Mujer iroqués

viernes, 25 de junio de 2010

El clítoris y otros misterios (II): la eyaculación femenina



Como ya he apuntado, mi relación con mis amigas es bastante estrecha. Por causas de todo tipo he sido asesor sentimental-hombro para lágrimas-fisioterapeuta-confesor; tiene su lógica, nunca me he enrollado con ellas y eso me ha dado un estatus neutro, sin tensiones.

Sin tensiones por su parte: yo sí las he notado, muchas, sobre todo en mis partes pudendas. Si nunca follé con ninguna no fue por falta de ganas sino de posibilidades. Cuando andaba solito (ergo durante toda mi patética adolescencia y buena parte de los años posteriores) no tuve demasiadas oportunidades, y todas fueron ajenas a mi círculo de amigas. Cierta vez, A me confesó que sobre los 19 tenía unas ganas locas de enrollarse conmigo, pero acababa de cortar con otro amigo de nuestro grupo y no quería encasillarse. Estuve en un tris de matarla. Ya fue malo que no me lo dijera entonces, pero decírmelo después, cuando yo ya tenía pareja, fue un detalle de verdadera sádica. No hay polvo que echemos más de menos que el que nunca echamos.

A lo que vamos: superadas las tensiones a base de duchas frías y manualidades, mis amigas contaban conmigo para muchas cosas, incluyendo consultas sexuales de todo tipo. Y fue así como tomé contacto con el misterioso mundo de la eyaculación femenina.

Una noche de copas, mientras el resto de la banda estaba en la pista de baile, P y yo manteníamos una charla más o menos intrascendente que fue derivando hacia temas intimos. En un momento dado ella me preguntó ¿Y cómo sabes tú si una chica se está corriendo?. Normalmente no respondo a cuestiones tan personales, pero ella es de las pocas personas que pueden hacérmelas, así que le expliqué que yo lo notaba en el cambio de la tensión muscular y en las contracciones de la pared vaginal. La respuesta la dejó un tanto…¿decepcionada? así que supuse que no era una pregunta meramente informativa. Unas semanas antes había visto por primera vez una película X con escenas de eyaculación, y le comenté que al parecer algunas mujeres tenían la peculiaridad de emitir un fluido durante el orgasmo. Antes de que acabara la frase me agarró del brazo y me dijo que eso era lo que le pasaba a ella,  y no tenía ni idea del porqué.

Centremos la situación: P no era una adolescente medio boba, sino una mujer muy inteligente que cursaba estudios superiores. Ella había buscado información por su cuenta, no había encontrado nada de nada y no lo había consultado con su ginecóloga porque le daba un yuyu tremendo. Por lo que me describió se trataba de un volumen considerable de líquido transparente (hasta 150 cc en ocasiones) que no era orina (lo había comprobado), y salía expelido con bastante fuerza. Le había sucedido por primera vez con 16 años, y se quedó pasmada y bastante asustada (y su novio muy asombrado). A esas alturas ya no le daba importancia pero quería saber qué era eso y pensó que a lo mejor yo sabía algo más sobre el tema.

Bueno, no tenía datos al respecto, pero por P puedo mover cielo y tierra, así que le prometí investigar. Durante los dos meses siguientes me dediqué a encuestar a todas mis conocidas con docenas de respuestas negativas y bastantes caras extrañadas (por suerte ninguna dejó de hablarme). Busqué información a través de mis contactos profesionales (ya llevaba unos años haciendo ilustraciones de tema médico) con igual resultado. Entonces mi chica me buscó unos cuantos teléfonos de los servicios de asistencia femeninos de la CAM (la misma gente que años después me ayudaría en el tema del clítoris), donde tampoco sabían nada, pero me dieron a su vez el teléfono de un servicio de salud sexual, donde finalmente me derivaron a un médico especialista en sexología que por fin pudo informarme al respecto.

Era la época pregoogle: o sabías moverte o no encontrabas lo que buscabas.

Quedé con P y tuvimos una amena charla, me gané un par de besos y unos achuchones (más tensiones, que en el fondo se agradecen) y a lo tonto adquirí unos conocimientos sin demasiada utilidad práctica pero muy interesantes. El caso es que, si bien hoy en día es más fácil conseguir información, ya sea a través de enciclopedias virtuales, webs de contenido médico o descargas piratas de porno (el squirting es muy apreciado por los conneusseurs) resulta difícil separar la información real de la mitología y las exageraciones, así que vamos a repasar el tema con un poco de detalle.

