Mujer iroqués

lunes, 16 de junio de 2014

VA DE VIÑETAS_Y SÓLO SON PATOS (I)


Con 5 años, yo creía que el volcán más grande del mundo estaba en Vulcanovia. Recuerdo la edad exacta porque al año siguiente murió mi abuelo Julio, y yo tenía 6 años en ese momento. También recuerdo que, a esa edad, ya sabía que el Minotauro vivía en un Laberinto, que Genghis Khan tenía una corona, y que hay un valle perdido en medio de las cumbres del Himalaya.

Luego antes de los 5 años ya leía. Y recuerdo también lo que leía. Sigo teniéndolo delante de los ojos, nunca se ha ido.

Eran unos álbumes de lomo cuadrado y gris, llamados Dumbo. Esos tebeos agrupaban historias de diverso pelaje, pero siempre, siempre, la primera historieta, la más larga, era distinta al resto. No por los dibujos, bueno, sí, por los dibujos también, pero a los 5 años no era capaz de apreciarlo. Eran las historias en sí. Esas aventuras eran diferentes, llenas de magia, de emoción. De fuerza.

Y sólo eran historias de patos.

Carl Barks entró en Disney como dibujante intercalador. También hizo algunos storyboards, y ahí habría quedado todo (y nadie conocería su nombre) de no ser porque uno de sus stories no pasó a animación, sino que le encargaron convertirlo en una historieta: Donald y el oro de los piratas. Gustó, y le dieron libertad para hacer sus propios guiones. Como intercalador, sabía hacer personajes dinámicos, llenos de movimiento. Como guionista... sus historias cortas eran magníficas, pero las largas simplemente no tenían rival.

El Terror del Río se me quedó grabado en la retina: Donald y sus sobrinos se enfrentaban a un psicópata homicida en el fondo del Mississippi. En la escena cumbre, todo puede pasar, porque el peligro no es una broma: realmente hay un instante en el que la muerte ronda de cerca, y eso a un niño no se le olvida nunca. En El fantasma de la gruta oí por primera vez el nombre de Sir Francis Drake, de labios de un anciano, secuestrado cuando niño por otro anciano, a su vez secuestrado... eso no eran simples tebeos para pasar el rato: Barks no se limitaba a cumplir, siempre iba un paso más allá. Y no sólo en cuanto a aventura o emoción porque Vacaciones de Verano (Vacation Time)* nos llevaba al corazón mismo de la naturaleza: más que una historieta parecía una película documental.

Huevos cúbicos, un valle lleno de dinosaurios en el corazón de la Amazonia, una ciudad cubierta de huevo rebozado (y llamada, muy adecuadamente, Omelet) donde Donald y los sobrinos son personas non gratas...

... el inefable, cursi y aborrecible primo Narciso, el ganso más odioso de todo el planeta y la némesis de Donald, decidido a quitarle su casa en pleno invierno (y menos mal que Daisy estaba al quite, el primer personaje femenino que hacía algo más que esperar a que la salvaran), en una historia que me sigue haciendo reir a carcajadas.

No siempre basta con la suerte. En Un pato con mala pata (Luck of the North) Narciso se llevará el oro y la gloria, pero Donald y los niños encontrarán un tesoro mucho más valioso, en un triste pedazo de pergamino

Y un día, supimos que Donald tenía un tío, gruñón y tacaño. Y ya nada fue lo mismo. Gilito fue el punto de inflexión, con él, sentado en el almacén de dinero, en la colina que se alza en el centro de Patoburgo, ya no había nada imposible.

Sigo temblando de emoción al ver a Gilito, Donald y los niños, perdidos en el Laberinto de Creta a la caza de la Piedra Filosofal. Las andanzas en busca de las minas perdidas de Pizarro (con la única pista de una carta encontrada en un viejo galeón español, después que Gilito adquiera el derecho de consulta del Archivo de Indias) El hallazgo de las minas del rey Salomón, las Siete Ciudades de Cibola, el reino de Saba...

Aventura, y cotidianeidad. Recuerdo a Donald paseando con su tío, él intentando hacer ver a Donald que puede hacer grandes cosas con su vida, en vez de pasear y tomarse una gaseosa, y Donald, pacientemente y sin perder la sonrisa, explicándole que, de hacer esas cosas tan importantes ¿qué tiempo le quedaría para disfrutar de las pequeñas cosas, como pasear y tomarse una gaseosa.

También fueron asomando pequeños fragmentos, detalles perdidos, historieta a historieta, que poco a poco nos hablaron de Gilito, de su vida, su sangre escocesa, su infancia limpiando botas para mantener a sus dos hermanas (una de ellas, la madre de Donald, pero eso no lo supimos hasta décadas después), sus comienzos (marinero, vaquero, finalmente minero) y por fin, la riqueza, no por el capricho o la suerte, sino a base de duro esfuerzo, donde sólo los más duros sobreviven: el Yukón.

Siempre con una vieja moneda de diez centavos en el bolsillo. La primera que ganó en su vida, para no olvidar nunca de donde viene y cual es su camino.

Diez centavos,  y la obsesión de su archienemiga, Mágica, heredera de la hechicera Circe y decidida a hacerse con esa moneda, al precio que sea, para fundirla y crear el amuleto más poderoso de todos los tiempos, puesto que ese trocito de metal es la base de la mayor de las fortunas,

Porque Barks no sólo era un maestro narrando, también lo fue a la hora de crear personajes, y entre ellos, nadie destaca más que los villanos. Mágica, bella y poderosa. Los Golfos Apandadores, tan torpes y brutos como peligrosos, y Gilberto Oro, el segundo pato más rico del mundo, tan tacaño y duro como Gilito, pero sin la ética y firmeza del viejo McPato.

Porque no es la riqueza ni la codicia. Gilito busca el tesoro por la pura emoción de la búsqueda. Y, precisamente, en manos de Mágica, confesará que, de toda su fortuna, nada es más valioso que Donald y los niños

Y por si nos quedaban dudas, dos historias que nunca se borrarán de mi memoria: Por Una Mala Cabeza (Back to the Klondike)**, cuando supimos que una vez, sólo una, Gilito se enamoró, y nunca olvidó ese amor, que le rompió el corazón.

Y La Ruina de Gilito (North of the Yukon), cuando, solo, sin testigos, en medio del hielo, tiene que elegir entre su fortuna o la vida del perro guía de su trineo***. El viejo Barko, tan achacoso y reumático como él...

... y un minero nunca abandona a sus perros.


* Vacaciones de Verano no pude leerlo en la colección Dumbo, no recuerdo que fuera como los otros. Además es una historia larguísima, casi 60 páginas ¿alguien sabe quién lo editó?

** Pero la historia que leí de niño era la versión censurada. Los editores USA consideraron que la historia completa era demasiado dura, así que suprimieron las páginas centrales. No pude leerla entera hasta la reedición de los 90

*** Sólo son patos, y sin embargo Barks nos muestra con precisión cómo se lleva un trineo, la función del guía en el tronco de tiro, y el modo en que los huskies se entierran en la nieve para dormir

1 comentario:

Unknown dijo...

Yo recuerdo también con cariño los cómics que compraba de pequeño del tío Gilito y sus sobrinos. De hecho, siempre llamo a Florentino Pérez el "Tío Gilito", ¡por lo de la montaña de dinero que tenía, jejeje... 😁!