de confiarse en exceso y, al mismo tiempo, ha visto que el esfuerzo compensa. Porque no ha aprobado, no: ha aprobado con nota, incluso ha subido la media. Su  tutora me decía esta mañana es para matarlo y tiene razón.

... deberíamos planteárnoslo seriamente, si lo matamos ahora nos vamos a ahorrar un potosí en libros... nchts... creo que ahora mismo su madre ya habrá salido de la librería donde iba a encargarlos... pues nada, ya habrá otra ocasión el año que viene.

Otra cosa buena es que este verano D ha aprendido a captar las indirectas. A la vuelta del insti ha iniciado una conversación en la línea y ahora que lo he aprobado todo tendré un premio ¿no?. Como quien no quiere la cosa yo he comentado lo que nos han cobrado por la academia de repaso y, con notable agilidad de cintura, el muchacho ha cambiado de tema.

Y eso es todo de momento. La semana que viene empieza el nuevo curso. Nuestro alegre sinvergüenza de ojos claros pasa a 2º, con el ánimo alto y las asignaturas de gramática bien repasadas. Ha sido un verano duro, pero ya se ha terminado.

Parcheado y calafateado, el bote de la paternidad sigue su marcha con buen viento. Seguiremos informando.

P.D: Sí, soy un fan de Guillermo Brown. No sé si ahora estaré pagando por todo el deleite que me produjeron sus aventuras, en plan reajuste del karma cósmico, pero si es así lo doy por bien pagado.

4 comentarios:

Ana Hevia dijo...

genial! es mi lectura favorita! -y enhorabuena porlos aprobados-.

Maria Rivera dijo...

Mi sinverguenza de ojos claros empieza 1º... Las hormonas al mismo nivel, décima arriba o abajo, es la dictadura del hormonariado. De la "alergia al agua, pasamos a 3 duchas/día" --> ¡que bonito es el amor.... Visto de lejos!
En fin, que entiendo tu verano... Pero, ¿como nos vamos a arriesgar a matarlos?

violetazul dijo...

Felicidades al alumno y a los papis! Los tres lo han hecho posible!!

Toy folloso dijo...

Dale que lea mi post estrella.
Para que no le falte entusiasmo en los cursos venideros....