Ante todo aclaremos esto: la eyaculación femenina no tiene ninguna utilidad aparente, pero tampoco es una disfunción. Lo digo porque he leido afirmaciones para todos los gustos, desde que es un síntoma de distensión en el suelo pélvico hasta que los orgasmos de las eyaculadoras son incomparablemente más intensos que los del resto de las mujeres. Ambos supuestos me parecen erróneos, pero para entenderlo vamos a ver cómo se produce este fenómeno.

A los lados de la abertura vaginal hay dos pares de glandulas. Las inferiores son las de Bartholin, que entre otras cosas ayudan a la lubricación, y encima están las de Skene, que al parecer son homólogas de la próstata masculina y carecen de una función conocida. Es muy común que un órgano que cumple una función definida en uno de los sexos aparezca en forma residual en el otro, por pura economía genética, como las glándulas mamarias inoperativas de los machos de mamífero, así que es posible que estemos ante un caso similar. De hecho cerca de un 20% de las mujeres no llega a desarrollar estas glandulas y en la mayoría son de pequeño tamaño. Tanto la próstata como las glándulas de Skene segregan un fluido alcalino y azucarado que entre otras cosas contiene PSA, un anticoagulante seminal. La eyaculación femenina se produce cuando las contracciones musculares del orgasmo comprimen las glándulas y estas expulsan su contenido por la uretra. Parecen ser capaces de recargarse a gran velocidad, y hay casos, como el de la actriz porno Cytherea* (en las imágenes superiores), célebre eyaculadora multiorgásmica, capaz de lanzar seis o siete emisiones de gran volumen en menos de un cuarto de hora (la pobre debe acabar medio deshidratada).

Como podemos ver, no hay conexión física entre la eyaculación y el debilitamiento del suelo pélvico (el equívoco se debe a que sí la hay entre el suelo pélvico y las pérdidas de orina) y la expulsión del líquido se produce a consecuencia del orgasmo, luego no influye en su intensidad. Otra leyenda al respecto, muy difundida en los años 80, relacionaba la eyaculación con el orgasmo vaginal a través de la célebre zona o punto de Gräfenberg, pero también podemos desechar esa idea: el líquido sale por pura presión física, independientemente del tipo de orgasmo (otro día pondremos los puntos sobre las íes en el asunto del orgasmo vaginal). Es más, no hace falta un orgasmo, basta con que se produzcan contracciones musculares en ese área, por un calambre o durante un parto, por ejemplo, sólo que en esos casos probablemente la mujer pensará que ha perdido momentaneamente el control de la vejiga. Es cierto que un suave masaje alrededor de la uretra con los dedos o la lengua resulta placentera y excitante, pero creo que se debe al efecto de acariciar una zona en contacto con el tronco del clítoris, no a la presencia de las glándulas.

Un último mito afirma que la eyaculación es más habitual entre las mujeres brasileñas (otra vez el maravilloso Brasil) pero resulta un dato dudoso porque no existe una estadística real al respecto, ni allí ni en ninguna parte del mundo. De hecho éste es uno de los aspectos menos investigados de la sexualidad femenina porque no afecta a la reproducción ni al placer sexual, y al margen de los aficionados al cine X sólo los anatomistas han mostrado interés por él. Si le añadimos que las mujeres que eyaculan pueden confundirlo con una pérdida de orina (no todo el mundo se molesta en analizar líquidos corporales) tenemos un perfecto escenario de desinformación. Ese es el motivo de que use términos como parece y aparentemente: hay pocos estudios que vayan más allá de la anecdota y las muestras estadísticas son reducidas.

En sí el fenómeno no causa más problemas que la sorpresa y el azoramiento de las primeras veces pero eso no es baladí. Una muchacha acomplejada (y las adolescentes se caracterizan por serlo) puede sufrir una impresión enorme al experimentar una eyaculación voluminosa e inesperada, y sentir a partir de ahí un fuerte rechazo por su cuerpo, incluso una anorgasmia. No estaría de más que los cursos de educación sexual incluyeran alguna referencia al tema, de forma que nadie sea cogida por sorpresa, y al menos sepa que no sufre ningún trastorno.

Las prodigiosas eyaculaciones de las profesionales del squirting son raras pero la mayoría de las mujeres eyacula en alguna ocasión. En general se emite muy poco volumen de líquido, por lo que suele pasar desapercibido, pero es posible darse cuenta, si no ellas al menos sí sus parejas. Yo he podido notarlo en un par de ocasiones, mientras practicaba un cunnilingus. Al iniciarse el orgasmo de ella noté una breve sensación cálida y fluida en la lengua y un repentino cambio en la acidez de la zona. Nada espectacular, pero fácil de identificar, porque carecía del tono amoniacado de la orina.

Si lo pensamos fríamente, es una pena que la eyaculación abundante no sea la norma. Supondría una cierta incomodidad para las relaciones (habría que tomar alguna precaución para no empapar las sábanas) pero sería ventajoso para ambos sexos: para nosotros, porque no nos quedaría la más mínima duda sobre cuándo tiene un orgasmo tu chica (nada de temblores o contracciones: la Fontana de Trevi en todo su esplendor) y para vosotras sería un mecanismo compensatorio por tantos accidentes. Por fin podríais devolverle a más de uno la gracieta del tú sigue chupando, que ya te aviso, y dejarle que descubra lo que se siente cuando alguien se corre en tu boca.

 Y oye, si le gusta, pues miel sobre hojuelas ¿no?.

* Actualización a tres años vista. Un análisis químico ha comprobado que hay dos tipos de emisión durante la eyacuñación femenina. La superabundante y espectacular (cytherea, para entendernos) parece ser, finalmente, orina. Por el contrario, la discreta y más usual es, como se podía esperar, dado el orígen embrionario de las glándulas de Sneke, fluido de tipo seminal.

37 comentarios:

José Antonio Peñas dijo...

Acabo de suprimir un comentario. Por favor, ahorradnos las fantasmadas

Paranoica empedernida dijo...

Eres un crack.

Nadie mejor que alguien no médico para entender la medicina.

Y te lo dice una enfermera.

José Antonio Peñas dijo...

¿Tú también sigues a Montt, Paranoica? Él sí que es un Crack: todas las noches busco sus novedades

Paranoica empedernida dijo...

Jejeje

Acabo de llegar al universo blog y os sigo a ti, a Montt y a Moli.

En serio, de mayor quiero ser como vosotros. De momento tengo q vaciar mis neuras para escribir algo realmente interesante. El mío es un blog de diván.

José Antonio Peñas dijo...

Pues chica, lo que escribes no está mal, y aquí, entre nosotros, lo de bloguear es una buena forma de soltar vapor, así que ¡adelante!

Paranoica empedernida dijo...

Gracias!

La verdad es que llevo tiempo acumulando basura en Word pero con esto del blog te sientes más liberado.

molinos dijo...

Peñas..por fin un rato para leerte. Muy requetebien lo has explicado...y que rzón tienes con lo del polvo que mas se echa de menos es el que no se ha echado....espero ansiosa las sucesivas entregas de este tema.

José Antonio Peñas dijo...

Pues al menos habrá otra entrega sobre este tema, porque le tengo ganas al punto G y el orgasmo vaginal

Dinorider d'Andoandor dijo...

creo que fuiste más claro y ameno que muchos médicos con este post!

Caótica dijo...

Creo que a mis próximos amantes les obligaré a leer estos post antes de entrar en faena.

Quizás deberías dar cursillos de cómo tratar un coño, puedo prestar el mío para las prácticas, ajajja.

José Antonio Peñas dijo...

Se me ocurre una propuesta para reality: Nina Hartley (que ya tiene tablas en eso de la docencia) como profesora de academia en Operación XXXtriunfo. Seguro que sería una presentadora mucho más amena e instructiva que la mayoría de los tertulianos rosas.

Gracias por el cumplido, Caótica. Lo dicho, me vais a sacar los colores

Anónimo dijo...

He leido esto, y como soy una de las chicas a lo que les pasa, puedo contar mi situación. Puedo tener orgasmos con "eyaculación" y orgasmos, que yo llamo "secos". Los primeros son mucho más placenteros(en realidad, puedo preveer cual de los dos tendré,es una sensación rara).Tanto más cuanto mayor sea el tiempo de estimulación (no tiene por qué haber penetración). Asimismo, a más tiempo, más cantidad expulsada, y puede ser mucha!
Cuando me pasó la primera vez, pensaba que me habia orinado encima, me asusté y todo! Luego busqué información y vi que le pasaba a más mujeres.

Anónima

José Antonio Peñas dijo...

Gracias, anónima. Lo que comentas del tiempo de estimulación y el volumen es lógico ya que en general un orgasmo es más intenso (tanto en hombres como en mujeres) con una estimulación prolongada que intentando acabar cuanto antes, algo que no acaba de entender la gente que piensa que follar (o masturbarse) es ir a por el orgasmo en vez de disfrutar de TODA la experiencia (y de la compañía, en el primer caso)

En cuanto a la penetración, ya hemos comentado en la entrada anterior que el placer no tiene porqué estar asociado a ella (ni tiene por qué no estarlo, cada persona es un mundo y si me apuras no hay dos polvos iguales)

Si no te parece demasiada indiscreción ¿qué edad tenías cuando eyaculaste por primera vez?

Irene dijo...

En cuanto a lo de la educación, el tema es muy bien planteado en "La Isla de las Tres Sirenas", de Irwin Walace. Con sesiones de laboratorio. Excelente novela.
Cariños

Irene dijo...

Eh.. Irving Wallace, perdón.
http://www.lecturalia.com/autor/27/irving-wallace

Baryonyx dijo...

Un apunte que no sé si aporta algo: por lo que he observado me da la impresión que el fenómeno referido a las emisiones de grandes cantidades de fluido va asociado a la presencia de senos de pequeño tamaño.

José Antonio Peñas dijo...

Bueno, parece que esto empieza a funcionar otra vez.

Es una asociación que no conocía, Baryonyx, pero es interesante. Después de todo el volumen de la emisión de fluido depende del desarrollo de las glándulas de Skene. Puede ser una casualidad (seguimos con el problema de la escasez del muestreo estadístico) pero podría haber una relación de exclusión: glándulas operativas=menor desarrollo mamario.

No obstante es difícil establecer un factor común, porque a priori el volumen del pecho no depende del desarrollo de las glándulas mamarias (que sí podría verse afectado por el de las glándulas de Skene) sino por el volumen de tejido graso y conjuntivo que las rodea.

De Argentina dijo...

¿También será posible que en mujeres con más hormonas masculinas las eyaculaciones sean más frecuentes y con mas volumen?

Así como las hormonas en mujeres fisicoculturistas les agrandan el clítoris y otras muchas cosas mas...¿El clítoris grande indicaría más líquido y mas eyaculaciones?

José Antonio Peñas dijo...

Habría que hacer un estudio estadístico muy amplio para establecer una relación fiable. En el caso del culturismo los cócteles que se meten sus practicantes se basan más en los anabolizantes que en la testosterona, y estos tienen un efecto negativo sobre la sexualidad, ya que reducen la líbido y la capacidad de erección, lo que en principio afectaría tanto al clítoris como al pene.

Dada además la homología entre las glándulas de Skene y la próstata no parece haber relación entre el desarrollo del clítoris y el de las glándulas, porque no lo hay entre el del pene y el de la próstata (de haberlo Rocco Sifreddi tendría un gravísimo problema de próstata)

El tema da para muchos estudios interesantes: por desgracia la mayoría de la gente (y los políticos) lo verían como una frivolidad más cercana al chascarrillo que a la ciencia, así que dudo que veamos demasiados avances en lo que a la comprensión de este fenómeno se refiere.

De Argentina dijo...

Pero si en el XXX se ve claramente como actores pornos con sus penes de 24 o mas cm eyaculan una increíble cantidad de semen...

José Antonio Peñas dijo...

Siento ser yo quien te diga que Papá Noel no existe, De Argentina, pero me temo que es necesario.

las productoras X hacen pelis de ficción, no documentales. Para aparentar que una eyaculación masculina es más voluminosa (algo que parecen considerar imprescindible por motivos que a mí se me escapan) usan trucos bastante variados. Se filma la misma toma desde varios ángulos y en el montaje se apaña de modo que se vea como una eyaculación larga e inacabable, las actrices llevan en la boca un líquido de consistencia parecida que escupen y mezclan con el lecharazo para darle más volumen y en caso de necesidad se recurre al viejo truco del tubito disimulado en la parte del nardo que no se ve por cuestiones de cámara, que añade una buena porción de falso esperma.

El falso esperma, dicho sea de paso, se hace mezclando leche evaporada con huevo batido.

EL volumen de la eyaculación depende de la capacidad de descarga de los testículos 8limitada) y de los fluidos seminales que se añaden durante el tránsito del esperma hasta el exterior. No tiene nada que ver con el tamaño del pene.

De Argentina dijo...

Aparte de los clásicos trucos, habría que ver el rédord de eyaculación masculina, y habría que hacer una estadística Papá Noel ¬¬
Te enlazaría un video, donde claramente no hay trucos...

De Argentina dijo...
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José Antonio Peñas dijo...

Gracias, no te molestes. Estoy seguro que encontrarás mil sitios donde te agradezcan el porno gratis pero no es el caso.

De Argentina dijo...

Por supuesto no lo voy a hacer, aunque este blog si bordea lo pornográfico tirando a confesiones de cama de una persona :)

Qué por cierto poco tiene que ver con el nombre...

José Antonio Peñas dijo...

Como no coges las indirectas lo diré con claridad: escribo lo que me apetece así que, si no te gusta, hazte un favor a ti mismo y no te molestes en entrar.


Ahora entiendo porqué decías que caes mal a los blogueros: es de puro pesado. Si tienes algo interesante que decir, dilo, pero no te molestes en soltar más chorradas porque no te las pasaré

Anónimo dijo...

desde Colombia.... te felicito pues has tocado un tema muy interesante y por mi esperiencia en el tema de sacar unos buenos polvos a mi esposa de eso si se por lo cual me considero un muy buen amante.

abm dijo...

hola a todos!!! desde mi experiencia a mi tambien me pasa... es en gran cantidad pero no con la presión a chorros que sale de la actriz porno... lo que si en lo personal me doy cuenta porque comienza con un cosquilleo en la zona de genital y luego me sube hasta los pechos. cuando llego a ese punto se produce el orgasmo, se me seca la boca, empiezo a temblar... en pocas palabras algo INCREIBLE.. JAJAJAJ... besos a todos

Anónimo dijo...

Tupu Tama

Que gran artículo!

Que simpático encontrarte de nuevo XD

José Antonio Peñas dijo...

(Tampoco me escondo, Tupu). Me alegra leerte por aquí, y también me alegra que te haya gustado.

Kuruxa dijo...

Gracias a una amiga he podido leer estas líneas...tú ya sabes quién soy jeje. La verdad es que el tema debería ser bien explicado, a mí me ha pasado con bastante frecuencia (aunque no de esa manera tan exagerada) y sí que había veces que lo pasaba mal...pero nunca, repito NUNCA, ninguna de mis parejas se ha quejado, todo lo contrario, se han sentido de lo más sorprendidos primero y orgullosos después...por desgracia mis circunstancias han cambiado y después de ser madre ha dejado de ocurrirme...de momento ;) espero que vuelva pronto...

José Antonio Peñas dijo...

Pues chica, con esos datos (madre) y ese nick, no caigo quién eres. ¿Alguna pista más, que a ser posible incluyan fotos con escasa ropa?

Amorcita30 dijo...

Pues a estas alturas que estoy leyendo del tema....me parece por demas Interesantiiiisimo....es una manera muy amena de hacer entender ciertas cosas a algunas mujeres q segun les da pena preguntar al respecto.....

Sex Shop dijo...

Muy buenooo!!!!!!

Libelia dijo...

Hola! Llegó con unos años tarde a esta entrada, pero llego. Conozco la teoría y la práctica sobre la eyaculación. No es ni más ni menos placentero el orgasmo cuando se eyacula, pero sí creo que es algo bastante excitante para el hombre y que está ligado no sólo a la estimulación de las glándulas de Skene, sino a la propia excitación.
Por último, comentar que el "squirting" creo que es un producto para hombres que, como has comentado sobre las eyaculaciones masculinas en el porno, tiene sus trucos. Dudo muchísmo que la estrella del squirting Cinterela eyacule cada pocos minutos litros de fluído prostático, yo diría más bien que se bebe litros de agua y, simplemente, los expulsa orinando cuando llega al orgasmo (si es que llega o cuando lo simula). No vamos a engañar aquí al personal diciendo que existen súper eyaculadoras.
Por lo demás, encanta de conocer tu blog. Un saludo

José Antonio Peñas dijo...

Encantado de saludarte, Libelia.

Pues no sé qué decirte, chica, esa actriz parece un caso raro, el único video que vi suyo con detenimiento lo repasé casi fotograma a fotograma y el patrón no parecía de orina, quiero decir, el modo de expulsión. La orina sale de una forma muy característica, y no parecía similar (sí, soy un ser absurdo, me dedico a observar patrones de emisión de fluidos genitales)

Oye, estoy viendo tu blog y ME ESTÁ ENCANTANDO. Va directo al blogroll

Sex Shop dijo...

Muy buenoooooo!!!!!!!!!